jueves, 14 de febrero de 2019

> ¿Una cata telepática...?




Tal y como ya hemos comentado en ocasiones anteriores, el planteamiento de estas catas a ciegas en las que participamos siempre que nos es posible, carece por completo de prejuicios. Cada uno de los asistentes lleva el o los vinos que considera oportuno, convenientemente ocultos a las miradas escrudiñadoras de los demás. En las últimas ocasiones hemos decidido no coartar la creatividad, de manera que no hay restricciones en cuanto a geografía, variedad de uva, periodos de crianza ni formas de elaboración.

Con esas premisas descorchamos tres blancos y tres tintos, y a cada etiqueta que era destapada la sorpresa se tornaba mayor. Sin ponernos en absoluto de acuerdo, se cataron tres monovarietales de Sauvignon Blanc -dos neozelandeses y uno francés- un Pinot Noir de Borgoña y dos tintos de Utiel-Requena, vecinos entre sí aunque elaborados con uvas diferentes. Cuesta creer que de entre todos los vinos del mundo, el azar pusiera sobre la misma mesa de cata botellas en cierto modo emparentadas entre sí. Más bien nos inclinamos por pensar en que el poder de la mente humana no tiene límites. Tal vez los esfuerzos coordinados de varios cerebros pensando simultáneamente en una misma cosa sean capaces de entrar en sintonía, en resonancia unos con otros. Si se nos permite, consideraremos esta jornada de cata como la primera experiencia exitosa de "eno-telepatía".

A continuación detallaremos nuestras notas de cata de los seis vinos protagonistas.



DOMAINE PASCAL BALLAND SANCERRE 2017
Loira (Francia). 100% Sauvignon Blanc.
Amarillo dorado tenue. Fondo herbáceo acompañado de aromas de panadería. Yogur de limón y manzanas asadas. Recuerdos minerales de pedernal. Acidez marcada, extremadamente refrescante. Persistencia alta, no tanto por aromas en boca como por la acidez. Cuesta un poco ubicarlo en cata a ciegas, una Sauvignon Blanc algo tímida en nariz que lleva a pensar  en Chardonnay del norte de Borgoña o incluso en Chablis.

OPAWA 2016
Marlborough (Nueva Zelanda). 100% Sauvignon Blanc.
Amarillo verdoso pálido. Melocotón, pomelo y piña madura. Acidez media. Muy refrescante. Postgusto medio. De impecable elaboración.

TIKI 2016
Marlborough (Nueva Zelanda). 100% Sauvignon Blanc.
Algo inexpresivo de entrada. Limón, melón, cítricos y un punto vegetal. Acidez media. Conserva un resto de azúcar residual que resulta muy seductor. Un vino comercial, completo y bien diseñado.

ALBERT BICHOT HAUTES-CÔTES DE NUITS 2016
Borgoña (Francia). 100% Pinot Noir.
Cereza de capa media con ribete rubí. Ataque algo alcohólico. Guindas y bombones Mon Cheri. Especias dulces y una sutil vainilla. Caramelo de violetas. Algo sanguíneo, mineral e incluso metálico. Ligeramente delgado en boca. Acidez media-alta. Postgusto medio. Astringencia media. Un Borgoña fácil, muy frutal, con escaso aporte de madera, si acaso usada y probablemente en recipientes de gran capacidad.

PAGO DE LOS BALAGUESES 2015
Bodegas Vegalfaro. Utiel-Requena (Valencia). 
Garnacha Tintorera y Merlot (70-30).
Rojo picota de capa media con ribete granate. De entrada recuerdo a esmalte de uñas que se disipa al oxigenarse. Ciruelas y otras frutas negras, tostados y torrefactos. Caramelo de la Viuda de Solano. Balsámico. Marcada astringencia, falto de redondeo en botella. Acidez media. Postgusto medio-largo. Muy gastronómico.

FINCA TERRERAZO 2014
Bodegas Mustiguillo. Utiel-Requena (Valencia). 100% Bobal.
Rojo picota de capa media-alta con ribete granate. Muy elegante ya en nariz. Monte mediterráneo, canela en rama y orejones. Fruta roja y negra casi en compota. Cedro y caja de puros. Yogur de fresa y moras. Crema de leche. Complejo e intenso. Astringencia media muy equilibrada. Postgusto generosamente prolongado. Redondo y sin aristas. Con certeza el mejor monovarietal de Bobal que hemos probado jamás.

La elección aleatoria de los vinos no fue la única experiencia paranormal de la tarde, como puede comprobarse leyendo las notas de cata. Una vez servidos en las copas, las sensaciones olfativas, los recuerdos y las evocaciones de todos los presentes en torno a aquella mesa, coincidieron en gran medida, una comunión organoléptica difícil de explicar e imposible de comprender. Sin duda el idioma en el que se expresa el vino es un lenguaje universal, tan sólo las personas somos culpables de no conseguir entenderlo en ocasiones.

Cuánta razón tenían nuestros mayores cuando nos decían que para labrarnos un futuro debíamos aprender idiomas...


Preciosa imagen cortesía de Mariano Navascués

miércoles, 30 de enero de 2019

> Comparativa Finca La Estacada Roble vs Crianza (DO. Uclés)





El complejo enoturístico Finca La Estacada se ubica en las proximidades de la localidad conquense de Tarancón, a escasos 40 kilómetros de Madrid. Se trata de una antigua finca de labor con 278 hectáreas de viñedo que antaño perteneció a la realeza pero que desde 2001 es propiedad de la familia Cantarero Rodríguez. La construcción de ladrillo típicamente manchega evolucionó desde sus inicios exclusivamente como bodega de elaboración de vinos tintos hacia la diversificación del negocio con la apertura de un restaurante, la inauguración de un hotel con todos los servicios (spa, vinoterapia, piscina exterior, gimnasio, pistas de padel, etc) y la celebración de eventos, siendo en la actualidad un pequeño oasis de tranquilidad rodeado de viñedos y olivos perfecto para disfrutar de un reconfortante fin de semana.

Entrada a Finca La Estacada. Fuente: web de la bodega

En el viñedo el cultivo mayoritario es la Tempranillo -también denominada Cencibel por esas tierras- a la que se unen variedades internacionales como Merlot, Syrah, Cabernet Franc, Petit Verdot, Malbec y Cabernet Sauvignon.  Se elaboran una veintena larga de vinos, monovarietales y ensamblajes, con y sin crianza, incluso algún vino dulce y varios espumosos, la mayoría con la etiqueta de la DO. Uclés aunque otros se acogen a la IGP Tierra de Castilla. La mayor altitud a la que se encuentran las parcelas de viñedo de Finca La Estacada dictaminan ciertas diferencias con otros vinos castellano-manchegos, particularmente un mayor grado de acidez y por tanto de frescura, también hollejos más gruesos y más estructura, ingredientes imprescindibles para garantizar longevidad durante la crianza en barrica de roble, americano para la Tempranillo y francés para el resto de variedades.


Viñedo Finca La Estacada. Fuente: web de la bodega

En cuanto a la presentación exterior, no son las etiquetas de Finca La Estacada especialmente llamativas, resultan más bien eclécticas e incluso algo neutras. Por el contrario, la elección de las botellas no deja indiferente a nadie. Dejando al margen las borgoñonas en que se comercializan los monovarietales, ninguna otra de las botellas pueden calificarse como habituales. Una breve visita a su página web da testimonio de ello: botellas estilizadas, redondeadas, tripudas y extrañas campan por sus respetos a lo largo y ancho de su catálogo, hasta el punto de que alguna de ellas puede dar ciertos quebraderos de cabeza a la hora de su conservación en vinoteca refrigerada. Suponen sin embargo toda una seña de identidad que consigue fijar en la memoria del consumidor un vínculo indisoluble entre botella y bodega. 

Dejando al margen una breve incursión en la línea más juvenil y desenfadada que motivó en parte la redacción de otro artículo durante el caluroso verano de 2016, la presente ha sido nuestra aproximación más seria a los vinos de Finca La Estacada. Si bien es verdad que, con la deliberada intención de minimizar riesgos, hemos decidido comenzar por la base -es decir, por la Tempranillo- no descartamos en el futuro ampliar nuestros horizontes dentro de la generosa oferta de vinos de la bodega, e incluso si se dan las circunstancia propicias, por qué no una breve estancia en su complejo enoturístico. Elegimos por tanto dos monovarietales de la uva española sin discusión, con dos periodos distintos de crianza en roble americano. Preferimos obviar el monovarietal joven y dejar para otra ocasión los diferentes ensamblajes de Tempranillo con otras variedades, buscando la comparación directa entre dos vinos que tienen mucho en común y que sin embargo manifiestan expresiones dispares merced a la edad de las barricas empleadas y al tiempo de permanencia en las mismas.


Finca La Estacada Roble y Crianza

FINCA LA ESTACADA 6 MESES BARRICA 2017
100% Cencibel. Crianza de 6 meses en barrica de roble americano. Rojo cereza de capa media con ribete entre rubí y violáceo. Ligero recuerdo a esmalte de uñas que se disipa rápidamente. Flores azules y frutas rojas escarchadas (moras, arándanos). Notablemente alcohólico. Especias dulces, canela en rama y azúcar quemado. Ligeros verdores de reminiscencia vegetal, quizás fermentado con parte de raspón. Astringencia media-alta, con taninos dulces pero presentes que le aportan una interesante estructura en boca. Acidez media-alta gracias a la cual resulta atractivo y fresco. Un ligero amargor final ensombrece el postgusto, de media duración y marcado carácter balsámico y mentolado. Más atractivo en nariz que en boca. Resultón y versátil.

FINCA LA ESTACADA 12 MESES BARRICA 2015
100% Cencibel. Crianza de 12 meses en barrica de roble americano. Rojo picota con ribete granate. Fase olfativa dominada por las ciruelas y las frutas negras. Tostados, torrefactos y hoja de tabaco, también hierbas aromáticas y laurel. Recuerdos de bosque umbrío. Algo alcohólico y de astringencia media, con taninos más domesticados que en su hermano pequeño, menos agrestes aunque detectables. Acidez media-alta, refrescante, nada pesado en su paso por boca, incluso algo carente de volumen. Sabroso e interesante. Excelente relación calidad-precio. Ligeramente desequilibrado en fase gustativa, tal vez un cambio de barricas le vendría bien.

Este duelo casi fratricida termina sin vencedores ni vencidos. Nos es imposible dictaminar si hay un vino ganador. Es cierto que el roble despliega una fruta insolente y unos referentes lácticos de los que adolece el crianza. Por el contrario, éste presenta unos taninos más afinados -recuerdo de esa astringencia presente en el roble- así como una complejidad en nariz con la que su hermano pequeño no puede competir. La decisión final queda a expensas de los gustos de cada uno.

Finca La Estacada, un moderno planteamiento de negocio muy acorde con los gustos actuales, porque indudablemente el vino puede y debe disfrutarse no sólo en la copa. El vino es cultura, gastronomía y paisaje, anima a realizar viajes y consigue, en muchas ocasiones, forjar duraderas amistades.

Disfrutemos de ello...



martes, 15 de enero de 2019

> Enochalados Free Style




Lo conseguimos muy pocas veces al cabo del año y es una lástima que nuestras agendas no nos permitan hacerlo con más asiduidad. Aunque todos vinculados de alguna forma al mundo del vino, cada uno tenemos nuestras obligaciones y no resulta sencillo organizar este tipo de reuniones. Una vez consensuada la fecha y a pesar de la inevitable ausencia de algunos compañeros a los que siempre se echa de menos, el procedimiento es sencillo. Lugar, hora y presupuesto máximo. Cada uno de los asistentes lleva las botellas que considera oportuno, a temperatura de servicio y convenientemente ocultas para realizar la cata a ciegas. En primer lugar se catan los vinos blancos y después los tintos ordenados por añada, dejando siempre para el final el tinto de más edad. En realidad no es una competición para ver quién cata mejor, ni siquiera para dilucidar quién es capaz de adivinar la variedad de uva y la región de donde procede, se trata más bien de hacer disfrutar a los demás aportando vinos, cuanto más rebuscados mejor, vinos poco accesibles y que nos posibiliten aprender juntos. 

Más abajo detallaremos las notas de cata de los vinos presentados, que como se puede comprobar fácilmente, son verdaderamente poco comunes, difíciles de conseguir, raros, peculiares e incluso arriesgados. Esta cata ha sido realizada por especialistas sin apenas apego por su integridad física o mental. No intenten hacer nada similar por su cuenta. Pasen y lean, si es que se atreven...

Somontano, Borgoña, Valle de La Orotava y Jura

ENATE SAUVIGNON BLANC 2015
Bodegas Enate (DO. Somontano). 100% Sauvignon Blanc. A la venta exclusivamente en las instalaciones de la bodega. Amarillo trigueño con reflejos verdosos. Algo inexpresivo de inicio en nariz. Hojas de té y regaliz de palo. De muy lenta apertura, aunque lo consigue, tarda en expresarse en forma de frutas tropicales y de hueso. Acidez media. Potente y algo alcohólico. Muy voluminoso y graso en boca. Novedoso blanco del Somontano.

BEAUNE DU CHATEAU PREMIER CRU 2015
Bouchard Pere & Fils (Borgoña). 100% Pinot Noir.
Capa media-baja con ribete granate. Frutas licorosas. Sutiles notas de crianza en roble. Muy equilibrado. Impecable. Añada excepcional, mantiene cierta tanicidad y estructura en boca. Borgoña, siempre Borgoña...

EL LANCE 2016
Bodegas Suertes del Marqués (DO. Valle de La Orotava). Coupage de 5 variedades tintas (Vijariego Negro, Baboso Negro, Tintilla, Listán Negro) y blancas (Malvasía Rosada). Vendimia manual, fermentación en depósitos abiertos de hormigón y plástico. Crianza durante 9 meses en barrica de roble francés. Capa media-baja no del todo transparente, con cierta opalescencia. Muy extraño en nariz. Aromas enormemente reductivos que no se consiguen disipar en copa. Recuerdos sulfurosos. Melocotón en almíbar y frutas rojas. Mineralidad notable. Astringencia media. Difícil vino.

ARBOIS BLANC NATURÉ 2016
Domaine Rolet (Jura). 100% Savagnin. Fermentación en depósitos. Realiza al menos parcialmente transformación maloláctica. Crianza parcial en roble. Amarillo trigueño. Fósforos, membrillo, yogur de limón. Acidez media-alta. Extrañamente salino. Manzanas asadas. Lineal y delgado. Poco voluminoso. Un representante poco habitual de los vinos del Jura de elaboración sin velo de flor.

Rioja, Tierra de Cádiz, Campo de Borja y Uruguay

VIÑA DEL OLIVO 2015
Viñedos del Contino (DOc. Rioja). Tempranillo y Graciano (90-10). Vendimia manual, fermentación en tinos de roble francés, maloláctica en barrica. 18 meses de crianza en roble mixto (francés, americano y húngaro). Rojo cereza con ribete malva. Caramelo, cerezas, guindas, lácticos. Vainilla y mentolados. Largo postgusto. Astringencia media. Acidez media. Espectacular evolución en copa. Un moderno crianza de Rioja que vale lo que cuesta.

TINTILLA PAGO BALBAÍNA 2014
Bodegas Luis Pérez (IGP Tierra de Cádiz). 100% Tintilla de Rota. Vendimia manual. Vinificación en inoxidable y en barricas abiertas, apenas sin realizar remontados. 15 meses de crianza en barrica y 6 meses de homogenización de lotes en depósito antes de embotellarse. Capa media-alta con menisco granate. Ligera oxidación o sobremadurez, imposible de diferenciar. Tostados muy marcados. Frutos secos, laurel y yogur de fresa. Chocolate y cacao, incluso pimentón y carne ahumada. Astringencia media, postgusto medio-largo, acidez media. Buen vino aunque ligeramente desconcertante.

PALMERI NAVALTA 2012
Bodegas Palmeri Sicilia (DO. Campo de Borja). 100% Garnacha. Vendimia manual, elaboración en tinos de roble francés, crianza en barrica de roble francés y americano. Capa media con ribete ocre. Bastante alcohólico y evolucionado. Siendo un vino no destinado a guarda, hace tiempo que dejó atrás su mejor momento. Predominio de aromas terciarios y -si se nos permite la broma- incluso cuaternarios. 

GIMÉNEZ MÉNDEZ EDICIÓN ESPECIAL 2015
Giménez Méndez (Uruguay). 100% Tannat. Capa media con ribete granate. Fruta roja y negra. Mermelada de moras y especias dulces. Mentolado. Muy atractivo en fase olfativa, defrauda un tanto en boca, resultando algo secante y estrecho. Largo postgusto. Muy equilibrado a pesar de todo y mucho menos astringente de lo que cabría esperar. Versátil.