martes, 23 de mayo de 2017

> Cata vertical 2013-2016 de DUNA en El Lagar del Enófilo





Con algún mes más de lo deseado de retraso, se celebró finalmente en El Lagar del Enófilo la prometida cata vertical del blanco elaborado por Fernando Mir en su bodega El Vino del Desierto. Las últimas cuatro añadas disponibles del Duna protagonizaron esta interesante cata, al alcance sólo de unos pocos privilegiados, que sirvió para poner de manifiesto el potencial de guarda y evolución de este magnífico blanco elaborado en Lanaja (Huesca) en el corazón de la comarca de Monegros. 

Dos parcelas cuidadas y mimadas por Fernando son el lugar donde nace este vino. La llamada "Viña Vieja" de poco más de una hectárea situada a 450 metros de altitud, es una parcela mestiza y heterogénea, un tercio de uva blanca y dos tercios de uva tinta, como eran todas las viñas de antaño, y lleva en producción desde 1954. Por el contrario, la "Viña Blanca" ubicada a 480 metros de altitud y algo más pequeña en superficie, lleva en producción desde 2009. En ella se cultivan exclusivamente variedades blancas (Garnacha blanca, Macabeo y Viognier) y ha sido la responsable del incremento paulatino en el número anual de botellas elaboradas, pasando de las 1732 de la añada 2013 a las 2702 de la añada 2016.


Ubicación de las viñas. Imagen tomada durante la presentación de Fernando Mir



Muy a nuestro pesar, las añadas 2011 y 2012 son ya historia, no hay botellas disponibles, de modo que deberán quedar eternamente en nuestro recuerdo. El periodo 2013-2016 fue por tanto, el objeto de nuestro análisis sensorial. Técnicamente, la elaboración del Duna apenas ha sufrido variación desde sus inicios. El cuidado de la viña y los bajos rendimientos por cepa son las principales premisas. Obtener una uvas sanas y con elevada concentración aromática es la obsesión de Fernando. Es cierto que ha habido cierta evolución (más bien, involución...) en cuanto al proceso de filtrado. En aquellas primeras añadas el filtrado se realizaba con esmero, quizás para contentar a ese mercado poco preparado, reticente a aceptar un vino con algo de sedimento. Con el paso de los años, los procesos de filtrado se han ido adelgazando, hasta llegar a la actualidad, donde el vino sólo sedimenta por gravedad, obteniéndose una potencia aromática y una perdurabilidad en boca nunca lograda hasta ahora.


Duna con la etiqueta de sus primeras añadas



Comenzamos nuestro recorrido con el Duna 2016, prácticamente recién salido al mercado. Ensamblaje dominado por la Garnacha Blanca (73) y la Alcañón (15), con novedosos aportes minoritarios de Macabeo (10) y Viognier (2), prácticamente indetectables en cata. Vendimia en Septiembre. Amarillo pajizo limpio y transparente, a pesar de no haber sido filtrado. Intensa carga frutal, sobre todo frutas de pepita, también plátano, piña y cítricos. Gran cantidad de lágrima. Generosa acidez que refresca y equilibra su nada desdeñable contenido alcohólico. Redondo y agradable. Sorprende cierta salinidad en boca, recordando a algún blanco atlántico. Eterno postgusto, larga persistencia, sin rastro de amargor. Fabuloso.

Garnacha Blanca y Alcañón (80-20) vendimiadas en el mes de Septiembre fueron los mimbres para elaborar el Duna 2015. Un filtrado somero ("desbastado", según Fernando) precedió al embotellado de 2698 unidades. Visualmente apenas evolucionado gracias a la excelente protección del vidrio color caramelo de la botella. En fase olfativa, la fruta ya se ha convertido en mermelada, aparecen notas lácteas que podrían recordar a madera nueva (?). Panadería y mantequilla. En boca resulta graso, untuoso, complejo y elegante. Menos largo que el 2016. Soberbio en fase gustativa, aunque decae ligeramente en copa.


Cuatro añadas de Duna. Imagen cortesía de Julio Viela

Del Duna 2014 se elaboraron 1784 botellas siguiendo el mismo coupage: Garnacha Blanca y Alcañón (75-25) vendimiadas en el mes de Octubre, procedentes en su totalidad de la "Viña Vieja", ya que la "Viña Blanca" todavía no había entrado en producción. Esperada evolución cromática hacia el amarillo trigueño tras más de 2 años en botella. Prometedor en fase olfativa. Nariz muy interesante: frutos secos (nueces), orejones y humo, todo envuelto en un fondo dulzón. En boca defrauda un poco, tal vez demasiado delgado y el postgusto es sutilmente amargo además de poco duradero. El más penalizado de los cuatro en cata comparada.

De nuevo el ensamblaje "clásico" para el Duna 2013. Garnacha Blanca y Alcañón (70-30) vendimiadas en Octubre. Amarillo dorado, limpio, brillante y denso. Aromas a compota de manzana y a quesería. Algún aroma oxidativo que lo hace único. Sin embargo, en boca sorprende y no resulta nada pesado, porque conserva una acidez que lo mantiene vivo y fresco. Recuerda a esos vinos alemanes de guarda prolongada. Crece y evoluciona en copa. Sencillamente espectacular. Quedan en la bodega algunas botellas que Fernando se plantea comercializar como "edición especial". Habrá que estar atentos...

Desde Noviembre de 2014, fecha en que conocimos por primera vez el proyecto de Fernando Mir y su bodega El Vino de Desierto, hemos seguido su evolución en cada añada, en cada cata, en cada feria. Esta cata vertical del Duna, al igual que la anterior del Sed nos han permitido "cerrar el círculo" y han puesto a nuestro alcance la posibilidad de comparar vinos de distintos años, con sus sutiles diferencias en cuanto a elaboración, pero siempre con el cariño y la pasión que Fernando pone en el interior de cada botella.

Como siempre, un placer...


Imagen promocional del evento. Fuente: Facebook El Lagar del Enófilo


NOTA: Imagen de cabecera tomada del archivo de la bodega.

martes, 9 de mayo de 2017

> El renacer de Bodega LAUS






Con el viento a favor de la expansión económica y la prosperidad reinante, vio la luz en el año 2002 un ilusionante proyecto empresarial a mitad de camino entre la enología y la hostelería de alto nivel. Bodega LAUS nacía entonces no sólo con la intención de elaborar vinos de calidad, en 2005 salió al mercado su primera añada, sino también con las expectativas de convertirse en una referencia enoturística, por aquel entonces más bien poco implantada en la DO. Somontano. La construcción anexa a las instalaciones de la bodega de un gran restaurante para celebrar eventos y banquetes, así como un hotel con el atractivo añadido de los servicios de cuidado corporal e hidroterapia, son la demostración de la envergadura del proyecto inicial.


Gama de vinos LAUS con sus nuevos etiquetados 

Lamentablemente, en el capítulo hotelero los resultados no fueron los inicialmente previstos.  El hotel y el spa no llegaron nunca a inaugurarse, lo cual no fue ningún inconveniente para que la bodega funcionara de manera bastante satisfactoria durante una década, desde el punto de vista comercial, hasta que en 2015 se vio abocada a un concurso de acreedores. Un año más tarde, en la primavera de 2016 se materializó su rescate, con la aprobación de una ampliación de capital de 1,3 millones de euros y la entrada en el consejo de administración de los directivos de la también barbastrense Viñedos y Crianzas del Alto Aragón, acompañados por un inversor mexicano que se convirtió merced a esta operación financiera en accionista mayoritario de Bodega LAUS. Este cambio de titularidad no ha afectado a las decisiones técnicas que, por fortuna, siguen tomándose desde tierras oscenses. A principios del presente año 2017, la renacida Bodega LAUS hizo su presentación pública. En dicho acto tuvieron especial protagonismo los nuevos etiquetados, nítidos y limpios, con predominio de las imágenes florales, tributo de la bodega a la naturaleza y sus aromas, verdadero hilo conductor en la elaboración de su vinos. También se hizo especial hincapié en seducir a los nuevos consumidores de vino, al público joven, los denominados millennials, para ello la bodega se ha fijado como objetivo la elaboración de vinos frescos, frutales, ligeros y fáciles de beber.


Viñedos

Exterior de Bodega Laus

Balsas de agua rodeando la bodega

Las instalaciones de la Bodega LAUS se ubican en lo alto de una loma cubierta de viñedos. Conforme nos vamos acercando, vamos tomando conciencia de las dimensiones de la bodega: una enorme construcción de hormigón, cristal y madera de más de 300 metros de largo rodeada por balsas de agua en circulación constante con pasarelas sobre las que se puede caminar. Dichas piscinas no tienen sólo una función estética y ornamental, sirven para contribuir a crear un pequeño microclima de humedad y frescor en torno a la bodega, particularmente la que se haya ubicada directamente sobre la sala de barricas, cinco metros más abajo y soterrada casi en su totalidad. En total son 8400 metros cuadrados divididos en tres módulos (elaboración, crianza y botellero) construidos a dos alturas, aprovechando la inclinación de la colina sobre la que se asienta para realizar la recepción de la uva durante la vendimia, nocturna y mecanizada, para garantizar la máxima calidad de las bayas. 


Sala de elaboración


Compuerta superior de los depósitos dobles


En la zona de vinificación llaman la atención los 20 depósitos isotermos para elaboración de blancos y coupage de tintos, así como los más de 60 depósitos dobles de acero inoxidable, estos últimos absolutamente novedosos para nosotros en la DO. Somontano. Dichos depósitos de dos pisos, son perfectos para la elaboración de vinos rosados, sin utilización de prensado, exclusivamente con "vino-flor", obteniéndose así vinos sutiles, ligeros, aromáticos y frescos, auténtica seña de identidad de la bodega. Siempre se vinifican las diferentes variedades de uva por separado, y en algunas ocasiones, el ensamblaje final no se realiza hasta después de la crianza en roble. La sala de barricas alberga en la actualidad aproximadamente 1300 unidades, pudiendo llegar hasta las 4000 en caso de máxima capacidad. La mayoría son mixtas (tapas de roble francés y duelas de roble americano), una decisión particular del equipo técnico, aunque se cuenta con algunas íntegramente fabricadas con roble francés que habitualmente se destinan a la crianza de los vinos de mayor calidad. La automatización es máxima, hasta el punto de que tan sólo cinco personas podrían encargarse de la totalidad del proceso de elaboración, incluyendo el tren de lavado e higienización de barricas, único entre las bodegas de la DO. Somontano. Actualmente se elaboran 500.000 botellas anuales, no obstante la bodega tiene potencial para elaborar algo menos de 3 millones de botellas por año, cifra a la que se espera llegar más pronto que tarde en esta nueva etapa empresarial.


Sala de catas


Perfección


El capítulo del enoturismo parece haber ganado peso específico dentro del reeditado proyecto de Bodega LAUS. Para ello, se ha acondicionado una funcional sala de catas, diáfana y atractiva, lugar de inicio de la visita donde se puede ir entrenando el olfato en unos "dispensadores de aromas", ejercicio muy didáctico y entretenido. Esa misma estancia hace las veces de tienda, permitiendo la adquisición de botellas directamente de unos nichos-botelleros en los que no falta información de cada vino ni tampoco adornos florales, recordándonos una vez más el firme vínculo de la bodega con la naturaleza. Las perfectamente iluminadas mesas de cata insisten en ese mismo sentido, fabricadas en cristal dejan ver las piedras y la tierra sobre las que crecen las vides. Cabe destacar la perfección en la preparación de dichas mesas. Aún siendo una cata no profesional, destinada por tanto al público en general, es de agradecer los taburetes, el tapete, el centro decorativo con palitos de pan y las copas individualizadas para cada vino. No todas las bodegas cuidan estos detalles, lamentablemente todavía hay algunas que se limitan a servir un par de vinos (en una misma copa!) a un cansado grupo de visitantes sin que éstos dispongan ni tan siquiera de un lugar donde sentarse, dando la sensación de que su presencia comienza a resultar incómoda. 





El departamento de enoturismo de LAUS, y en general todo el personal de la bodega, tiene como denominador común su juventud, así como una voluntad enorme de hacer las cosas bien. Su ilusión se contagia a los visitantes, el entusiasmo con el que proporcionan toda la información durante la hora y media larga que dura la visita es claramente indicativo de la fe que tienen en el proyecto. La cata se desarrolló de una manera tranquila, nada atropellada, y el servicio de los vinos fue el idóneo. No obstante, nos hubiera gustado algo más de nivel técnico, aunque comprendemos que una cata destinada al público en general debe realizarse así, sin el empleo de esos términos técnicos complicados que tanto nos gustan pero que pueden llegar a provocar el espanto de un aficionado novel.

Detallaremos a continuación las notas de cata de los vinos que tuvimos oportunidad de degustar.


LAUS Blanco, Rosado y Barrica

LAUS BLANCO 2016
100% Chardonnay. Sin crianza. 
Amarillo trigueño con reflejos verdosos. Predominio de las frutas blancas en fase olfativa (manzana, pera, plátano, pavía) sin presencia de notas herbáceas ni vegetales, tal vez algo de heno recién cortado. Acidez muy correcta, refrescante sin llegar a molestar. Algo carente de volumen y estructura, pero cumple sobradamente con lo que se espera de él. Muy agradable en boca. Postgusto de duración media. Un Chardonnay del Somontano sin trampa ni cartón.


LAUS Rosado 2016

LAUS ROSADO 2016
Syrah y Garnacha. Curiosa la elección de variedades de uva, vinificadas por separado en los depósitos dobles de acero inoxidable anteriormente comentados, sin prensado, exclusivamente "vino-flor". Coupage posterior en proporción 50-50 de cada variedad de uva. Sin crianza. 
Precioso color rosa tenue de capa media con ribete acerado, olvidando el color rojo-fresón de hace años mas sin caer en la actual moda de los rosados pálidos, de aspecto anémico y casi enfermizo. En nariz resulta atractivo, con aromas a caramelo de nata y fresa, algún mentolado y fondo ligeramente balsámico. De nuevo en boca la acidez es refrescante y perfecta. En la misma línea que el vino anterior. Posiblemente uno de los rosados de la añada 2016 más originales de la DO. Somontano, y no lo creemos sólo nosotros...


Barricas mixtas de roble francés y americano

LAUS BARRICA 2015
Merlot y Syrah vinificadas por separado con 5 meses de crianza en barrica mixta de roble francés y americano. Coupage posterior en proporción aproximada 50-50, aunque puede variar según criterio del enólogo. 
Rojo cereza de capa media y ribete rubí, todavía muy joven. Aromas a mora, cereza y frutos rojos maduros. Suaves recuerdos tostados (toffe) acompañan de fondo. Muy agradable paso por boca, acidez correcta, media estructura y astringencia casi indetectable. Muy amable y fácil de beber. Vino de trago largo. Postgusto de media duración, quizás poco evocador. No se puede pedir más.


Stand de Bodega LAUS en la pasada Feria de Montañana
 
Algunas pinceladas se nos quedaron en el tintero en esta visita a Bodega LAUS. No tuvimos ocasión de catar sus tintos de gama superior (crianza y reserva) ni tampoco ese tinto sin paso por barrica, Merlot y Syrah a partes iguales, debutante en el catálogo de este año. Tampoco conseguimos averiguar qué ha sucedido con el Gewürztraminer que antes se elaboraba con un resultado francamente satisfactorio. En todo caso, detalles sin importancia que nos animan a no perderle la pista a esta bodega, joven aunque no nueva, de la DO. Somontano. 

Tras unos dubitativos y complicados años, Bodega LAUS regresa al escenario.

Lo celebramos...



jueves, 27 de abril de 2017

> Notas de cata: La Viña de la Merce Crianza 2013




Hace unos meses tuvimos la oportunidad de conocer un pequeño proyecto empresarial que lleva el nombre de El Vino Pródigo. El riojano Pedro Peciña elabora sus propios vinos siguiendo los métodos más tradicionales, técnicas ancestrales utilizadas por sus antepasados y que forjaron los sólidos cimientos sobre los que, años después, se construyó la DOc. Rioja, probablemente la región vitivinícola española más conocida en todo el mundo.

En aquel entonces escribimos una breve reseña del Placeres Sensoriales 2015, tinto joven elaborado por maceración carbónica, detallando sus aromas a flores azules, frutas rojas, anís y regaliz. Vivaz, pujante, alegre y balanceado. Y concluimos con una frase que no dejaba lugar a dudas: "Probablemente el mejor Tempranillo sin crianza que hayamos probado jamás..." 



Animados por aquellos deliciosos recuerdos, descorchamos la botella borgoñona en la que se presenta su hermano mayor, La Viña de la Merce 2013, tributo y recuerdo a la madre de Pedro. Con cápsula plateada y corcho natural de excelente calidad se muestra visualmente en la copa de un color rojo picota de capa media-alta con ribete rubí. Monovarietal de Tempranillo, con uvas procedentes de viñedos de más de 40 años de edad, se elabora en acero inoxidable y madura en barrica de roble durante 14 meses. En nariz tiene un ataque ligeramente alcohólico. Hierbas aromáticas y balsámicos, muy rico en fruta roja y negra, aunque conserva grandes dosis de juventud. Guindas en licor y pimienta blanca, tal vez con algún recuerdo sanguíneo. Ligeramente astringente en el paso por boca sin llegar a molestar, más bien al contrario, aporta estructura y volumen. Acidez media, final especiado y postgusto medio-largo, sutilmente amargo.

Menos sorprendente que el Placeres Sensoriales, aunque igualmente redondo, amable y delicioso.

Buen trabajo, Pedro!





lunes, 17 de abril de 2017

> Cata Pagos del Moncayo (DO. Campo de Borja) en Al Vino Vino





La Bodega Pagos del Moncayo, ubicada en Vera de Moncayo (DO. Campo de Borja) y fundada en 2007 es propiedad entre otros, de Pedro Aibar, artífice del despegue allá por los años 90 de Bodegas Viñas del Vero, una de las más importantes dentro de la DO. Somontano, quien en el transcurrir de alguno de sus múltiples viajes al extranjero, concretamente a Australia, se trajo consigo la novedosa idea del empleo del polietileno no sólo para realizar la primera fermentación en lagares abiertos, sino también la utilización de depósitos de ese mismo material plástico durante cortos periodos de crianza. 


Depósitos de polietileno. Fuente: www.tanksforwine.com

El viñedo se ubica íntegramente en Magallón, 7 hectáreas en propiedad y 9 hectáreas más pertenecientes a diferentes viticultores de la zona, siempre bajo el estricto control de la bodega. Se cultivan sólo dos variedades de uva: obviamente una de ellas es la Garnacha, no podría ser de otra forma en Campo de Borja, y la otra es la Syrah, perfecta compañera de viaje de la primera, especialmente en vinos con crianza en roble francés. Por supuesto la vendimia se realiza manualmente en cajas para preservar la integridad de las bayas, selección en viñedo y fermentación en lagares abiertos de polietileno, con pisado tradicional de la uva y prensado más que suave, casi delicado.


Primavera en el escaparate de Al Vino Vino

Se elaboran en total unas 80000 botellas anuales, repartidas entre los cuatro vinos del catálogo, dos monovarietales y dos coupages Garnacha-Syrah. Externamente se presentan en botella borgoñona de gran calidad y cabe destacar el precioso diseño de todas sus etiquetas, a medio camino entre el recuerdo floral y el estrictamente enológico, a lo cual sin duda contribuyó la cuidada y atractiva (como siempre) puesta en escena del escaparate de Al Vino Vino.

Detallaremos a continuación las notas de cata de los vinos protagonistas.

Folleto informativo de la bodega


PRADOS FUSIÓN 2015
Garnacha y Syrah (65-35) 
Sin crianza en madera pero con permanencia en depósitos de polietileno, material que permite cierta microoxigenación, mayor o menor en función del gramaje con que hayan sido fabricados. Visualmente de capa media-alta con ribete granate. Ataque alcohólico en nariz. Fruta roja y recuerdos lácticos. Notablemente ácido en boca. Final sutilmente amargo. Muy largo. No es un vino joven al uso, se detecta cierta evolución, pero nos desconcierta la ausencia de ciertos aromas terciarios a los que estamos acostumbrados y que insistimos en buscar, aunque lógicamente no pueden aparecer en este vino al no haber pasado por barrica. No es culpa del vino, es culpa nuestra. Peculiar. Para estudiarlo con detenimiento.

PRADOS COLECCIÓN GARNACHA 2015
100% Garnacha
10 meses de crianza en barrica de roble francés y americano de segundo y tercer uso. Maloláctica en barrica. Capa alta con ribete rubí y lágrima pigmentada. Algo reducido de inicio. Se disipa rápidamente, dando paso a fruta roja muy madura y algún recuerdo cárnico. Caramelo, chocolate y guindas en licor (Mon Cheri). Inapreciable astringencia. Perfecto en boca. Sabroso y redondo. En nuestra opinión, sobre todo teniendo en cuenta su relación calidad-precio, el mejor vino de la noche.



PRADOS COLECCIÓN SYRAH 2015
100% Syrah
10 meses de crianza en barrica de roble francés y americano de primer y segundo uso. Maloláctica en barrica. Capa muy alta con ribete granate y lágrima pigmentada. Frutas negras, pimentón y ahumados. Astringencia media. A pesar de ser una de nuestras variedades de uva favoritas, defrauda algo en boca. Muy perjudicado en cata comparada con el vino siguiente.

PRADOS PRIVÉ 2013
Syrah y Garnacha (85-15)
12 meses de crianza en barrica nueva de roble francés. Maloláctica en barrica. Se elaboran menos de 3000 botellas anuales. La Syrah procede de un pequeño viñedo de pequeña producción que se considera la "joya de la corona" de la bodega. Capa altísima, casi tinta china, con ribete granate y lágrima pigmentada. Madera nueva (ebanistería). Esmalte y barniz. Algo licoroso. Frutas negras muy maduras, casi en compota, embutidos y mentolados. Menos voluminoso y estructurado de lo que cabría esperar. En cualquier caso, excelente. Su precio puede disuadir a algunos bolsillos.


Marcapáginas y sacacorchos, obsequio de la bodega

Pagos del Moncayo, pequeña bodega de la que no teníamos información previa y cuyo procedimiento de elaboración, particularmente en el caso del Prados Fusión con el empleo de esos depósitos de polietileno, nos ha resultado realmente interesante.

Innovación y tecnología al servicio del vino.

Monasterio de Veruela y el Moncayo. Fuente: www.docampodeborja.com


lunes, 3 de abril de 2017

> Actualización DO. Somontano en Tomevinos


Vinos protagonistas de la cata. Fuente: Facebook de Tomevinos 

A finales del mes de Marzo, en fecha variable según venga dispuesta la Semana Santa, es de obligado cumplimiento la asistencia a la cata anual que la DO. Somontano protagoniza en Tomevinos

A pesar de tratarse de la denominación de origen tal vez mejor conocida por nosotros, siempre resulta estimulante descubrir algún vino novedoso, alguna añada diferente y algún coupage original, pero por encima de todo, lo que verdaderamente nos seduce es escuchar a Manuel Blasco, sumiller del Consejo Regulador de la DO. Somontano. Con su relajada charla, su cercanía y sus explicaciones tiene el mérito de convencer a cualquiera de los asistentes que el mundo de la cata de vino es tarea sencilla. Otra de sus virtudes es hacer que olvides que estás en una cata, más bien parecería que estás tomando vinos con unos amigos, porque insiste una y otra vez, a lo largo de esa hora y media que pasa como un suspiro, en que lo verdaderamente importante es disfrutar. Un excelente comunicador del que aprendemos un poquito más cada vez que tenemos el placer de escucharle.

Una vez cerrado el capítulo de los agradecimientos personales, detallaremos a continuación las notas de cata de los vinos seleccionados para este evento.

Detalle de la etiqueta del Meler Chardonnay. Fuente: www.vivino.com


MELER CHARDONNAY 2016
Bodegas Meler (Barbastro). 
100% Chardonnay. Sin crianza.
Amarillo pajizo, incluso con reflejos verdosos. Aromas a frutas de pepita (manzana y pera), camomila y cítricos. Poco frutal, algo desconcertante por la ausencia de aromas tropicales. Fluido y ácido. Jugoso, salino y largo. Ligeramente amargo. Podría recordar a algún blanco atlántico. Un Chardonnay poco habitual...

Imagen promocional. Fuente: web de la bodega


PIRINEOS ROSADO 2016
Bodegas Pirineos (Barbastro). 
Mayoritariamente Tempranillo con un aporte de Cabernet Sauvignon en porcentaje desconocido. Sin crianza.
Atractivo color rosa palo tenue, piel de cebolla con ribete dorado. Afrancesado, moderno e internacional. Nariz con predominio de frutos rojos silvestres, yogur de fresa y aromas fermentativos (requesón?). Ataque dulce y acidez generosa. También se detecta algún verdor que no afecta negativamente. Persistencia media. Elegante...

Flor de Isábena Moristel. Fuente: www.thewinebrothers.es

FLOR DE ISÁBENA MORISTEL
Bodegas Bal D´Isábena. (Laguarres). 
100% Moristel, variedad autóctona en vías de recuperación. 
3 meses de crianza en barrica de roble francés.
Rojo cereza con ribete violáceo y lágrima pigmentada. Flores azules, caramelo, esmalte de uñas. Cárnico y sanguíneo. Mermelada de ciruela. Guindas en licor. Acidez notable. Astringencia media. Algo incómodo...

Detalle de la etiqueta del Viñas del Vero Syrah

VIÑAS DEL VERO SYRAH 2013
Bodegas Viñas del Vero (Barbastro). 
100% Syrah. 10 meses de crianza en barrica de roble francés.
Picota de capa alta con menisco granate. Explosiva fase nasal. Embutido, pimentón, aceitunas negras, café, ciruela pasa, higo seco. Pimienta negra y tabaco. Marcada astringencia en boca. Acidez media. Postgusto interesante. Agradece maridaje. De más a menos durante la cata...

Enate Merlot Merlot. Etiqueta y contenido, dos obras de arte.

ENATE MERLOT MERLOT 2011
Bodegas Enate (Salas Bajas). 
100% Merlot. 13 meses de crianza en barrica de roble francés.
Rojo picota de capa media-alta con ribete casi ladrillo. Ataque algo licoroso y alcohólico que se disipa al oxigenar. Caja de puros. Guindas, frutas negras, pimienta blanca, clavo de olor, orejones, frutos secos y hierbas aromáticas. Delicioso postgusto, sabroso, evocador y de gran longitud. Menos frutal y con más terciarios que la añada 2010 que tuvimos ocasión de catar en la propia bodega en Septiembre de 2015, quizás algo evolucionado en botella. En cualquier caso, una eterna obra de arte...

DO. Somontano, un pequeño paraíso enológico, gastronómico y paisajístico que nadie, al menos una vez en la vida, debe dejar de visitar.

www. rutadelvinosomontano.com




miércoles, 22 de marzo de 2017

> Notas de cata: Marqués de Riscal Reserva 2012




De vez en cuando nos gusta regresar a los clásicos, y en la presente entrada revisamos un "clásico entre los clásicos", tal vez el que más. El Marqués de Riscal Reserva 2012 mantiene inalterada su presentación exterior desde hace décadas: botella bordelesa de color verde, inconfundible etiqueta, malla dorada, cápsula plateada y corcho natural de gran calidad.


Contraetiqueta


Corcho natural 

Elaborado en base al coupage tradicional riojano (Tempranillo, Graciano y Mazuelo) con posterior crianza durante 26 meses en barrica bordelesa de roble americano, se presenta visualmente de un color rojo cereza de capa media con ribete rubí, de entrada algo desconcertante en fase visual para un reserva riojano. Bastante cerrado inicialmente, de muy lenta apertura, requiere una generosa aireación en copa. Ataque ligeramente alcohólico, fase nasal rica en frutas rojas al principio y negras más adelante. Balsámicos, ebanistería, caja de puros y guindas en licor. En boca se muestra sabroso, potente, moderadamente ácido y un poco más astringente de lo esperado, tal vez con algo de sobreextracción (?). Pleno y estructurado, no resulta en absoluto pesado. Postgusto largo y elegantemente especiado. Magnífica evolución en copa, la oxigenación y la paciencia permiten la expresión de un enorme catálogo de terciarios: especias dulces, pimienta negra, clavo, tierra mojada, suaves tostados y tabaco rubio.

Reedición de un clásico ligeramente modernizado...




miércoles, 1 de marzo de 2017

> Catas "de cerca" en Al Vino Vino




El pasado mes de octubre, justo en los días previos a la celebración de las Fiestas del Pilar, abrió sus puertas este proyecto empresarial, pequeño en sus dimensiones pero enorme si se tiene en cuenta el entusiasmo de sus creadores. 

Al frente de esta nueva vinoteca que acaba de ver la luz con el nombre de Al Vino Vino están Adriana y Enrique, una simpática pareja de zaragozanos provenientes en su anterior andadura profesional de la hostelería, detalle éste muy importante en nuestra opinión, ya que les sitúa en una posición más que cercana, casi adyacente, en relación al consumidor final. Prácticamente la totalidad de los vinos que se hayan a la venta en Al Vino Vino han sido catados con anterioridad por Adriana y Enrique, de modo que no se puede encontrar un consejo más acertado que el de ellos cuando se nos presenta alguna duda en cuanto a maridajes y armonizaciones gastronómicas, porque no sólo conocen el vino, sino que también disponen de las opiniones de otros clientes, y eso se percibe nada más escucharles.


Detalle de uno de los escaparates de Al Vino Vino


El local de Al Vino Vino es como un joyero, y no nos referimos sólo a su superficie en metros cuadrados, en sus estantes se pueden encontrar delicias enológicas embotelladas de diversos precios y procedencias, con una generosa presencia de vinos aragoneses. El acristalamiento en dos de sus laterales le da una mayor sensación de holgura, también las originales paredes-estantería que permiten dividir ambientes al tiempo que se exponen algunas botellas. Ambas soluciones decorativas dan rienda suelta a la imaginación de Adriana, verdadera responsable de la decoración de los escaparates, preciosos y renovados en cualquier época del año, merecen una visita independientemente de si gusta o no el vino, eso no importa...


Mesa preparada para una cata en Al Vino Vino

Lo reducido del espacio no es óbice para la celebración de catas, catas de cerca, como esos magos que realizan sus trucos sobre un tapete delante de nuestros ojos. Es impensable la colocación de sillas, así que las catas se desarrollan de pie en torno a una mesa, menos estrictas y más coloquiales. Por idéntico motivo el número de plazas disponibles es reducido, así que es imprescindible estar atento a las convocatorias. No obstante, el servicio de los vinos es siempre impecable como no puede ser de otra forma para poder valorarlos correctamente. Hasta la fecha se han celebrado dos catas en Al Vino Vino, aunque en realidad se ha tratado de la presentación de dos proyectos enológicos relativamente jóvenes: La General de Vinos y El Vino del Desierto.


Ismael Ardid (La General...) durante su presentación.

La cara visible más conocida de La General de Vinos es Ismael Ardid, sumiller y profesor de la escuela de hostelería. El proyecto es sumamente atractivo y más todavía tras la presentación de Ismael, con su cercana conversación y su desenfadado estilo. La General... comercializa desde hace unos meses vinos adcscritos a la DOc. Rioja, elaborados con uva procedente de viñedos en el entorno de Hormilla, cerca de Nájera, quizás en la zona menos conocida por nosotros de la región riojana en cuanto a viticultura. 



Mimbo Blanco y Rosado


Comenzamos catando el Mimbo Blanco, un ensamblaje dominado por la tradicional Viura riojana con un aporte  de 15-20% de Sauvignon Blanc y Viognier. Botella de moderno diseño, con serigrafia casi veraniega, muy alegre y atractiva. Destaca sobremanera el tapón Vinolok de vidrio, costoso tipo de cierre cada vez más extendido en vinos blancos y rosados, en especial de gama alta. De color amarillo pajizo con reflejos verdosos, en nariz resulta muy seductor, con predominio de frutas tropicales y manzana. Muy vivo y fresco en boca, incluso con algo de carbónico residual que le confiere una gracia especial. Jugosamente ácido, muy equilibrado y redondo, con un postgusto largo y muy agradable. 


Tapón de vidrio Vinolok


Su familiar más cercano es el Mimbo Rosado, de presencia igualmente festiva aunque más otoñal, con ese mismo tipo de etiqueta, botella y cierre. Garnacha y Viura (75-25) son las variedades empleadas en la elaboración de este vino de color rosa pálido o piel de cebolla casi anaranjado, que podría recordar a aquellos claretes tradicionales riojanos. En nariz despliega aromas a fresas y grosellas, sin rastro de piruletas ni chucherías. En boca resulta más complicado, apenas queda un fondo de frutas rojas y da la sensación de ser un vino blanco, un vino con doble personalidad, sin duda más gastronómico que el anterior. 





El tercer vino que tuvimos ocasión de catar fue el Pictos Tinto. Pertenece a la gama más económica comercializada por La General... destinada en principio a hostelería, sin embargo fue la gran sorpresa de la noche. Tempranillo (90) y Garnacha (10) sin paso por barrica, toma su curioso nombre de una de las tribus de la película Braveheart (1995). Picota de capa alta con ribete entre púrpura y violáceo, muestra en nariz una explosión de frutas rojas, caramelo y chocolate. Suave paso por boca, media acidez y prácticamente nula astringencia, muy equilibrado. Postgusto de media longitud.  El último vino a catar fue el Maestro Botiller, un semicrianza elaborado mayoritariamente con Tempranillo con 6 meses de permanencia en roble francés, ensamblado antes de embotellar con un 20% de Garnacha joven sin paso por barrica. El resultado es un vino color rojo cereza con ribete granate, nariz rica en frutas rojas y negras con fondo tostado, café y frutos secos. En boca resulta muy correcto, agradable, nada sobra y nada falta. Un vino que, sin llegar a enamorar, podemos decir que no defrauda. Para cualquier ocasión.


Presentación de El Vino del Desierto en Al Vino Vino

Un par de meses más tarde tuvimos la oportunidad de regresar para asistir a la presentación de las nuevas añadas de El Vino del Desierto. En realidad para nosotros la novedad fue catar el Duna 2016, ya que la nueva añada del Sed 2015 la probamos en primicia en una inolvidable cata vertical, en el enlace pueden consultarse sus notas de cata. Fernando Mir es el cuerpo y el alma de El Vino del Desierto, como bien lo demuestra en cada una de sus presentaciones, no es casualidad que la palabra que más repite es "tierra". Acerca del proyecto de Fernando, hace unos años emergente y absolutamente consolidado en la actualidad, ya hemos hablado en alguna entrada anterior, de manera que en esta ocasión nos limitaremos a aportar nuestras notas de cata del Duna 2016. 

Imagen promocional de El Vino del Desierto

En su elaboración presenta algunas diferencias con añadas anteriores. El coupage sigue dominado por la aromática Garnacha Blanca (73) y la Alcañón (15), con la incorporación de unos porcentajes casi testimoniales de Macabeo (10) y Viognier (2), persiguiendo sin duda una mayor aromaticidad. La gran diferencia radica este año en la ausencia total de filtrado, en la búsqueda del mantenimiento de toda la estructura y la potencia que el vino muestra en el depósito tras 90 días de batonage diario, intentando extraer aromas y texturas al máximo. Aún a riesgo de exponerse a la presencia de algún sedimento en la botella, parece ser que Fernando no está por la labor de permitir que nada valioso se pierda en el proceso de filtrado. Hemos de decir que en nuestra copa no apareció ni el más mínimo sedimento o turbidez, el vino conserva la limpieza necesaria, y se mostró de un amarillo pajizo con ribete acerado. Quizás servido a una temperatura excesivamente baja, nos costó extraer sensaciones aromáticas hasta que no se atemperó, aunque poco más tarde desplegó la ingente carga frutal que le suponíamos: manzana, pera, plátano, piña, cítricos y un fondo balsámico. En boca siguió en su línea, ricamente ácido y con su elevado contenido alcohólico perfectamente integrado. Nos resultó menos graso y untuoso que en añadas previas, pero a cambio nos sorprendió con un final fresco, largo, casi eterno, de varios minutos de duración, un espectáculo...


Etiqueta del Duna. Fuente: Facebook de Fernando Mir

En resumen, confluencia de tres proyectos emergentes, atractivos y personales, que sin duda contribuirán cada uno con su buen hacer, a aportar aire fresco y nuevas ideas al panorama enológico zaragozano.

Seguid así, no cambiéis, estáis en el camino correcto. 

Nosotros estaremos ahí para contarlo...