martes, 19 de septiembre de 2017

> Las mil caras de la Garnacha




Pocas variedades de uva pueden resultar tan polifacéticas como la Garnacha. Su diversa expresión puede abarcar desde la delicadeza de las flores azules hasta la máxima potencia y concentración de la fruta negra pasificada. Numerosas opiniones se han vertido en relación a la conveniencia o no de someter a los vinos tintos de Garnacha a crianzas prolongadas en barrica. Hay quien piensa que un exceso de roble termina por devorar la fruta original de la uva, efectivamente así es... en algunos casos, porque detallaremos más adelante las notas de cata de monovarietales de Garnacha de largas crianzas con resultados verdaderamente magníficos. La clave de todo reside, como casi siempre, en el viñedo. 



Viñedo de Garnacha en terrazas (DOc. Rioja). Fuente: www.verema.com

Coincidiendo con el tercer viernes del mes de Septiembre en el que cada año se conmemora el Día Internacional de la Garnacha, se celebró en Tomevinos una extensa cata protagonizada por este cepaje tan versátil. Paralelamente y a nivel privado, desde días atrás llevábamos catando unos cuantos vinos de Garnacha, con la idea de redactar el presente artículo. De manera que aprovechamos a reunir toda esa información para demostrar que no hay una sola Garnacha, sino miles, dependiendo del suelo, de la orientación, del marco de plantación, del elaborador y de numerosos factores más.


Viñedo de Garnacha en espaldera (Fuendejalón, DO. Campo de Borja))

Viñedo de Garnacha en vaso (Almonacid de la Sierra, DOp. Cariñena)

Detallaremos a continuación las notas de cata de unos cuantos ejemplos de vinos elaborados mayoritariamente con Garnacha. Como en botica, hay un poco de todo: jóvenes y con crianza, nacionales y extranjeros, con y sin denominación de origen, monovarietales y en coupage, muchos vinos tintos y hasta un vino blanco.

Señoras y señores, pasen y vean...


      

BARÓN DE LEY GARNACHA 2015
Bodegas Barón de Ley (Mendavia). DOc. Rioja
Viñedo en espaldera con riego por goteo relativamente joven. 90 hectáreas de superficie, 20 de ellas en terrazas aprovechando la orografía de una antigua plantación de almendros, muy original pero aún en desarrollo. 100% Garnacha, clones franceses, con 6 meses de suave crianza en foudres de roble francés. Rojo cereza de capa media con ribete malva. Infinitamente más floral que frutal. Violetas y otras flores azules. Fondo mineral, de pedernal y grafito. Frutas rojas apenas maduras, lácticos y mantequilla. Marcadamente ácido, ligero, fresco y atractivo. Mentolados y algún tostado nada llamativo. Persistencia media. Astringencia indetectable, alcohol bien integrado, fruta escasa y acidez notable. Algo carente de estructura en su conjunto. Una garnacha muy diferente.

       

ARAGONIA 2012
Bodegas Aragonesas (Fuendejalón). DO. Campo de Borja
Características diametralmente opuestas a las del vino anterior. Viñedo viejo de Garnacha con más de 50 años de edad, plantado en vaso y en riguroso secano. Baja producción por cepa, no más de 2 kilogramos por planta. Crianza en barrica bordelesa de roble francés y americano durante aproximadamente 8 meses. Visualmente de un imponente color picota de capa alta con menisco ocre. Ataque alcohólico en nariz, con una enorme carga de fruta roja muy madura y fruta negra. Chocolate, mentolados, café con leche, hoja de tabaco y recuerdos animales. Muy potente en boca, voluminoso y con estructura, con taninos muy domados. Redondo de principio a fin. Larga persistencia con regreso de los aromas balsámicos y frutales. Espectacular. Tal vez una añada con algo de exceso de evolución en botella, pero en cualquier caso en plena forma. 


         

TERRAE MAS DE ARANDA 2015
Bodegas Tempore (Lécera). IGP Bajo Aragón
Monovarietal de Garnacha ecológica con 6 meses de crianza en barrica de roble francés. Cereza de capa media con ribete rubí. Mermelada de frutas rojas y guindas en licor. Azúcar quemado y caramelo a copa parada. Algo cárnico y sanguíneo. Flores marchitas. Pimienta blanca. Aromas vegetales de "hoja verde". Acidez media. Astringencia media. Final muy persistente, especiado y sutilmente amargo. Tal vez un poco "delgado" en boca. Podría recordar a algún Tempranillo ecológico. Excelente.


       

RAMÓN BILBAO GARNACHA 2014
Bodegas Ramón Bilbao (Haro). DOc. Rioja
Viñedo en altura a 700 metros sobre el nivel del mar, ubicado en la zona de Tudelilla. Monovarietal de Garnacha con posterior crianza de 10 meses en barrica de roble francés. Rojo picota de capa media-alta con ribete malva. Bastante cerrado de inicio, con algo de reducción y recuerdo a fósforos, que desaparece al oxigenarse. Moras, cassis, mermelada de ciruelas y hoja de tomate. Suaves tostados muy sutiles. Astringencia media y acidez perfecta. Algo carente de peso y volumen en boca, aunque muy sabroso. Persistencia media con un tenue amargor final. Evoluciona muy bien en copa donde resurge la fruta, recordando a algún GSM de Côtes du Rhône. Un vino para tomar sin prisa. Interesante Garnacha riojana.


La Miranda de Secastilla

LA MIRANDA DE SECASTILLA 2015
Bodega Viñas del Vero (Barbastro). DO. Somontano
85% Garnacha, 15% Syrah y Parraleta. Crianza 8 meses en barrica de roble francés. Rojo cereza de capa media y ribete rubí. Mermelada de frutas del bosque (frambuesas y arándanos), balsámicos y tostados suaves muy elegantes. De inicio, menos expresivo de lo esperado en nariz. Hierbas aromáticas, guindas en licor y caramelos de café con leche. Acidez y astringencia medias. Bastante largo. Muy bien construido. Algo alcohólico pero perfectamente integrado. Ligero en boca, tal vez con recuerdos minerales. Magnífica evolución en copa. Se disfruta de principio a fin.


Vinos del Viento

VINOS DEL VIENTO GARNACHA BLANCA 2016
Cooper Wines. Aunque la añada previa se comercializó con la etiqueta de DOp. Cariñena, esta del 2016 no pertenece a ninguna DO ni IGP, por motivos diversos que no vienen al caso. Único outsider blanco en esta exhaustiva selección. 80% Garnacha Blanca y 20% Chardonnay fermentado en barrica. Amarillo verdoso bastante dorado y con gran cantidad de lágrima. Flores blancas y frutas de pepita. Acidez generosa, algo salino y mineral. Estructurado, largo y sabroso. Muy gastronómico.

VINOS DEL VIENTO GARNACHA 2015
Cooper Wines. Garnacha Tinta y Garnacha Peluda. Sin crianza.
Rojo cereza de capa media y ribete rosado. Gran carga de fruta roja muy fresca. Acidez correcta. Más bien poco persistente. Un vino muy correcto y fácil de tomar. 

VINOS DEL VIENTO VIÑA SANTA BÁRBARA 2015
Cooper Wines. DO. Campo de Borja
100% Garnacha Tinta procedente de un viñedo en vaso ubicado en Tabuenca en secano estricto, suelos de pizarra roja y morada con muy baja producción, apenas 1kg por cepa. Elaboración aún en desarrollo (con y sin raspón, fermentaciones integrales, crianza en barricas de diferente grados de tostado, etc). Recién embotellado y por tanto, algo falto de redondeo. Potente e intenso, muy prometedor. El arte de la paciencia...


Viña Zorzal Malayeto

VIÑA ZORZAL MALAYETO 2015
Bodegas Viña Zorzal. DO. Navarra
Monovarietal de Garnacha con 9 meses de crianza. Cereza de capa media con menisco rubí. Flores azules, guindas y caramelos de nata-fresa. Poco voluminoso y de corto postgusto. Muy femenino y sensual. Podría recordar a un Pinot Noir.


Quinta Mazuela Garnacha y Camins del Priorat

QUINTA MAZUELA GARNACHA 2014
Bodegas Quinta Mazuela. DOp. Cariñena
100% Garnacha con 17 meses de crianza en roble. Picota de capa muy alta. Bastante cerrado. Tras larga oxigenación en copa aparece fruta roja y negra. Potencia y concentración. Acidez incómoda. Astringencia notable. Quizás con más tiempo hubiéramos podido apreciar más cosas. Un vino para revisar en el futuro.

CAMINS DEL PRIORAT 2015
Bodega Alvaro Palacios. DO. Priorat
Garnacha y otras variedades tintas. 6 meses de crianza. Rojo picota de capa media con ribete entre rubí y granate. Fruta roja, especias dulces y ahumados (Syrah?). Tostados y mentolados. Tal vez algo carente de volumen. Acidez media-alta y astringencia detectable, quizás en exceso. Largo postgusto con un sutil amargor final. Ligeramente alcohólico. En nuestra opinión algo desequilibrado. Relación calidad/precio francamente mejorable.


Domaine Charvin Côtes-du-Rhône

DOMAINE CHARVIN CÔTES-DU-RHÔNE 2014
Bodega Domaine Charvin. Garnacha y otras variedades tintas. Sin crianza en roble. Rojo cereza de capa media-baja. Ataque reductivo "muy francés" que se disipa al oxigenar. Algo inexpresivo en nariz, de lenta apertura. Frutas rojas. Aceitunas negras, recuerdos cárnicos y soja (umami). Anís y enebro. Acidez correcta. Apenas astringente, excelente en fase gustativa aunque con un tanino algo secante, tal vez motivado por el hecho de que aproximadamente un tercio de la uva se fermenta con raspón. 

Nos quedan muchas garnachas aún por probar y sería una labor hercúlea intentar recopilar las notas de cata de todos ellas en un solo artículo. Por esta vez lo dejaremos aquí y aprovechamos para animaros a comparar vuestras propias apreciaciones, porque con total seguridad, esta humilde variedad de uva repudiada hasta hace no mucho tiempo, va a proporcionaros sorpresas muy agradables.



lunes, 7 de agosto de 2017

> Vinos Araico (DOc. Rioja): honestidad embotellada




Villabuena de Alava respira vino por los cuatro costados. Sus 350 habitantes atesoran hasta 46 bodegas, prácticamente una por cada familia. Muchas de ellas están dedicadas a la elaboración de vino para autoconsumo y apenas tienen vocación comercial, son más bien los lugares de reunión de amigos y familiares, donde se charla, se come y se bebe "vino de año", como se suele decir en esa franja de tierra privilegiada, situada al sur de la Sierra de Cantabria y al norte del río Ebro. 

Nunca hubo una sociedad cooperativa en Villabuena. No fue necesaria, ya que cada pequeño productor que deseó poner a la venta su vino, lo vendió sin problemas a particulares o a alguna de las bodegas digamos "grandes" desde el punto de vista comercial y con elevado volumen de producción. Algunas de las bodegas pequeñas decidieron crecer y evolucionar, introdujeron mejoras tecnológicas y comenzaron a elaborar vinos cada vez de mayor calidad. El buen hacer de estas bodegas y el posterior desarrollo comercial lograron, no sin esfuerzo, introducir sus vinos en el mercado nacional e incluso salir al extranjero con vocación exportadora.




Bodegas Araico es un claro ejemplo de ello. De aquella pequeña bodega familiar de autoconsumo y desde la que comenzaron su andadura empresarial a mediados de los años 80, se pasó en el año 2000 a la actual nave de elaboración y crianza. Fue en realidad la decidida apuesta de Julián Martínez de Cañas y de dos de sus hermanos, aunque a día de hoy al frente de la empresa están los hijos de Julián, Estíbaliz en administración y Miguel como responsable técnico. Cultivan más de 80 hectáreas de viñedo en el entorno de Villabuena y de toda esa superficie seleccionan 36 hectáreas para sus vinos. La variedad dominante es la Tempranillo, acompañada de Garnacha, Viura y probablemente algo de Graciano y Mazuelo, en ocasiones conviviendo juntas en un mismo viñedo, al más puro estilo tradicional, ya que algunas de sus viñas tienen más de 70 años de edad. Exclusivamente plantación en vaso y, por supuesto, vendimia manual a mediados del mes de Octubre.


Miguel Martínez de Cañas durante la explicación. Imagen cortesía de C. Schölderle

La elaboración de los vinos tintos se realiza mediante fermentación en acero inoxidable por el método de "maceración carbónica", introduciendo racimos enteros sin despalillar, de esa forma la fermentación se desencadena en el interior de cada grano de uva. El primer vino que se obtiene es el "vino de lágrima", tras lo cual se realiza el pisado artesanal de la pasta con los pies desnudos, para obtener el conocido como "vino corazón", sin duda el de mayor calidad. Un prensado suave de los hollejos permite obtener el "vino de prensa", rico en color y estructura. El coupage de los tres tipos de vino se realiza según criterio de la bodega, en función de las características de la uva en ese año y el destino posterior que vaya a llevar, con o sin crianza en barrica. La fermentación maloláctica se realiza siempre en deposito de acero inoxidable con temperatura controlada y la posterior estabilización se efectúa de forma natural por sedimentación.


Sala de elaboración

Las instalaciones de Bodegas Araico no tienen nada de "postureo": es una bodega para elaborar vino, que nadie espere encontrar departamento de enoturismo, ni paneles acristalados, ni audiovisuales. Quien se acerque hasta allí encontrará un cálido recibimiento y unas buenas, buenísimas personas, que sin prisa alguna le darán al visitante la información que precise, y según a qué hora del día, un más que probable trago de vino con algún otro producto de la tierra para acompañar. Así nos sucedió a nosotros una mañana de domingo de finales de Febrero. Fuimos recibidos a las puertas de la bodega por Julián, su hijo Miguel e Iñigo Celarain, responsable éste último del departamento comercial. Entre los tres dieron respuesta a todas nuestras dudas, antes de subir a la zona superior de la nave de elaboración. En ese área, donde en cualquier otra empresa habría unas oficinas, en Bodegas Araico nos encontramos dispuesta una mesa alargada y perfectamente dotada de productos de la gastronomía de la región, rodeada de sillas y barricas decorativas. Inicialmente intentamos realizar una cata más o menos sistemática del catálogo de vinos Araico, pero el ser humano es débil por naturaleza, y no tardamos en sucumbir a los encantos de los platos de embutido que nos encontramos sobre aquella mesa, hasta completar lo que podría denominarse como un soberbio almuerzo.


Mesa preparada para la cata-almuerzo

Detallaremos a continuación las notas de cata de los vinos Araico que tuvimos la oportunidad de degustar.

ARAICO BLANCO JOVEN
Viura y Malvasía (75-25). Sin crianza. Amarillo dorado, limpio y brillante. Manzana amarilla, heno y hierba recién cortada. Vivaz y fresco. Untuoso en boca, de acidez media. Persistente, largo. Postgusto ligeramente amargo. Más que correcto.


Araico Blanco Barrica

ARAICO BLANCO BARRICA
100% Viura. Rendimiento 6000kg/ha. Producción anual 1000 botellas. Fermentado en barrica nueva de roble francés de grano fino. Tiempo de crianza variable, a criterio del enólogo, según impresiones de cata realizadas aproximadamente cada 6 semanas. Curiosas diferencias de evolución de una barrica a otra. Estamos ante la última incorporación al catálogo de la bodega, un blanco con crianza que sin embargo no pierde la fruta. Visualmente es de color amarillo dorado de capa alta. Recuerdos de ebanistería y bollería. Mantequilla y pan tostado. Algo carente de estructura en boca, lo esperábamos más voluminoso. Graso, sedoso, elegante y persistente. Tapiza la boca con cariño. Magnífica evolución en copa, aflorando aromas a gominola de melocotón y orejones. Delicioso.

Araico Tinto Joven 
                   
Detalle del tapón del Araico Tinto Joven

ARAICO TINTO JOVEN
Tempranillo y Garnacha (90-10). Rojo cereza de capa media con ribete violáceo. Fase nasal rica en frutas rojas, azúcar quemado y regaliz rojo. Maceración carbónica en estado puro. En boca resulta agradable, de estructura media y alegre discurrir, vino "de trago largo", como le gusta decir a Julián. Notable acidez que le aporta frescura y equilibra su nada desdeñable contenido alcohólico. Persistencia media y postgusto sutilmente amargo. Perfecto para acompañar un almuerzo. Tapón de silicona muy curioso, con un rebaje para facilitar el trabajo en barra de los camareros, lógico en un vino destinado a ser servido por copas. Dicho diseño es el fruto de una colaboración de Bodegas Araico con la Universidad del País Vasco.


Araico Tinto de Autor

ARAICO TINTO DE AUTOR
100% Tempranillo procedente de un viñedo de más de 80 años de edad con baja producción, menos de 4000kg por hectárea. Crianza en barrica nueva durante 4 meses. Fruta roja y negra en nariz, suaves tostados y algún especiado. Café con leche y chocolate. Sedoso en boca, nada astringente, perfectamente redondo y equilibrado, nada le sobra y nada le falta. Sensacional este "semicrianza", categoría no reconocida por el Consejo regulador, que obliga a ser etiquetado como "vino de autor" y con la precinta del año de vendimia. Otro detalle acerca del que debería reflexionar la DOc. Rioja.



Sala de barricas de Bodegas Araico

ARAICO CRIANZA 
Tempranillo y Garnacha (90-10). Permanencia mínima 12 meses en barrica de roble francés y americano. Picota de capa media-baja con menisco granate. Fruta roja y negra en compota, torrefactos y especias (pimienta, clavo). Recuerdos de incienso y coco. Tuvimos la oportunidad de catar el Crianza 2013 y el Crianza 2014. Final muy persistente y con más terciarios en el 2013, por el contrario el 2014 resultó mucho más vivo y sabroso, más juvenil y lógicamente menos evolucionado. Interesantes ambos.

Se dice que un vino se parece a su creador. Inevitablemente de éste toma prestado su carácter, ignoramos a través de qué mecanismo, pero de alguna manera es obvio que se transmite. Así que no resulta sorprendente, una vez que hemos conocido a la familia Martínez de Cañas, que los vinos Araico sean francos, directos y honrados desde el primer sorbo. No es casualidad que tras el primer apretón de manos con Julián, con Miguel e incluso con Iñigo, que aunque no es de la familia lo parece, tuviéramos la certeza de estar ante personas íntegras, generosas y trabajadoras. Su forma de ser se embotella con sus vinos.

Vinos Araico, honestidad embotellada...


Iñigo Celarain (Araico), Carlos Schölderle (Vinummedia), Julián y Miguel Martínez de Cañas (Araico), Natalia Arnal (Los Vinos Pausados) y Francisco Orós (Los Vinos Pausados). Imagen cortesía de www.vinummedia.com


NOTA: Algunos datos relativos a la elaboración de los vinos y empleados para la redacción de este artículo han sido extraídos de la entrevista completa realizada a Miguel Martínez de Cañas y publicada en Vinummedia


lunes, 31 de julio de 2017

> Catando el verano...




Con carácter previo a la diáspora veraniega de la inmensa mayoría de enoaficionados, ansiosos por cambiar de aires, de costumbres y de compañía durante las vacaciones estivales, suele producirse un habitual sprint final de catas que este año ha resultado particularmente exigente.

Sin apenas tiempo de revisar nuestras notas tomadas en un evento ya nos surgía la convocatoria del siguiente, y de esta manera, concatenando cata tras cata, a las que siempre hay que añadir nuestra propia curiosidad doméstica, se nos pasó como un suspiro medio mes de Mayo, todo Junio y parte de Julio sin opción alguna de sentarnos a escribir. Así que en la presente entrada intentaremos, aunque tal vez no consigamos, poner un poco de orden en un número nada desdeñable de vinos catados. Algunos tintos, varios rosados y muchos, muchísimos blancos. 

Nos asaltó la duda de cómo organizar toda esta información. Hacerlo por orden cronológico según se celebró cada evento se nos antojó tedioso y repetitivo. Catalogar los vinos en la ya clásica división de blancos-rosados-tintos tampoco nos resultó original ni divertido. Así que decidimos idear una clasificación personal en tres categorías. La primera de ellas, bautizada como "Gracias, pero no..." agruparía a todos aquellos vinos que no terminaron de ser de nuestro agrado. Una segunda categoría denominada "Qué más quisiera..." sería la responsable de englobar aquellos vinos que nos gustaron, pero que por un motivo u otro decidimos no adquirir. Por último, la categoría "Llévame a casa..." abrazaría nuestros elegidos y preferidos. Vamos a ello...



> Gracias, pero no...

PERRO CHICO BLANCO
Bodegas Bal d´Isábena (DO. Somontano). Gewürztraminer y Chardonnay. Amarillo verdoso. Completamente inerte en nariz a copa parada. Algún cítrico y poco más. Estructura media en boca. Seco y ácido. Decepcionante resultado para un coupage casi siempre exitoso en Somontano.

CASANOVA TREIXADURA
Bodega Pazo de Casanova (DO. Ribeiro). 100% Treixadura. Amarillo verdoso de capa densa. Muy cerrado de inicio. Recuerdo de cerillas y fósforos. Fruta de pepita (manzana) asada. Panadería. Muy salino. Acidez media. Muy atlántico y, por tanto, alejado de nuestras preferencias.

LA RIVIERA ROSÉ
Domaine de la Sangliére (Côtes de Provence). Garnacha y Cinsault. Claro representante de los rosados de Francia cuya moda se extiende hacia el sur. Color rosa pálido. Tenues aromas a pétalos de rosa y manzanas asadas. Sutilmente ácido y ligeramente especiado. Cremoso en boca. Muy elegante. Demasiado costoso para el placer que proporciona. Rosado ideal para tomar en una terraza de la Costa Azul.

TREMENDUS CLARETE
Bodegas Honoro Rubio (DOc. Rioja). Viura y Garnacha. Color oro rosa. Cítricos y fresa ácida inmadura. Acidez incómoda. Apenas dulce. Desconcertante.



GRANZA ECOLÓGICO
Bodegas Carlos Moro (DO. Rueda). 100% Verdejo en cultivo ecológico. Amarillo verdoso. Heno cortado, manzana amarilla, piña y frutas tropicales. Fondo de hinojo y anís. Ligero amargor final. Muy verdejo. Correcto aunque algo carente de volumen en boca. Quizás injustamente incluido en esta categoría, pero entre todos a alguno le tenía que tocar.



> Qué más quisiera...

VINOS DEL VIENTO GARNACHA BLANCA
Cooper Wines. Garnacha Blanca y Chardonnay (80-20). Sin crianza. Amarillo dorado, limpio y denso. Piña madura, manzana golden y frutas de hueso. Untuoso y graso. Longitud media. Muy gastronómico. Sin defectos. Relación calidad-precio mejorable.

ISÁBENA ROSADO
Bodegas Bal d´Isábena (DO. Somontano). 100% Merlot. Rojo fresa de capa alta. Frutas rojas y recuerdos fermentativos de quesería. Fondo especiado (enebro). Correcto.

VIÑA ZORZAL ROSADO
Bodegas Viña Zorzal (DO. Navarra). 100% Garnacha. Precioso color rojo frambuesa típico de los rosados navarros. Gran cantidad de lágrima. Frutas del bosque y tarta de queso. Petit Suisse de fresa. Ligero amargor que empaña un poco el resultado final.



PINK, PANK, PUNK
Cooper Wines. 100% Mazuela o Cariñena. Sin filtrar. Curioso vino de autor, una rareza, un capricho que su elaborador se niega a comercializar. Primer rosado aragonés (tercero en España) monovarietal de esta casta tinta. Viñedo plantado en vaso, vendimia manual. Aproximadamente 1000 botellas. Una tercera parte del volumen total de vino pasa una crianza de 6 meses en roble francés. Intenso color rosa fresón. Frambuesas, grosellas y fresas maduras. Algún recuerdo herbáceo muy identitario de la zona de cultivo. Acidez y longitud medias. Muy interesante.



> Llévame a casa...

ISÁBENA GARNACHA BLANCA
Bodegas Bal d´Isábena (DO. Somontano). 100% Garnacha Blanca. Amarillo trigueño con reflejos dorados. Brillante y limpio. Aromático y fresco. Piña, plátano y tropicales. Sedoso y alegre. Un poco más de estructura le vendría bien. Sin rastro de amargor. Longitud media. Excelente relación calidad-precio.

VILLA WOLF GEWÜRZTRAMINER
Bodegas Villa Wolf (Pfalz, Alemania). 100% Gewürztraminer. Amarillo pajizo muy claro casi sin ribete. Todo seducción en fase olfativa. Más floral que frutal. Rosas y más rosas. Entrada dulce en boca. Acidez media. Semidulce o semiseco (?). Sensacional. Nunca falla. Acierto asegurado.



OINOZ VERDEJO
Bodegas Carlos Moro (DO. Rueda). 100% Verdejo. Fermentado sobre lías durante 2 semanas. Amarillo muy verdoso. Eucalipto y talco. Recuerdos tropicales. Cremoso, graso y untuoso. Estructurado, con volumen y longitud. Acidez agradable. Sabroso e intenso. ¿Algo más que sólo Verdejo? ¿Tal vez Sauvignon Blanc? Fabuloso resultado en cualquier caso.

RIOJA VEGA TEMPRANILLO BLANCO
Bodegas Rioja Vega (DOc. Rioja). 100% Tempranillo Blanco. Imponente presentación exterior. Preciosa botella y etiquetado clásico. Color amarillo verdoso. Muy aromático. Tarta de manzana y frutas de hueso. Mantequilla. Vainilla. Un vino serio. Fermentado en barrica... y se nota. Novedad absoluta para nosotros. Para recordar.

ARROYO ROSADO
Bodegas Arroyo (DO. Ribera del Duero). 100% Tinta del País. Color rojo fresa muy de nuestro gusto. Muy frutal. Fresas y frambuesas, con algún recuerdo vegetal (apio). Algún detalle floral (rosas). Gominola de albaricoque. Acidez contenida. Un poco corto. Peculiar.



OINOZ TINTO 
Bodegas Carlos Moro (DOc. Rioja). 100% Tempranillo. 12 meses de crianza en roble. Rojo picota de capa alta con ribete granate. Caramelo y regaliz. Fruta roja y negra madura. Caja de tabaco, balsámicos, pimienta molida. Ligeramente astringente. Acidez media. Un crianza riojano moderno y actual.

CM Y CM PRESTIGIO
Bodegas Carlos Moro (DOc. Rioja). 100% Tempranillo. Uva procedente de parcelas seleccionadas en San Vicente de la Sonsierra (CM) y en Labastida (CM Prestigio). Crianza en barrica nueva mayoritariamente de roble francés durante 12 y 18 meses respectivamente. Comercializados por decisión de la bodega como vinos de autor, lanzados al mercado antes de completar el periodo de redondeo en botella exigido por la DOc. Rioja para poder ser etiquetados como Crianza. Picota de capa alta ambos, con ribete azulado-violáceo. Predominio de la fruta en sazón. Astringencia media que se pulirá en botella. Potentes los dos, más redondo el CM Prestigio. Riojas del futuro, vinos de parcela y de viñedo singular. ¿Valen lo que cuestan? El mercado decidirá...

¡Feliz verano a todos!



lunes, 10 de julio de 2017

> Tempore SO2 Free Garnacha Blanca 2016: sin prisa, pero sin pausa...






Es obvio que no desvelamos ningún secreto al afirmar que el mercado de los vinos ecológicos se encuentra en plena expansión, quizás no tanto en España como fuera de nuestras fronteras. En ese sentido cada año adquiere mayor importancia la asistencia de nuestras bodegas a ferias como la británica London Wine Fair, ProWein en Düsseldorf o Millésime Bio en Montpellier, todas ellas magníficas oportunidades para abrir las puertas del comercio exterior a los vinos españoles. 


Terrae SO2 Free blanco, rosado y tinto


Hace ya muchos años que Bodegas Tempore (Lécera) asumieron ese carácter exportador, inicialmente hacia países del centro de Europa, más adelante Escandinavia y en la actualidad con el objetivo fijado en Sudamérica. Casi desde sus inicios, la producción ecológica formó parte de sus señas de identidad y sólo a través del esfuerzo sostenido lograron superar las exigencias y verificaciones que a día de hoy les permiten ostentar en sus etiquetados las certificaciones internacionales correspondientes. Sin embargo, aún fueron más allá, dando el salto cualitativo de elaborar vinos sin sulfitos añadidos, con el lanzamiento de la gama Terrae SO2 Free, arriesgada apuesta desde el punto de vista de la conservación, aunque absolutamente exitosa desde el punto de vista comercial. En la visita que realizamos a Bodegas Tempore a mediados del pasado año 2016, tuvimos la oportunidad de probar el primero de aquellos vinos sin sulfitos, un tinto joven monovarietal de Garnacha que nos sedujo desde el primer instante. Este año 2017 se ha completado la oferta con dos vinos más: un rosado también de Garnacha que no tardaremos en catar y un blanco de Garnacha Blanca que es el protagonista de esta entrada. 


Gama Terrae SO2 Free en el stand de Tempore. II Salón Viña Ibérica


Vaya por delante que no es la primera vez que catamos el Terrae SO2 Free Garnacha Blanca. Tuvimos la oportunidad de probarlo "en rama" directamente del depósito a mitad de su elaboración, un viernes por la tarde hacia el mes de Diciembre, gracias a la amabilidad de Paula Yago, responsable de la bodega. En aquel entonces el vino estaba todavía sin domar, intenso y aromático, con una marcada acidez, seco e incluso astringente, pero demostraba todo su potencial y sus orígenes a 700 metros de altitud en el Bajo Aragón turolense, más concretamente de Alloza. También pudimos catarlo, esta vez ya una vez embotellado, en el II Salón Viña Ibérica, evento celebrado en el Gran Hotel de Zaragoza en el mes de Febrero. En ese momento el vino se mostró redondo y en plenitud, amarillo pajizo, limpio y perfumado, sabrosamente ácido, estructurado y largo en boca, tal vez poco voluminoso, pero francamente interesante.


Etiqueta del Terrae SO2 Free Garnacha Blanca

Con esos recuerdos descorchamos una de las últimas botellas disponibles del Terrae SO2 Free Garnacha Blanca, adquirida recientemente en una nueva visita a Bodegas Tempore en el transcurso de una improvisada y calurosa tarde de paseo por los viñedos a primeros del mes de Junio. En realidad aquel pequeño depósito de acero inoxidable que vimos meses atrás no dio más que para elaborar aproximadamente un millar de botellas, cifra del todo insuficiente para satisfacer la demanda del mercado. Sin duda este año la bodega se verá obligada a ampliar aquel proyecto de microvinificación a cotas superiores, y suponemos que están en ello, de hecho están empezando a admitir reservas de pedidos de este vino ya desde el mes de Julio.



Contraetiqueta 

Botella borgoñona de color verde aceituna, cápsula dorada y corcho natural de calidad correcta. Etiqueta sencilla, casi infantil, en la misma línea que sus hermanos de gama, tan sólo con las diferencias del color identificativo elegido, amarillo parchís en esta ocasión. Contraetiqueta también muy clara, en español y en inglés, con información general acerca del cultivo y la elaboración, temperatura recomendada de consumo y fecha de embotellado. Una vez servido, nos llamó la atención su color: un amarillo dorado de capa alta, limpio y brillante, que en nada nos recordó a lo observado en Febrero. En nariz aparecieron recuerdos a caramelo de miel y limón, frutas tropicales, también melón amarillo muy maduro, con un fondo de bollería, galletas y mantecado. En fase gustativa resultó untuoso y graso, tapizando la boca, mucho más voluminoso de lo que recordábamos. Aún habiendo perdido algo, conservaba una acidez media ideal para equilibrar su notable contenido alcohólico. Muy compensado a pesar de su rápida evolución en botella. Vivo y resultón. Atractivo en su madurez. Postgusto medio, sin amargores ni notas incómodas.



A la vista de nuestros apuntes de cata previos, nos surgió la duda de si parte de la producción no hubiera pasado por barrica. Esas notas de panadería, fruta muy madura casi desecada, algo así como orejones, esa densidad en boca, esa capa dorada, nos trajo a la memoria un monovarietal riojano de Viura con crianza en barrica nueva del que pronto daremos cumplido detalle. Y decimos parte de la producción, porque el Terrae SO2 Free Garnacha Blanca que probamos en Febrero estaba embotellado y gozaba de una esplendorosa juventud. No es lo habitual, pero... ¿Y si hubiera realizado transformación maloláctica antes de ser embotellado? Tal circunstancia justificaría la disminución en la acidez y esa evolución organoléptica. Sólo la bodega puede dar respuesta a estos interrogantes y, aunque disponemos de cierta "información privilegiada", preferimos mantenerla en un discreto segundo plano. 

En cualquier caso, a día de hoy el vino está fabuloso. Es cierto que esta rápida evolución en botella nos hace dudar de su recorrido futuro en botella y de sus posibilidades de guarda. Ignoramos también qué porcentaje de responsabilidad tiene la elaboración sin sulfitos, al fin y al cabo el sulfuroso no deja de ser un excelente agente conservador.

Y para terminar, unas reflexiones finales. ¿Estamos ante una nueva manera de apreciar los vinos? ¿Obliga la elaboración sin sulfitos a un consumo más o menos inmediato? ¿Deberemos desechar la idea de conservar botellas para apreciar su evolución? ¿Es posible que las prisas que atosigan a la civilización actual hayan llegado también al mundo del vino? 

Nos resistimos a pensar que quizás no tardemos en encontrar en las etiquetas fechas de consumo preferente.






lunes, 26 de junio de 2017

> Cata vertical de Ignius (2010-2016) en El Sitio de Eugenia




Hace unos meses abrió sus puertas un interesante comercio en el centro de Zaragoza que apuesta por fusionar gastronomía, turismo y cultura, tres conceptos que siempre deberían ir de la mano y que lamentablemente, en algunas ocasiones, son unos perfectos desconocidos entre sí.

Hablamos de El Sitio de Eugenia, proyecto personal de su propietaria que se ha convertido en algo así como un oasis en el desierto urbano dominado por los supermercados y los productos impersonales de bajo coste e insuficiente calidad. Absolutamente todo en El Sitio de Eugenia tiene nombre y apellidos, la calidad y la originalidad son una obsesión. Los productos artesanos, ecológicos y de proximidad son el escaparate principal, pero no sólo eso, son historias condensadas en una lata, un paquete o una botella, porque en ese sentido, Eugenia ejerce una labor inmensa: transmitir las experiencias del productor y hacer que lleguen hasta cada uno de sus clientes. Por si no fuera suficiente, con cierta periodicidad también organiza gastroexcursiones fuera de Zaragoza para que el consumidor final pueda empaparse directamente de las vivencias del elaborador en su lugar de origen. También con regularidad se organizan eventos y presentaciones de productos, así como catas diversas, de cervezas, aceites o vinos, aunque siempre con el hilo conductor de la producción controlada y respetuosa con el medio ambiente y la naturaleza. 




Y con esas premisas se organizó la primera cata vertical de Ignius, un pequeño proyecto de sostenibilidad en el medio rural en Almonacid de la Sierra, como le gusta definirlo a su creador Javier Sanz, cuerpo y alma de un vino que no es sólo una bebida para disfrutar, es en realidad energía telúrica transformada y embotellada. No es ni mucho menos la primera vez que escribimos acerca de Ignius, porque hay mucho que escribir, y ya en otras ocasiones hemos dejado claro que no es posible entender el vino si no conocemos a su elaborador. En estos tiempos de búsqueda de la paz interior en sesiones de mindfulness, escuchar a Javier mientras se degusta su vino es absolutamente insuperable. Sus amenas explicaciones dejan boquiabierto a cualquiera. No es habitual oír hablar a un elaborador de vino acerca de traslocación de energía, limpieza del huerto interior, retroalimentación del suelo, equilibrio y respeto máximo a la naturaleza. 


Javier Sanz en la bodeguita de El Sitio de Eugenia

En su opinión, el vino es un ser vivo, fruto del intercambio de energía entre el sol y la tierra, y por lo tanto, la mano del hombre debe ser escrupulosa y mínimamente intervencionista. Podría decirse que el vino se obtiene de la vid "a pesar de la influencia humana", invasiva y nefasta en algunas ocasiones. Por ese motivo sus 17 hectáreas de viñedo en las laderas de la Sierra de Algairén entre 400 y 800 metros de altitud, no se laborean ni se abonan, conservan cobertura vegetal que se siega y composta, devolviendo al suelo lo que viene del suelo. Esos sustratos pedregosos, pizarrosos y pobres son la base de todo. La vendimia es evidentemente manual en cajas y con los 2500 kilogramos de uva que se recogen se elaboran como mucho 2000 botellas al año. La vinificación es absolutamente artesanal y los procesos se suceden a la velocidad y al ritmo que quiere la uva, no hay plazos ni fechas, Javier observa y escucha, acompaña al mosto en su transformación en vino y al vino en su evolución primero en barrica y más tarde en botella.


Todo preparado para la cata

Todavía con los recuerdos de la explicaciones de Javier dando vueltas en nuestra cabeza, comenzamos la cata en sí misma. En realidad se decidió efectuarla de forma inversa, comenzando con la añada más joven y terminando con la más antigua, sabia decisión, pues sin duda la intensidad evolutiva del Ignius 2010 hubiera eclipsado impunemente a sus hermanos menores. Todos ellos elaborados mayoritariamente con Garnacha a la que se incorpora un pequeño porcentaje de Syrah variable cada año según criterio de Javier. Posterior crianza en barrica de roble, de diferente edad y procedencia según añada. Pero en realidad todos esos datos carecen de interés, vayamos a las sensaciones, al espíritu, a la esencia de Ignius...


Vinos Ignius. Añada 2012 con cápsula verde, actualmente a la venta

El benjamín Ignius 2016, extraído del depósito de fermentación ex profeso para esta cata se mostró con una gran densidad de capa y ribete violáceo. En fase olfativa reveló detalles impactantes: el ataque alcohólico dejó paso a recuerdos animales (sudor, cuero) y a aromas fermentativos como de quesería. En fase gustativa resultó juvenilmente ácido y en el paso por boca demostró todo su potencial, con una marcada astringencia entre harinosa y terrosa, un vino en pañales, aún a medio hacerse, con toda la vida por delante. Buenos mimbres. No hay ninguna prisa...

El Ignius 2015, todavía en fase de crianza en barrica de roble francés de 400 litros y por tanto sin redondeo en botella, se reveló en copa muy similar al anterior, si acaso el ribete insinuaba algún tono malva. En nariz el ataque recordó a esmalte de uñas y acetona, disipándose tras su oxigenación. Dejó paso a mermelada de grosellas, fruta compotada, licoroso y especiado. Todavía algo astringente en boca, dejó sensaciones agradables a tostados y fruta negra. Postgusto largo. Le quedan meses de evolución y afinamiento en botella, todavía algo agreste para comercializarse. Prometedor.


Ignius en la copa. Precioso...

De los años 2014 y 2013 no hay botellas disponibles, ignoramos el motivo, tal vez el viñedo, las barricas o las propias uvas decidieron tomarse un descanso, solamente Javier tiene la respuesta. Sin embargo, la actual añada a la venta del Ignius 2012 está en plena forma. Con capa media-alta y ribete granate, en nariz es puro espectáculo: fruta negra, especias, pimentón, embutidos y aceitunas negras. Estos últimos marcadores olfativos nos hicieron sospechar un posible incremento en el porcentaje de Syrah, dato desmentido posteriormente por Javier. En boca es potente y sabroso, en equilibrio, tan sólo un ligero recuerdo amargo en el postgusto nos privó de otorgarle la matrícula de honor. Aún con potencial de guarda, que nadie se apresure a descorchar las botellas que le queden, bien conservadas a temperatura constante, tumbadas y en penumbra, tiene una larga vida por delante.

Nos adentramos en temas serios. El Ignius 2011 fue nuestro preferido de entre todos, o mejor dicho, según nuestro criterio la añada 2011 es la que había alcanzado cotas óptimas de evolución. El Ignius 2010, siendo igualmente sensacional, quizás nos pareció que había dejado escapar algo de estructura. En ambos casos el predominio de los aromas terciarios fue total, vinos licorosos, redondos, equilibrados, sabrosos, en su punto, sin asomo de tanicidad y, lo más llamativo, conservando fruta y acidez. 

Alcanzar estos matices comparativos no es sencillo y sólo es posible en una cata vertical, relajada y sin prisas, como la que se celebró en El Sitio de Eugenia, un lugar a tener muy en cuenta de ahora en adelante y que bien merece una visita de vez en cuando.




NOTA: Algunas de las imágenes utilizadas han sido obtenidas del perfil de Facebook de El Sitio de Eugenia.