lunes, 29 de junio de 2020

> Días de vino y coronavirus




Durante las semanas que estuvo vigente el estado de alarma en España y se obligó a la población a sufrir el arresto domiciliario -que no cuarentena- conocido tan a fondo por todos y ante la imposibilidad de relacionarnos con otros aficionados al mundo del vino excepto por vía telemática, el único modo de ejercitar nuestros sentidos desde el punto de vista enológico fue catar vinos a título personal en la soledad del hogar. Hubo tiempo para probar todo tipo de vinos, algunos adquiridos hace tiempo, otros fruto de la generosidad de algún amigo y unos cuantos más proporcionados amablemente por los propios elaboradores.

Detallaremos a continuación nuestras notas de cata y opiniones de dichos vinos. No están todos los que son, pues algunos han protagonizado -o lo harán en un futuro- artículos en exclusiva. Pasen, lean y disfruten con lo que han sido nuestros refugios enológicos durante las largas semanas de confinamiento.

CAL 2016
Verónica Ortega. DO. Bierzo. 100% Godello. Crianza en barro y en barrica. Amarillo dorado casi oro rosa. Limón, pomelo y membrillo. Fresco, untuoso, graso, sabroso y largo. Un godello muy diferente, que logra detener el tiempo durmiendo en ánfora y en barrica. En tiempos excepcionales, vinos excepcionales. Muy acertada recomendación personal de Javier Buil de La Corona de L´Ainsa




LAS MARTAS 2018
Botella de gran calidad y preciosa etiqueta vintage muy borgoñona. Frutas rojas maduras, lácticos, especias dulces y café en grano. Interesante monovarietal de Garnacha aparentemente sin crianza (¿tal vez un poquito?), muy equilibrado a pesar de su generoso 15,5% alcohol. Gran trabajo de Bodegas San Gregorio en Cervera de la Cañada (DO. Calatayud). Obsequio de Julio Viela con entrega cuasi ilegal a la salida de un aparcamiento.


LA MUELA 2018
Primo hermano del anterior vino, comercializados y adquiridos al unísono. Monovarietal de Macabeo de tres viñas viejas -La Muela de San Gregorio, La Muela París y Tras la Muela- situadas a una altitud entre 650 y 1000 metros. Elaborado también por Bodegas San Gregorio en Cervera de la Cañada (DO. Calatayud). Dorado medio, denso incluso visualmente. Plátano y piña maduros, mermelada de melocotón y tarta de manzana sobre un fondo de panadería. Excelente acidez que compensa el conjunto. Graso y untuoso. Final medio-largo. Muy buen trabajo sobre lías, si no hay paso por barrica lo parece. Al igual que el anterior, cortesía de Julio Viela.


PRADOS FUSIÓN 2018
Bodega Pagos del Moncayo (DO. Campo de Borja). Coupage de Garnacha y Syrah en proporciones desconocidas. Rojo guinda con margen violáceo. Capa media-baja. Frutas del bosque y pimienta blanca. Crujiente, fresco y alegre. Parece una maceración carbónica parcial. Garnacha de Campo de Borja en versión moderna. En breve cataremos la nueva añada 2019 que promete diferencias interesantes. Detalle de Carlos Burgués de Axial.


TIERRAMAESTRAZGO QUERCUS 2018
Bodega Tierramaestrazgo, Mas de las Matas (Teruel) IGP Bajo Aragón. 100% Garnacha. 
6 meses de crianza en barrica de roble francés y americano. Picota de capa baja con ribete granate. Mermelada de fresas, caramelo y tabaco rubio. Chocolate con leche y licor de endrinas. Hierbas aromáticas, laurel, coníferas y café molido. Algo delgado en boca, tarda en expresar todo su potencial. Postgusto medio. Sabroso e interesante. Con personalidad, alejado de los cánones comerciales mas habituales. Recuerda a algunos Châteauneuf-du-Pape. Teruel existe, cada vez más...


TIERRAMAESTRAZGO BLANCO 2019
Bodega Tierramaestrazgo, Mas de las Matas (Teruel) IGP Bajo Aragón. 100% Garnacha Blanca. Flores blancas, frutas de pepita y hierbas de monte. Cáscara de cítricos e hinojo. Mineral, graso y untuoso. Persistencia media. Serio y sobrio. DO. Terra Alta? Pues no... IGP Bajo Aragón




TIERRAMAESTRAZGO ROSADO 2019
Bodega Tierramaestrazgo, Mas de las Matas (Teruel) IGP Bajo Aragón. 100% Garnacha. Frutas rojas, yogur de fresa y recuerdos herbáceos. Acidez correcta que equilibra su nada desdeñable contenido alcohólico. Persistencia media, con un ligero amargor final que la aporta longitud. Muy gastronómico. Un rosado con vocación de tinto. Muestras remitidas amablemente -además por partida doble- por Antonio Sisqués de Bodega Tierramaestrazgo


XADO TINTO 2017
A la espera de la nueva etiqueta, el Xado Tinto 2017 de Bodega Mas de Torubio, Cretas (Teruel) IGP. Bajo Aragón se elabora con Garnacha Peluda y Cabernet Sauvignon con 10 meses de crianza en barrica de roble. Guindas, chocolate, pimienta blanca, humo de brasas y granos de café. Acidez impecable. Redondo, sabroso y largo. Para conocer el origen de su nombre es imprescindible una visita a Cretas, no hay mejor excusa para acercarse al Matarraña. Este vino y los dos siguientes, recibidos por cortesía de Enrique Monreal de Mas de Torubio.


NUEVE ROSAS 2019
Lo ha vuelto a consegir... Enrique Monreal, el mago de Bodega Mas de Torubio, Cretas (Teruel) reedita el rosado del año. Coupage de Merlot y Garnacha Peluda. Frambuesas maduras, nata, menta, balsámicos y una sensacional acidez. Más ligero en boca que el de 2018, tal vez una añada más fresca, aunque igualmente delicioso y elegante. Primavera en el Matarraña. Imprescindible.



LA CLOTA 2018
Bodega Mas de Torubio, Cretas (Teruel) IGP. Bajo Aragón. Garnacha Peluda, Merlot y Cabernet Sauvignon con crianza en barrica de roble. Capa media con ribete rubí. Guindas, arándanos, flores azules y bombones Mon Cheri. Especias dulces. Con un punto vegetal, férrico y sanguíneo. Acidez moderada. Astringencia baja. Fácil, delgado y fresco. Notas de crianza poco evidentes, máximo respeto por la fruta. Catado a las 24 horas, la fruta se muestra más madura (mermelada de ciruelas) aunque persisten las especias (canela en rama) acompañadas de cáscara de naranja y chocolate con leche. Notas de cata muy diferentes a las de añadas previas. Tal vez nos aguarden cambios en este vino. Estaremos atentos...


EDRA BLANCOLUZ 2018
Bodegas Edra, Ayerbe (Huesca) IGP Ribera del Gállego-Cinco Villas, aunque se comercializa como "vino varietal" porque la IGP no admite la variedad. 100% Viognier con crianza parcial en barrica de roble. Imponente amarillo dorado de capa media. Ligero ataque reductivo que se disipa rápidamente. Mango, albaricoque y orejones. Flores marchitas, arcilla, mieles y cera. Perfecta acidez y longitud ideal. Muy gastronómico. Complejo, graso y cremoso. Único...

Lógicamente catamos más vinos durante todo ese tiempo -tres meses dan para mucho- pero estos de los que hoy publicamos sus notas de cata son la selección definitiva, los más destacados en nuestra opinión. Ahora sólo nos queda desear que la historia no se repita de nuevo, para poder seguir disfrutando en el futuro de muchos otros vinos con amigos y familiares.

Salud y fuerza!





viernes, 12 de junio de 2020

> El nómada del vino




Conocimos a Juanma Gonzalvo hace unos cuantos años -algo así como en 2017- en el transcurso de una feria enológica que se celebró en el Gran Hotel de Zaragoza y que tenía como finalidad la promoción de pequeñas bodegas. Juanma representaba a Bodega Alcovi (IGP. Castellón) para la que trabajaba como director técnico en la elaboración de sus vinos en la Sierra de Espadán. Nos ofreció catar varias de sus elaboraciones protagonizadas por variedades tintas como Cabernet Sauvignon, Monastrell y Syrah, vinos todos ellos robustos y con una importante capacidad de guarda. Aquella breve charla nos resultó muy interesante y sus explicaciones ayudaron a abrir nuestra mente a los vinos procedentes de zonas geográficas poco conocidas.


Panel de cata Vignerons de Huesca 2019

Nuestros caminos volvieron a cruzarse al año siguiente, más concretamente en el mes de febrero, cuando nos encontramos en Aínsa (Huesca) al haber sido ambos seleccionados como miembros del panel de cata de Vignerons de Huesca. Aquellos dos días encerrados -junto con unos cuantos enajenados más- en una bodega subterránea catando y evaluando más de cuarenta vinos, cimentaron una amistad firme entre nosotros, especialmente tras compartir el viaje de regreso hasta Zaragoza después de haber tenido que rascar el hielo de los cristales del coche. Subirse al vehículo de otro y transitar por heladas carreteras de montaña antes del amanecer demuestra siempre una sólida confianza mutua.


Vinos de Bodega Serra de Cavall (DO. Terra Alta)

Natural de Zaragoza, donde cursó sus estudios de Ciencias Químicas, tiene fijada su residencia en la provincia de Castellón. En realidad debería estar empadronado en su furgoneta, porque en ella vive gran parte del año. Juanma Gonzalvo es un enólogo nómada que desarrolla múltiples actividades casi en cualquier lugar de España, aunque desde el punto de vista de la elaboración, las bodegas a las que asesora se ubican en un abanico que se extiende desde el Penedés hasta Daroca, pasando por Calatayud, Castellón y Terra Alta. Todos sus vinos tienen un indudable carácter mediterráneo y reflejan el paisaje, el entorno y la climatología de los viñedos de los que proceden, porque si por algo se caracteriza el buen hacer de Juanma es por ser respetuoso y honesto con aquello que la tierra le proporciona. Quizás de todos los proyectos que en la actualidad tiene en marcha, la reactivación de la cooperativa de Daroca sea su mayor reto hasta la fecha. A caballo entre la IGP. Ribera del Jiloca y la DO. Calatayud, desde luego a la zona no le falta potencial. Viñedos a gran altitud y muchos de ellos casi centenarios son sus aliados para la elaboración de vinos de calidad, aunque para ello deberá desplegar todas sus artes, en un área geográfica tradicionalmente orientada a la producción de vino de gran volumen.


Viñedo en Daroca

Detallaremos a continuación nuestras notas de cata y opiniones personales de varios de sus vinos, muestras que nos fueron amablemente enviadas por el propio Juanma durante aquellas semanas de obligada reclusión en el curso de la emergencia sanitaria de sobra conocida por todos. Pasen, lean y si encuentran alguno de sus vinos, no duden en adquirirlo. Seguro que no les defraudará...


L´ESTANQUER 2018
Canet Lo Roig (Castellón). Finca rodeada de olivos centenarios. 5 hectáreas de viñedo situadas a 350 metros de altitud y a 25 kilómetros en línea recta del mar Mediterráneo. Climatología suave, más bien cálida aunque con bastante amplitud térmica entre el día y la noche. 100% Garnacha. Elaboración en inoxidable con un porcentaje del vino con crianza en barrica. 1400 botellas. Rojo cereza de capa media-baja con menisco rubí. Fruta roja dulce bien madura y bombones Mon Cheri. Hierbas aromáticas, aceitunas negras y un peculiar recuerdo a coníferas. Aromas mediterráneos embotellados. Crujiente y fresco en la entrada. Parece ligero pero crece en boca, resultando al final algo cálido y adulzonado. Un buen equilibrio entre viña joven y vieja, así como una sabia combinación de la elaboración en inoxidable enriquecida con parte del vino con crianza en barrica muy respetuosa con la fruta.


CARTOIXA 2018
Celler Mas Bella (Masmolets, Tarragona). DO. Tarragona. Finca con 15 hectáreas totales de viñedo. Suelo pedregoso y fértil que obliga a controlar la productividad del viñedo en espaldera. Vendimia manual. 2500 botellas. 100% Xarel-lo, variedad tradicionalmente empleada en los coupages clásicos para elaborar cava. Vinificación en inoxidable, aunque una parte del vino pasa por barrica. Amarillo dorado de capa media. Regaliz de palo, anís estrellado e hinojo. Pomelo maduro y dulce de membrillo. Picante y especiado. Graso, estructurado y con volumen. Largo, complejo y sabroso. Intenso y muy peculiar.


SERRA DE CAVALLS BLANCO 2019
Bodega Serra de Cavalls (Pinell de Brai, Tarragona). DO. Terra Alta. 8 hectáreas de viñedo. 100% Garnacha Blanca. 1800 botellas. Uva procedente de dos fincas ubicadas a diferente altitud -respectivamente 150 y 600 metros sobre el nivel del mar- realizándose fermentaciones por separado. Vinificación en inoxidable con permanencia 4 meses sobre lías. Flores blancas, frutas de pepita y heno. Afilado, punzante. Fresco y mineral. Persistencia media. Serio y sobrio.




SERRA DE CAVALLS BLANCO BARRICA 2019. 
Bodega Serra de Cavalls (Pinell de Brai, Tarragona). DO. Terra Alta. 100% Garnacha Blanca. 550 botellas. Manzana asada, pomelo maduro y flores secas. Recuerdos de ebanistería, mieles y cera de abeja. Dulce de membrillo y crema catalana. Vainilla y toffee. Nada pesado -al contrario- resulta fresco y goloso. Complejo, graso y untuoso. Largo y elegante. Magnífico vino.



SERRA DE CAVALLS ROSAT 2019
100% Garnacha. Bodega Serra de Cavalls (Pinell de Brai, Tarragona). DO. Terra Alta.  330 botellas. Elaborado por prensado directo. Entre rosa pálido y piel de cebolla. Afrancesado y moderno. Fresas ácidas, pimienta blanca y hierbas aromáticas. Ligeramente licoroso, resulta serio y sobrio, más gastronómico que de copeo. Poco voluminoso y algo corto en postgusto. Alejado de nuestras preferencias.



MISTICOS 2016
Garnacha y Tempranillo (77-23). Bodega San Gregorio (Cervera de la Cañada, Zaragoza). DO. Calatayud. 5000 botellas. Distribuido en Zaragoza por Bodegas SalasLa garnacha procede de viñas viejas situadas a 650 metros de altitud sobre suelos pedrego-pizarrosos y se vinifica en depósito de hormigón -al estilo tradicional de las cooperativas aragonesas- donde realiza una crianza suave durante 12 meses. La tempranillo por el contrario, se cultiva en el fondo del valle del río Ribota sobre suelos más fértiles y productivos, realizando una crianza media en barricas usadas de roble francés durante 4 meses. Pasado ese tiempo se efectúa el coupage final antes del embotellado. Puede considerarse un vino de autor, de manera que las proporciones de cada variedad y los procedimientos de elaboración pueden cambiar en cada añada. Rojo picota de capa alta con ribete granate. Frutas negras -ciruelas, moras, cassis- y pimienta negra. Mon Cheri, guindas en licor. Algo cálido. Astringencia media. Recuerdo especiado a pimentón. Postgusto medio. Excelente evolución en botella aunque apurando su momento de consumo óptimo. 

Todavía queda mucho que comentar acerca de otros proyectos enológicos de Juanma Gonzalvo. Su trabajo como asesor en una bodega del Penedés que elabora espumosos Corpinnat de alta gama -escindidos de la DO. Cava hace relativamente poco tiempo- así como la recuperación de algunos viñedos de variedades casi extinguidas en la localidad de Alloza (Teruel) de donde procede parte de su familia. Sin embargo, preferimos poner aquí el punto y seguido, a la espera de conocer de primera mano más detalles acerca de los nuevos proyectos de El Nómada del Vino...



domingo, 24 de mayo de 2020

> Notas de cata: Luis Oliván Clarete 2019




Toda la vida de Luis Oliván ha girado en torno al vino y tras mucho tiempo dedicado en exclusiva a la vertiente comercial, decidió hace unos años empezar a cumplir su sueño de elaborar sus propios vinos. Orgulloso de su pasado e ilusionado con su futuro, vive su exigente día a día pendiente de sus vinos. Desde el viñedo hasta la mesa del restaurante, todo ese largo camino es supervisado por Luis. Su completa web proporciona toda la información necesaria y un paseo minucioso por ella permite al consumidor comprender fácilmente que cada botella contiene una pizca de sus ilusiones.

Recién llegado a la elaboración -aunque buen conocedor del proceso por el que transita cada botella de vino- no cuenta con viñedos ni bodega en propiedad. Sin embargo, su talante negociador y sus contactos madurados a lo largo de tantos años le han permitido tener acceso a ambas cosas, y lo que es más complicado, en tres zonas geográficas bien alejadas -Somontano, Campo de Borja y Sierra de Madrid- con la firme convicción de elaborar vinos de parcela basándose en una viticultura mínimamente intervencionista. 



Convencido defensor de las castas autóctonas, Luis ha decidido elaborar un "clarete de los de antes", vinificando conjuntamente uvas blancas y tintas procedentes de un mismo viñedo mestizo de Alcañón -blanca- y Moristel -tinta- dos cepajes casi extinguidos de Huesca en vías de recuperación, de nuevo en una apuesta decidida por la tradición y las costumbres más arraigadas a las tierras que de niño le tocó picar en más de una ocasión. Hemos tenido que esperar unos meses desde la presentación pública del resto de sus vinos que recogimos en un artículo anterior, de manera que detallaremos a continuación nuestras notas de cata y opiniones sobre este vino tan peculiar por su elaboración.


De un precioso color rojo frambuesa de capa media, entrega en nariz aromas de frutillos rojos, yogur de fresa, regaliz rojo y unas tímidas chucherías, incluso asoma un albaricoque maduro al ganar temperatura. En boca resulta ligero, alegre y divertido. Muy fresco debido a su acidez, obtenida adelantando ligeramente la vendimia para evitar sobremaduraciones. Poco voluminoso en su paso de boca, nos hubiera gustado un poco más de longitud y persistencia en el postgusto. Un vino ideal para disfrutar durante los meses de calor, armonizado con comidas ligeras o directamente a modo de refresco en cubitera y con la mejor compañía mientras se contempla una puesta de sol.

El verano ya está aquí... 


domingo, 17 de mayo de 2020

> Sers G.R.18 2016, viento a favor



Una vez superadas las estrecheces rocosas del embalse de El Grado, el Cinca recupera su morfología más natural y abierta. En sus orillas reaparecen los bosques de ribera, los canales y las acequias que van a dar de beber a los cultivos. Es el denominado Cinca Medio, donde el río deja atrás Barbastro y discurre en dirección a Monzón, regando por su margen izquierda las huertas de Cofita, pequeña población dependiente desde el punto de vista administrativo de la vecina y algo más grande localidad de Fonz. Cofita posee un interesante pasado ligado a la Orden del Temple, como bien atestigua la iglesia-ermita dedicada a María Magdalena, ubicada en la misma Plaza Mayor y semioculta por las construcciones aledañas. Incluso antiguamente en sus inmediaciones se ubicó un trujal donde se pisaban las uvas para que el mosto discurriera por una conducción subterránea por debajo el templo, de manera que cada vendimia se obraba el milagro de la transformación del fruto en vino en ese tránsito bajo suelo sagrado.


Esta tradición ancestral de la transmutación de las uvas en vino, ha vuelto a ser realidad en las inmediaciones de la Iglesia de la Magdalena de Cofita de unos años a esta parte, no por influjo divino sino más bien por decisión humana. En el año 2006 comenzó la andadura de Bodegas Sers,  posiblemente la bodega más pequeña de la DO. Somontano y el sueño hecho realidad de la familia Canales. Tanto por sus dimensiones como por su forma de trabajar, podría decirse que Sers es una "bodega boutique", a lo cual sin duda también contribuye Casa Canales, antigua casa de labranza completamente remodelada y transformada en la actualidad en una coqueta casa de turismo rural. El nombre de la bodega proviene del vocablo utilizado en fabla aragonesa para referirse al viento del noroeste predominante y que algo más al sur, en el valle del Ebro, se conoce como "cierzo", uno de los mejores fungicidas naturales que existen, y al mismo tiempo sirve de inspiración para sus minimalistas etiquetas recreando parcial o totalmente la Rosa de los Vientos. Resulta difícil transmitir más con menos. 


Las 12 hectáreas de viñedo propio se condensan en unas 25000 botellas anuales, todas ellas bordelesas de color caramelo oscuro. La vendimia se realiza manualmente por parcelas y por variedades, garantizando que las uvas lleguen en condiciones óptimas de salud y maduración a cada uno de los 8 depósitos de acero inoxidable. Se trabaja con cepajes internacionales sólidamente implantados en el Somontano oscense -Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Chardonnay- a las que se suma una variedad autóctona recuperada -Parraleta- y otra más -Moristel- en vías de recuperación. El único guiño a la modernidad es el empleo de levaduras seleccionadas. En realidad es una medida de control, un certificado de seguridad de que la vinificación no tendrá sobresaltos y de que el resultado final será el esperado. Cuando hay que trabajar con microorganismos, mejor que éstos sean conocidos y -siempre que sea posible- aliados nuestros. El vino sin clarificar se mantiene en inoxidable hasta el mes de enero como mínimo para realizar una decantación natural por gravedad, no sólo los tintos, también el vino blanco, y se inicia su comercialización un poco más tarde que otras bodegas. 


La crianza se realiza exclusivamente en barricas de roble americano de tostado medio, en total unas 70-80 unidades con una vida media de 4-5 usos como máximo. El contenido de algunas barricas descartadas durante la crianza por el enólogo Ernesto Franco, se vende como vino a granel. Esta circunstancia puede antojarse como algo contradictorio para una bodega que apuesta por la elaboración de vinos de calidad, pero sin embargo tiene su lógica, si se interpreta como una "selección dentro de la selección" que permite garantizar la homogeneidad de las botellas que se ponen a la venta. El embotellado de cada vino se realiza en un solo día, de manera que no se guarda vino en depósito. Los cierres son de corcho siempre natural, de diferentes calidades en función del vino, originario de Extremadura, pero adquirido a través de comercializadoras internacionales.


Llama la atención en la contraetiqueta de cada botella de Bodegas Sers la palabra "fuerza" seguida de un número. Alguien podría pensar que se trata de algún tipo de calificación del vino según su potencia o intensidad. Nada más lejos de la realidad. Esa numeración corresponde a la velocidad media del viento en el mes de Septiembre del año de vendimia expresada en kilómetros por hora. Nada parece aportar este dato a las sensaciones organolépticas durante la cata de cada vino, pero si no fuera por dicha anotación, no estaríamos hablando de ello en este preciso momento. Meramente una curiosidad...


La sala de catas de Bodegas Sers invita a la meditación. Mobiliario y paredes de un inmaculado color blanco dan la bienvenida al visitante. Sus pequeñas dimensiones justifican la limitación en el aforo de los grupos, más de 10 personas no es aconsejable, pero sobre todo se comprende desde el punto de vista espiritual. Un suave hilo musical y una iluminación impecable son el aderezo perfecto para degustar los vinos de la bodega. Presidiendo la cabecera de la mesa de catas, un mural con un texto que sólo puede interpretarse como la declaración fundacional de intenciones de Bodegas Sers: viñedo, suelo, clima y respeto a la naturaleza. Poco que añadir...


Si hay algo que tienen en común todos los vinos de Bodegas Sers es su cuidada elaboración. La continuidad es también unos de sus principales valores, añada tras añada ninguno baja del notable alto, de manera que podría decirse que son garantía de éxito. Sin embargo, su catálogo no está exento de ciertos riesgos. Evidentemente no nos referimos al Blanqué -Chardonnay parcialmente fermentado en barrica- ni al Temple -ensamblaje clásico de Cabernet Sauvignon y Merlot con crianza- ambos son vinos muy comerciales que al consumidor medio no le cuesta identificar con la DO. Somontano. Hablamos del Primer y del Singular, tintos monovarietales -Syrah y Parraleta, respectivamente- modernos y diferentes, el primero sin crianza y el segundo con breve paso por barrica, muy alejados de lo habitual, lo cual quizás sea precisamente el motivo de su éxito. Por todo lo contrario, el Reserva y del Gran Reserva representan en cierto modo "nadar a contracorriente" de la actual tendencia a repudiar los vinos con largas crianzas, el reducido número de botellas disponibles y su indudable calidad respaldan la decisión de la bodega de continuar elaborándolos, al menos hasta el año pasado.


La principal novedad de Bodegas Sers para este año 2020 es el lanzamiento del G.R.18 2016, en nuestra opinión, una sabia decisión que fusiona las categorías Reserva y Gran Reserva en un nuevo producto más comercial con el nombre de la ruta senderista que une Fonz con la Ribagorza. Coupage de variedades internacionales tintas -Cabernet Sauvignon y Merlot- en este caso con crianza durante 18 meses en barrica. Elegante y entretenido en cata técnica, hará las delicias de aquellos comensales a quienes les gusten vinos maduros y complejos. Granate de capa media con menisco ladrillo. Ciruelas pasas, higos secos, chocolate negro y caja de puros. Balsámico y elegante. Redondo y equilibrado, con taninos bien domados. Tiene de todo y nada le sobra. Excelente vino clásico del Somontano con indudable influencia bordelesa.

Estaremos atentos a las futuras incorporaciones al catálogo. Posiblemente en un futuro no muy lejano se disponga de un tinto monovarietal elaborado con Moristel, otra variedad autóctona recuperada, y quién sabe si por fin verá la luz un blanco totalmente fermentado en barrica.

Sólo Sers lo sabe...


miércoles, 29 de abril de 2020

> Nuevas añadas gama Doce Lunas (DO. Somontano)




El Grillo y La Luna es probablemente, por sus técnicas de laboreo, vinificación y elaboración, una de las bodegas con más personalidad dentro de la DO. Somontano.

Desde el año 2007 elaboran sus vinos de la gama 12 Lunas, siguiendo las técnicas de la denominada "viticultura delicada" (mínimo empleo de herbicidas e insecticidas, cobertura vegetal en viñedo, rendimientos inferiores a 5000 Kg por hectárea, etc). Se realiza regadío muy controlado exclusivamente con el fin de garantizar la superviencia de la vid, evitando en la medida de lo posible desarrollos foliares demasiado frondosos que dificulten la insolación de las bayas. La vendimia se realiza de forma mecanizada, de madrugada más que nocturna, para aprovechar las horas más frescas en torno al amanecer y optimizar así el transporte de la uva hasta las instalaciones de la bodega. No llega a ser una viticultura biodinámica, pero la bodega bebe de esas mismas fuentes y aplica muchas de esas técnicas.


Fuente: Facebook de la bodega

No obstante, el gran proyecto vio la luz en 2009. Ese año se comenzaron a elaborar las primeras botellas de la gama Grillo. Absolutamente cada detalle es importante en el proceso de elaboración de estos vinos. La uva procede de las mejores parcelas, con bajos índices productivos para conseguir mayor carga cromática y aromática final. Obviamente se realiza vendimia manual, cada finca y cada variedad por separado. Se intenta retrasar al máximo el momento de vendimia, persiguiendo obtener unas uvas hipermaduras, lo cual supone asumir cada año elevados riesgos económicos en caso de climatología adversa durante la fase final de la maduración. A la selección de racimos en el viñedo le sigue la selección manual en bodega, literalmente grano a grano. Siempre que es posible se intenta retrasar el inicio de la fermentación incluso hasta 5 días, mediante la adición de nieve carbónica, para garantizar la máxima extracción de aromas y colores. Una vez transcurridos los 7-8 días de fermentación se pasa a realizar un prensado muy suave, el cual se detiene cuando las impresiones de cata del enólogo así lo indican.


Fuente: Facebook de la bodega

Los vinos elaborados en El Grillo y La Luna son muy particulares. La bodega no incluye en sus etiquetados la duración de los periodos de crianza y los coupages empleados son diferentes en cada añada, convirtiéndose por tanto en vinos únicos y personales, vinos de autor en el sentido más puro. Dispone de parcelas repartidas por toda la comarca -Barbastro, Artasona y Monesma- con diferentes tipos de suelos y orientaciones, elegidos en función de la variedad de uva a cultivar en ellos. La bodega se abastece de viñedos relativamente jóvenes, con una edad media entre 15 y 30 años, algunos propios y también de otros viticultores, siempre muy disciplinados, dispuestos a seguir fielmente las indicaciones de la bodega, animados no sólo por la generosa forma de pago de las uvas -por hectárea, no por kilogramos- sino también por el reconocimiento social que supone para esos viticultores poder hacer gala de haber sido los responsables del cultivo de la uva con la que se han elaborado estos prestigiosos vinos. 

Detallaremos a continuación nuestras notas de cata y opiniones personales de las nuevas añadas de los tres vinos que integran la familia 12 Lunas, recibidos por cortesía de Marta Tornos.


12 LUNAS BLANCO 2019
Chardonnay y Gewürztraminer (94-6)
32000 botellas. Vinificación por separado. Sin paso por barrica, aunque con una acertada crianza sobre lías que le confiere cierta untuosidad claramente manifiesta en el postgusto. Color amarillo dorado tenue, limpio y brillante. En nariz aparecen frutas de pepita (manzana), de hueso (albaricoque), tropical (piña) y cáscara de cítricos. Generosa acidez, lograda gracias a las habituales variaciones térmicas entre el día y la noche durante la fase final de maduración de la uva, característica propia del Somontano. Excelente en boca, Gewürztraminer sólo en el ataque. Amplio, graso, voluminoso, largo y muy agradable. Final con recuerdo a brioche y mantecado. Un blanco que nos recuerda al sur de Borgoña .


12 LUNAS ROSADO 2019
Syrah 100%
8600 botellas. Se elabora con el sangrado y prensado delicado de la Syrah destinada a elaborar Grillo, hablamos por tanto de unas uvas de magnífica calidad. Visualmente es de un precioso color rojo fresa. Fragante en nariz incluso a copa parada. Frutas rojas ácidas (fresas silvestres, grosellas, moras) incluso naranjas sanguinas. Marcada acidez. Algo carente de volumen y estructura. Final medio sostenido por cierto amargor de tipo herbáceo. Curioso por su originalidad. Representa a la emergente tendencia en Somontano de elaborar rosados monovarietales de Syrah, gastronómicos y sin rastro de azúcar residual, pero a la vez alejados de los ensamblajes Cabernet-Merlot-Tempranillo más habituales.


12 LUNAS TINTO 2017
Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Garnacha, Syrah (52-32-13-3)
Vinificación por separado. 9 meses de crianza en barricas seminuevas de roble francés. Rojo picota de capa media con ribete granate y escasa lágrima no pigmentada. Fruta madura, bombones Mon Cheri y sutiles tostados en fase olfativa. Muy prometedor en nariz. Orejones, especias dulces y una pincelada de tabaco rubio. Astringencia media y paso fluido. Postgusto medio-largo. Excelente en boca. Muy redondo y equilibrado. Francamente interesante y de factura impecable.

El Grillo y La Luna: trabajo bien hecho y éxito asegurado.

martes, 14 de abril de 2020

> COVID-19 (II): crónica de la pandemia en España (14 Mar-14 Abr)


Gran Vía de Zaragoza,  media tarde del sábado 21/03/20

La decisión de decretar el estado de alarma en todo el país sorprendió a muchos españoles con el brazo apoyado en la barra del bar, a pesar de que la voluntad de bloquear la nación había sido adelantada el día anterior, información que empujó a muchos compatriotas -algunos probablemente infectados o incluso ya enfermos- a abandonar sus domicilios habituales ese mismo viernes con destino a sus residencias vacacionales. La siembra generalizada del COVID-19 fue inmediata. El domingo 15 de Marzo se decretó el confinamiento obligatorio en los hogares de la mayor parte de la población, salvo algunas excepciones que al principio no quedaron nada claras y que requirieron correcciones normativas constantes durante los días posteriores. La primera semana de prisión preventiva generalizada fue aceptada por casi todos los españoles como unas vacaciones forzosas, únicamente perturbadas por los inevitables roces fruto de la convivencia y por la presencia de los niños en todas las casas, tras la suspensión de cualquier tipo de actividad educativa. Aquellos que no pudieron acogerse al teletrabajo, se vieron instados a acudir a trabajar, unos obligados por sus empresas y otros -autónomos y pequeños empresarios- acuciados por sus pagos y obligaciones fiscales que el gobierno cruelmente se negó a suavizar, derogar ni fraccionar. De manera inconcebible, en lugar de anular impuestos se prefirió obligar a solicitar créditos para que los ciudadanos siguieran pasando por la taquilla tributaria.



En cada vecindario se organizaron actividades populares desde los balcones -música, yoga, juegos- y las redes sociales se llenaron de acciones solidarias con los confinados. Todos los días puntualmente a las 20 horas, los españoles presos rompían el silencio desde sus ventanas con una cerrada ovación de agradecimiento hacia los sanitarios, las fuerzas y cuerpos de seguridad, los trabajadores de servicios públicos  y en general hacia todos los compatriotas que en una emergencia tan excepcional seguían acudiendo cada mañana a su puesto de trabajo para que el país pudiera seguir funcionando. Al finalizar los aplausos, siempre alguien ponía a todo volumen una antigua canción del Dúo Dinámico y los acordes de "Resistiré" se convirtieron en el himno de esta condena de reclusión. Y reaparecieron con timidez las banderas de España en los balcones, guardadas para las ocasiones más solemnes, pero que no dudamos en desempolvar y exhibir como un amuleto cuando nos vemos en peligro o bajo amenaza global.



Al principio de la segunda semana de confinamiento -no de cuarentena como muchos periodistas afines al poder se empeñaron en calificar a ese arresto domiciliario generalizado- empezaron a ponerse las cosas un poco más feas. El gobierno adelantó que sería necesario prorrogar el estado de alarma al menos durante un mes, el número de infectados y fallecidos -especialmente en Madrid y Cataluña- continuaba creciendo sin freno y se cebaba con saña en las residencias de ancianos, verdaderos agujeros negros de la pandemia, que se convirtieron en algo similar a las antiguas leproserías, sin apoyo institucional alguno y con los materiales de protección más rudimentarios. Más del 65% de los fallecimientos por el COVID-19 se produjeron en este tipo de centros, algunos de cuyos pacientes ni siquiera llegaron a ser trasladados a los hospitales, siguiendo los abyectos protocolos de Sanidad que -priorizando la atención de los enfermos con más probabilidades teóricas de superar la infección- condenó a muerte a toda una generación de españoles. Optimización de recursos o eutanasia selectiva, cada uno es libre de pensar lo que quiera. Tristemente, aquello que no había conseguido una guerra civil, lo logró el estado por orden ministerial setenta años más tarde. Para cuando la Unidad Militar de Emergencias recibió la orden de desinfectar los centros de mayores para algunos de ellos ya era demasiado tarde, llegando a encontrarse con residentes sin cuidados e incluso alguno fallecido, como sucedió en Manresa y en Valladolid.


Sin duda, la pancarta del año


En color las infectadas por coronavirus en la manifestación del 8-M

También se hizo público que varios miembros del gobierno se habían infectado con el coronavirus -la vicepresidenta y varias ministras- así como algunos de sus familiares -concretamente la esposa, la madre y el suegro del presidente- posiblemente en alguno de aquellos actos multitudinarios irresponsablemente autorizados para el domingo 8 de Marzo, fecha en la que sólo en Madrid se congregaron más de 120000 personas en las manifestaciones con motivo del Día de la Mujer Trabajadora y en las que se pudo ver sujetando la pancarta a destacadas integrantes del gobierno, convenientemente protegidas con guantes de nitrilo de color morado tan adecuados para la ocasión. Y todo ello a pesar del curso que a esas alturas llevaba la infección en Italia y de las advertencias de la OMS y de la Unión Europea realizadas desde finales del mes de Enero. No por casualidad las autoridades sanitarias prohibieron el día 3 de Marzo todo tipo de congresos médicos y reuniones científicas. Es decir, se sabía de sobras lo que se nos venía encima, pero se hizo caso omiso, se silenció sin vergüenza alguna y como por arte de magia el lunes 9 de Marzo se cambió de criterio y todo fueron prisas a partir de ese momento.


Montaje del hospital de campaña en IFEMA

De bien nacidos es ser agradecidos...

A finales de  Marzo comenzó a escasear el material imprescindible para que el personal sanitario pudiera realizar su trabajo con eficiencia y seguridad, demostrando la falta de previsión del Ministerio de Sanidad. De no haber sido por el buen hacer de ciertos gobiernos autonómicos y del ejército -que montó y equipó un hospital con capacidad para 5000 enfermos en la Feria de Madrid en poco más de 48 horas- así como por las donaciones recibidas de algunos empresarios -algo que siempre incomoda a la progresía de este país- el asunto hubiera sido mucho peor, a la vista de la nula capacidad de liderazgo del gobierno central, desbordado por los acontecimientos y más pendiente de contentar a sus socios que de atender a sus conciudadanos, presos y recluidos en sus casas, aunque dóciles y mansos merced a la labor apaciguadora de las mayoría de los medios de comunicación, particularmente dos grupos televisivos que rápidamente fueron regados por el gobierno con 15 millones de euros de subvención, a todas luces en pago por los servicios prestados o todavía por prestar.



Las comparecencias del máximo responsable del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias -el mismo que unas semanas atrás afirmó que en España "no pasaríamos, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado" y que había indicios de que la epidemia "comenzaba a remitir"- poco a poco dejaron de tener credibilidad, anunciando cada día mejoras en la dramática situación que nadie terminaba de creerse. Y conste que en ningún momento se puso en tela de juicio su abultado curriculum ni su sobrada preparación profesional, algo que no puede decirse de su dudoso comportamiento -casi de sumisión- ante las directrices políticas del Ministerio de Sanidad, como bien demuestran las hemerotecas. En el seno de la profesión veterinaria, sentó especialmente mal su falta de respuesta cuando se le preguntó en rueda de prensa por qué no se había incorporado a ningún veterinario en el comité de expertos para hacer frente al COVID-19, a diferencia de otros países y teniendo en cuenta la visión global de la salud bajo el concepto One Health, la experiencia de dichos profesionales en la gestión de epidemias previas y sobre todo incidiendo en el hecho de que el origen de la mayoría de los coronavirus fueran los animales silvestres. Sus titubeos soliviantaron a los responsables de la salud animal más incluso que el habitual silencio informativo acerca de las funciones que éstos desempeñan con diligencia, sin las cuales no habría cada día disponibilidad de alimentos en los supermercados y se debería hacer frente a muchas más enfermedades zoonóticas todas las semanas. La cuidadosamente dosificada presencia pública del Ministro de Sanidad ante los medios tampoco ayudó a dar tranquilidad a la población, dubitativo y errático en sus intervenciones, demostró una vez tras otra que su título de licenciado en filosofía y letras no le capacitaba en absoluto para gestionar una emergencia nacional de tal envergadura. 



Para colmo, el primer pedido de pruebas diagnósticas rápidas -realizado por el Ministerio de Sanidad con un lamentable retraso- resultó absolutamente inútil al demostrarse que los tests carecían de la suficiente fiabilidad y hubo que devolverlos al proveedor, demostrando una vez más que las prisas y la falta de previsión son muy malas consejeras para afrontar una crisis. Días más tarde se supo que habiendo empresas en España capaces de fabricar dichos tests, se habían encargado a un intermediario -cuyo nombre nunca llegó a hacerse público, aún a pesar de las reiteradas veces que se le interpeló al ministro a ese respecto- que los había importado del extranjero, atendiendo exclusivamente al precio y no a su fiabilidad. Ese reiterado silencio ministerial consiguió alimentar la sospecha de que alguien se había podido llevar una jugosa comisión de ese intercambio comercial, lo cual ni siquiera fue motivo de escándalo para la mitad de la población española, acostumbrada a décadas de amiguismos, compadreos y mordidas. 



Una nueva rectificación del Ministerio de Sanidad, renunciando tras seis días a su idea inicial de centralizar las compras de material sanitario, permitió al fin que los gobiernos autonómicos pudieran salir al mercado a buscar los trajes de protección, las mascarillas y los respiradores, absolutamente imprescindibles para que el personal sanitario pudiera luchar contra la enfermedad sin necesidad de tener que utilizar bolsas de basura o sacos de abono como delantales protectores. 


Al menos con dos semanas de retraso, se enviaron varios aviones hasta China y Turquía para que recogieran ese material imprescindible para salvar vidas y no fue tarea fácil, en un mercado enloquecido e inflacionista hubo que pagar de más y por adelantado, lo cual no impidió que algún envío se viera retenido en origen, con un Ministerio de Asuntos Exteriores entregado y derrotista, apenas capaz de dar ni siquiera una explicación plausible. No obstante la máxima responsable del negociado de Exteriores, no tuvo inconveniente en conceder una entrevista a la BBC en la que afirmó sin sonrojo alguno que España estaba siguiendo el modelo coreano y que se "estaban realizando tests masivamente". Nunca se supo cuáles, cuántos ni a quién...



En la tercera semana de estado de alarma, viendo que de poco había servido tener retenidos en sus hogares a más del 80% de la población, el gobierno decidió dar una vuelta de tuerca más obligando a la suspensión de todas las actividades que no se consideraran esenciales. Todo el domingo 29 de Marzo estuvo España pendiente de la publicación en el Boletín Oficial del Estado de ese listado de actividades esenciales, el cual no vio la luz hasta el filo de la medianoche. De nuevo una flagrante falta de previsión. Ese lunes muchos españoles se levantaron sin saber si debían acudir a su puesto de trabajo o si iban a ser sancionados por hacerlo. Dudas y más dudas, como siempre. Una nueva rectificación-aclaración-enmienda fue publicada el lunes día 30 y con ella la paralización económica del país puede decirse que fue completa. Sin embargo, en una caprichosa coincidencia dos días más tarde se abrió el plazo para la presentación de la declaración de la renta. Definitivamente nos estaban tomando el pelo a todos los españoles.



Pasará a la historia la comparecencia de la ministra de trabajo el jueves 2 de Abril, dando cuenta del salvaje incremento del número de parados en el mismo día en que se alcanzaba la triste cifra de 10000 fallecidos por el coronavirus en España. El vídeo de sus jocosas explicaciones, risueña y feliz como unas castañuelas, con ese tono de superioridad moral e intelectual, asumiendo que todo aquel que le estaba escuchando era idiota y no iba a ser capaz de comprender una sola de sus palabras, puede visualizarse en este enlace y tan solo deseamos que nunca se olviden sus risas, especialmente por parte de aquellos que se quedaron sin trabajo o sufrieron la pérdida de un ser querido.



Las semanales ruedas de prensa -por llamarlas de alguna manera- del Presidente del Gobierno no sirvieron más que para sembrar el desánimo entre la población. El sectario método de filtrado de las preguntas de los medios de comunicación -a través de un grupo de whatsapp las cuestiones eran enviadas al Secretario de Estado de Comunicación quien daba traslado de las mismas con sospechosa anticipación al presidente para que las respondiera- dio para numerosas situaciones cuando menos curiosas y pondremos varios ejemplos. En una ocasión un total de 16 medios se pusieron de acuerdo para realizar la misma pregunta que por supuesto no fue contestada a ninguno de ellos. Otras veces las cuestiones planteadas por medios de tirada nacional -aunque poco sumisos al Gobierno- se vieron desplazadas por las de emisoras de radio locales o incluso por periódicos extranjeros de ámbito regional. Hartos de prestarse a tal farsa y manipulación, 300 periodistas españoles firmaron un manifiesto en contra de la censura informativa y casi una docena de medios anunciaron que abandonaban las ruedas de prensa.



A la cuarta semana de arresto domiciliario, en el transcurso de una nueva homilía sabatina del Presidente del Gobierno, se anunció la intención de prolongar el estado de alarma -calificado por algunos medios como estado de semiexcepción- hasta finales del mes de Abril, para lo cual volvió a exigir el apoyo de los partidos de la oposición, los mismos a los que reiteradamente llevaba ignorando, despreciando e insultando desde el inicio de la crisis. Clausuradas las cámaras de representación, funcionando bajo mínimos tan solo para convalidar los decretos del gobierno, sin sesiones de control al ejecutivo y sin aceptar ni una sola pregunta, nunca en democracia un Consejo de Ministros había acaparado tanto poder en España. Una nueva polémica se abrió paso en relación al empleo de las mascarillas, desaconsejado por la OMS excepto para los pacientes con síntomas y para el personal sanitario y de asistencia. Sin embargo el ministro de Sanidad animó públicamente a su uso en lugares públicos y su jefe el presidente del gobierno le hizo caso en su visita-publirreportaje a una fábrica de respiradores en Madrid al día siguiente. Lástima que no siguiera las mínimas precauciones necesarias para hacer un buen uso de tal elemento de protección.



Con la justificación de que la población reclusa pudiera autodiagnosticarse y aliviar así de carga de trabajo a los médicos de atención primaria, el gobierno lanzó a primeros de Abril una aplicación móvil y animó a los españoles a instalarla en sus teléfonos. De modo paralelo también se lanzó otra aplicación por parte de la Dirección General de Tráfico con la excusa de agilizar trámites administrativos y "poder llevar el carnet de conducir en el móvil". Aunque en principio se consideraron como unas herramientas interesantes, la exigencia de introducir en ellas datos personales unido al hecho de que a finales de Marzo se hubiera obligado a las compañías operadoras de telefonía a proporcionar la geolocalización de sus usuarios -aparentemente de manera anónima- hizo sospechar que la maniobra perseguía monitorizar a cada español para verificar sus movimientos. La activación de herramientas de inteligencia artificial, interviniendo las conversaciones a través de las redes sociales para evitar la propagación de bulos e informaciones falsas o sin contrastar -siempre según el gobierno y sus satélites informativos- fue la última fase de las decisiones para alcanzar el estado totalitario que George Orwell imaginó en su novela 1984.




Mientras tanto, la población continuaba anestesiada, no sólo por el miedo al COVID-19 sino también por ese estado de apatía que provoca la falta de estímulos y la percepción de una realidad distorsionada. El constante recuento de nuevos fallecidos hacía que cada día el mundo de los españoles fuera cada vez más pequeño. Encerrados en su hogar con su familia la mayoría se sentían seguros e incluso felices en una suerte de síndrome de Estocolmo gubernamental. Una peligrosa salida semanal para comprar, bien protegidos con guantes y mascarillas -la mayoría caseras, porque las compradas por Sanidad que conseguían superar la burocracia de las aduanas se destinaban a los profesionales sanitarios- y rápidamente de regreso a la habitación del pánico, a ver las noticias proporcionadas por las televisiones controladas por el gobierno y a esperar que llegaran las ocho de la tarde para salir a aplaudir al balcón. Rutina de pobres muertos de miedo, cada vez con menos espíritu, cada día más alienados. 




Con tristeza terminamos nuestra cuarta semana de prisión preventiva domiciliaria con dos noticias de las que hielan la sangre a cualquiera. La primera no hizo más que confirmar lo que la mayoría sospechábamos, es decir, que el Gobierno tenía información de la gravedad de la pandemia desde finales de Enero y decidió silenciar dichas advertencias, no sabemos -aunque no es difícil imaginar- por qué turbio motivo. Y la segunda que el recuento oficial había superado los 18000 fallecidos -nosotros sí tenemos respeto por nuestros compatriotas, algo que lamentablemente no pueden decir los medios oficiales que insisten en denominarles con frialdad "muertos"- sin embargo, dicha cifra podría no ser veraz, según se pudo deducir de los datos aportados por las comunidades autónomas. Todo ello sumado a las primeras imágenes publicadas del interior de una de las morgues improvisadas en Madrid, tristes imágenes convenientemente hurtadas a la opinión pública por parte de la prensa oficial, donde la mayor parte de la información diaria versaba sobre el número de curados, las iniciativas vecinales para pasar el día, los actos solidarios y demás expresiones de periodismo hiperprotector, falsario, naíf y flower-power. 


Imagen del Palacio de Hielo de Madrid. Fuente: diario El Mundo

Y en realidad todo tiene su lógica, toda situación caótica tiene un orden aunque no se perciba. Hay preguntas y respuestas, que intentaremos abordar en un próximo artículo que dedicaremos a las teorías de la conspiración y a los oscuros intereses que puede haber detrás de la pandemia del COVID-19.

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