viernes, 21 de agosto de 2015

> Bodegas Solar de Urbezo: pinceladas de vino...




La perspectiva de una tarde libre en el mes de Agosto nos animó a ponernos en contacto a través del correo electrónico con las Bodegas Solar de Urbezo ubicadas en la localidad de Cariñena (Zaragoza). Con la correcta educación de la que habitualmente hacemos gala, tuvimos el atrevimiento de sugerir nuestro interés en realizar una visita a sus instalaciones, a pesar de lo inhabitual del calendario. Y aceptaron... Antes de continuar, queremos agradecer al personal de la bodega, en especial a María Dolores Incausa, responsable de relaciones públicas, no sólo el trato que nos dispensaron, sino también que nos permitieran realizar la visita de manera casi privada. Detalles así se valoran y se tienen en cuenta.



Pinacoteca



Las Bodegas Solar de Urbezo comenzaron su andadura en el año 1995, en el preciso instante en que Santiago Gracia Ysiegas decidió ponerse al frente de la explotación de los viñedos familiares con el sueño de darlos a conocer al mundo. Y desde luego que lo logró, pues en la actualidad exporta el 90% de su producción. Para ello echó mano de las más modernas técnicas de viticultura, pero nunca olvidó la tradición, como demuestra bien a las claras el nombre elegido para su bodega. Urbezo es el apellido de un pintor, don Antonio Urbezo, nacido en Cariñena y amigo de toda la vida de la familia Ysiegas. De hecho, durante la visita pudimos admirar la colección de pintura que la bodega posee, integrada por obras de diversos artistas gráficos, por supuesto algunas de Antonio Urbezo, entre las que destaca por motivos sentimentales más que obvios, un retrato de la madre del actual propietario cuando era niña.



Retrato de la madre del propietario de la bodega. Debajo, retrato del autor.


La pintura y los vinos de Solar de Urbezo han caminado siempre de la mano. Periódicamente las etiquetas de los vinos de esta bodega se modifican, no por casualidad ni por capricho. Las etiquetas de los vinos Urbezo son verdaderas obras de arte, y no es una forma de hablar. En realidad son fragmentos, recortes, imágenes parciales, en ocasiones sutilmente adaptadas, procedentes de cuadros propiedad de la bodega. Durante los minutos que estuvimos esperando antes de comenzar la visita, paseando por la sala de recepción que alberga la pinacoteca, encontramos un divertido pasatiempo en localizar el cuadro del que procedía esta etiqueta o aquella.



Exterior de la bodega


Las aproximadamente 100 hectáreas de las que proviene la uva con la que se elaboran los vinos de Solar de Urbezo son todas propiedad de la bodega. No se adquiere uva a otros productores ni se vende a uva a otros elaboradores. La filosofía de la bodega es clara: el vino comienza en el viñedo. Y con esa premisa se cultiva, mima y casi acaricia cada grano de uva. Aproximadamente 70 hectáreas, agrupadas en las parcelas principales, poseen riego por goteo, técnica muy adecuada en los tórridos veranos zaragozanos para el cultivo de algunas variedades de uvas, en especial la "sedienta" Chardonay. Los suelos son mayoritariamente calizos y arcillo-pedregosos, según las zonas. La climatología es extrema, con fríos inviernos y estíos calurosos, bajo índice pluvimétrico y viento, mucho viento del noroeste, el inclemente cierzo que castiga las vides durante muchos días al año, pero que al mismo tiempo es el mejor fungicida biológico y ecológico del mundo. Con esas condiciones ambientales y unos enérgicos procedimientos de poda, se persigue controlar la producción de uva por planta, entre 1,5 y 3 kg por cada cepa como máximo (según variedades), logrando de esa forma que en cada racimo se concentren sabores y aromas, lo que se traducirá en unos vinos de gran expresividad en nariz y en boca.



Cierzo suave (muy de la tierra) en la zona de acceso


Se cultivan variedades de uva autóctonas como la Garnacha, la Tempranillo y la Cariñena, normalmente con cultivo tradicional en vaso. A ellas se unen castas internacionales de origen francés (Syrah, Cabernet Sauvignon, Merlot y Chardonnay) con cultivo en espaldera, más moderno y de mayor eficiencia en el laboreo y en la vendimia. Nos comentaron off the record que al parecer existe un proyecto para introducir nuevas variedades de uva, particularmente castas blancas. La Moscatel sería una de las elegidas y tal vez, sólo tal vez, podría ir acompañada de la recuperación de algún viñedo de Garnacha Blanca, ampliando así el catálogo de vinos blancos, a día de hoy constituido exclusivamente por un monovarietal de Chardonnay sin paso por barrica.


Selfie en la tienda de la bodega


La proyección de un completo audiovisual al inicio de la visita, en la misma sala en la que más tarde realizaríamos la cata, nos permitió conocer desde dentro los procedimientos técnicos de la bodega, firmemente volcada hacia la producción ecológica y biosostenible. Un detalle interesantísimo y, en nuestra opinión, piedra angular de la filosofía de Solar de Urbezo, es el hecho de que cada variedad de uva se elabora y vinifica por separado. Teniendo en cuenta que cada uva se vendimia en una fecha diferente (según su fase óptima de maduración y climatología del año en concreto), que la duración de las maceraciones y fermentaciones difiere entre las uvas blancas y las tintas, si a ello añadimos las reducidas dimensiones de la sala de elaboración y que por motivos técnicos evidentes algunas maquinarias deben emplearse para todas las variedades de uva, el resultado es un tremendo quebradero de cabeza de varios meses de duración. 

Al finalizar ese proceso, vital e imprescindible a partes iguales, se obtienen unos vinos monovarietales. El Urbezo Blanco Chardonnay y el Urbezo Rosado Merlot ya casi habrán tomado forma, tan sólo les quedará algún filtrado, alguna estabilización, pero pronto estarán embotellados y listos para su comercialización y consumo. También los tintos jóvenes, como el Viña Urbezo (garnacha, tempranillo, syrah) de maceración carbónica y el Dance del Mar (tempranillo y merlot) estarán casi a punto. Al Urbezo Garnacha le esperan tres reconfortantes meses de estancia en barrica nueva o seminueva de roble francés, imprescidibles para conferirle esos sutiles aromas de crianza que sin embargo no empañan su agradable carga frutal.



Nave de crianza y detalle de una de las barricas de roble americano


El resto de los tintos de la bodega, en nuestra opinión, sus verdaderas obras de arte, todavía no habrán nacido. El pintor, más bien el enólogo, tendrá en su paleta todos los colores, representados en cada monovarietal que reposa aún en su depósito correspondiente, pero el lienzo seguirá en blanco. El artista en su taller, comenzará a dar rienda suelta a su creatividad, mezclando un color con otro, tanto de Garnacha, un poco de Merlot, algo de Cabernet... Tras la realización de múltiples pruebas y ensamblajes, presentará sus creaciones al Comité de Cata de la bodega, y en base a las decisiones que allí se tomen, se elegirán los coupages destinados a convertirse en crianza, reserva, gran reserva, etc. Todavía restan unos cuantos meses de permanencia en barrica de roble francés, americano y ruso, de 300 litros de capacidad, con sus trasiegas y catas de control correspondientes, hasta que las "obras de arte tintas" de Solar de Urbezo vean la luz. 


Selección de vinos Solar de Urbezo

Tan sólo el 10% de la producción de Solar de Urbezo se destina al mercado nacional, en especial a través de hostelería, tiendas gourmet, vinotecas y otros comercios especializados. El grueso de la producción se envía fuera de nuestras fronteras. Europa, Rusia, Estados Unidos, Sudamérica y China son los lejanos destinos donde se disfrutan los vinos elaborados por esta bodega. Algunos clientes solicitan etiquetados especiales, y este es el motivo por el que existen varias marcas y nombres diferentes para un mismo vino Urbezo, el cual puede llamarse A en Alemania y B en China, adaptando el diseño de la etiqueta a la preferencias de cada distribuidor acorde con los gustos de sus clientes. 


Concluimos nuestra visita con la degustación de cuatro vinos. 

Detallamos a continuación nuestras notas de cata.

URBEZO CHARDONNAY 2014
Monovarietal de dicha variedad. Botella borgoñona de color verde aceituna. Tapón de silicona. Visualmente se muestra de un color amarillo dorado, sin rastro de menisco verdoso, algo evolucionado. Limpio y fresco. Muy perfumado, con predominio de las frutas de pepita (manzana, pera), frutas tropicales (piña) y algún recuerdo cítrico. En boca resulta agradable y refrescante, algo más ácido de lo esperado. Largo postgusto, intenso y levemente mineral. Típico Chardonnay de la DO. Cariñena, muy diferente a los de DO. Somontano, por ejemplo. Catado a una temperatura de servicio ligeramente más elevada de lo recomendable. Será interesante compararlo con la próxima añada 2015.

URBEZO ROSADO MERLOT 2014
Monovarietal de dicha variedad. Botella bordelesa transparente. Tapón de silicona. En la copa se presenta de un intenso color rojo fresa muy intenso, visualmente precioso, desmarcándose de la tendencia actual a elaborar rosados "piel de cebolla", pálidos y tenues. En nariz resulta un tanto decepcionante, escasamente aromático, mucho menos de lo que la fase visual invita a pensar. Atisbos de frutos rojos, apenas detectables. Agradable paso por boca, cuerpo medio, nada incómodo. Final levemente amargo, algún recuerdo herbáceo que ensombrece el resultado. Probablemente descorchado con excesiva antelación. A revisar en futuras catas.

URBEZO GARNACHA 2014
Monovarietal de dicha variedad. Botella bordelesa de color verde oscuro. Corcho natural de calidad media. Rojo cereza de capa media con menisco violáceo. En nariz presenta predominio de frutas rojas, caramelo y azúcar quemado. Fondo dulzón. Guindas en licor y chocolate. Cuerpo y volumen medios, menos de lo esperado a priori. Agradable paso por boca, tanicidad apenas detectable. Especiado y sabroso. Acidez perfecta. Redondo y bien integrado. Postgusto de media duración. Buen trabajo el de los 3 meses de barrica, la garnacha lo agradece. Altamente representativo de una garnacha ligera de DO. Cariñena. Un vino muy correcto.

URBEZO VENDIMIA SELECCIONADA 2010
40% Garnacha, 30% Cariñena, 20% Syrah, 10% Cabernet Sauvignon. Botella bordelesa de color caramelo muy oscuro. Corcho natural de buena calidad. Rojo picota de capa media-alta con lágrima pigmentada y ribete granate. Interesante fase nasal, aromático y atractivo. Fruta negra (ciruelas, higos secos, pasas de Corinto), vainilla y otras especias dulces. La maloláctica en barrica se hace notar en nariz, le da una gran personalidad. En boca es integrado y sabroso, con plenitud pero sin opulencia. Astringencia media muy bien trabajada. Postgusto sorprendentemente breve, con recuerdos a regaliz negro, ahumados y pimentón. Magnífico resultado el de este novedoso ensamblaje de castas autóctonas y foráneas. La crianza en barrica durante 12 meses acompaña sin ocultar la deliciosa carga frutal. Merecidamente calificado con 90 puntos Parker. Catado después de media hora de decantación, muy recomendable oxigenación que según nuestro criterio hace crecer a este vino en copa.




Bodegas Solar de Urbezo: vinos y cuadros. Dos maneras distintas de dar forma al arte, de expresar la creatividad y, en resumidas cuentas, del trabajo bien hecho.

Enhorabuena.











lunes, 10 de agosto de 2015

> Cata a domicilio en La Cartuja


Imagen promocional del evento


Invitados por un excelente cliente (gracias, Manuel) acudimos a su coqueto apartamento para celebrar otra de las catas que últimamente venimos organizando entre amigos. La ocasión sin duda lo merecía, así que aprovechamos para estrenar el nuevo equipamiento audiovisual recién adquirido para este tipo de presentaciones, así como los nuevos dosificadores que nos regaló una amiga en un evento anterior (gracias, Patricia).


Pantalla y proyector. Cada vez más profesional...


Un instante durante la explicación


Tal y como suele ser habitual, durante la primera parte de la charla realizamos una introducción al mundo del vino, hablando acerca de la elaboración, clasificación y procesos de crianza de los diferentes tipos de vino. En la segunda parte, mucho más práctica, desarrollamos las técnicas más elementales de cata, así como las procedimientos básicos de servicio y descorche. La tercera parte, como era de esperar, activamente participativa, fue la cata propiamente dicha de los cinco vinos elegidos: un blanco, un rosado y tres tintos. Los asistentes tuvieron ocasión de catar un verdejo de DO. Rueda, un rosado con aguja de DO. Somontano, un roble de DO. Ribera del Duero, un crianza y un reserva, estos dos últimos pertenecientes a la DOc. Rioja.


Los cinco vinos protagonistas


Detallamos a continuación los vinos catados.

CUNE VERDEJO 2013
DO. Rueda. Verdejo 100%.

Amarillo pajizo con reflejos dorados. Limpio y brillante. En nariz predominan las flores blancas, frutas de pepita (pera, manzana verde) y frutas de hueso (albaricoque), algún suave recuerdo cítrico y las esperadas notas herbáceas. En boca es ligero, ricamente ácido, muy fresco. Persistencia media, final muy levemente amargo y recuerdo anisado. Algo evolucionado este Verdejo del 2013, pero a mejor... Una grata sorpresa.

ALQUEZAR ROSADO 2014
DO. Somontano. Tempranillo y Cabernet Sauvignon.
Rojo fresa con ribete azulado. Se elabora sometiendo a las uvas a una fermentación corta, cortísima de unas 12 horas. De esa manera se logran dos objetivos: el primero es conservar cierto grado de aguja natural sin adición de carbónico, frizzante diría de este vino un italiano. El segundo objetivo es dejar un resto de azúcar sin fermentar, lo cual consigue que este caramelo de frambuesa embotellado adquiera una golosidad increíble. En nariz predominan las fresas y grosellas, la acidez en boca es justo la necesaria y el final es dulce sin llegar a empalagar. Delicioso para tomar en el aperitivo, con ensaladas, risottos o pasta. Alguno de los asistentes se atrevió a proponerlo como primer vino de la mañana, prácticamente en ayunas, y puede que no le falte razón. En realidad es un vino para tomarlo... casi a cualquier hora.

PORTIA EBEIA ROBLE 2013
DO. Ribera del Duero. Tinta del país 100%
En fase visual es de un color rojo picota con reflejos púrpura y capa media-alta. Limpio y brillante. Lágrima media algo pigmentada. Nariz frutal intensa, incluso algo floral (violetas), con fondo de torrefactos y vainilla. En boca es fresco, sabroso, con taninos muy agradables y perfecta acidez. Postgusto medio rico en balsámicos y fruta roja. Facilísimo de beber y de maridar. No terminó de convencer recién descorchado, aunque evolucionó muy favorablemente en copa.

ARANZUBIA CRIANZA 2010
DOc. Rioja. Tempranillo 100%
Cereza de capa baja con ribete malva. Lágrima escasa, pigmentada y de rápida caída. Abundante fruta roja. Algunos aromas terciarios debidos a los 12 meses de barrica de roble americano (cacao, toffe, azúcar quemado). Muy limpio y vivo. Conserva juventud. Recuerdo de carne en adobo y pimentón dulce. Algo delgado en boca, con baja astringencia, ricamente especiado, suavemente ácido, agradablemente amargo. Muy persistente. Largo postgusto. Todavía muy pujante. Discretas notas de crianza. En general, bastante bien valorado por los asistentes.

HACIENDA LÓPEZ DE HARO RESERVA 2008
DOc. Rioja. Tempranillo 85% y Graciano 15% 
Enamora a los clásicos con una imagen retro que seduce a primera vista: botella muy oscura color caramelo con corcho natural y cápsula de buena calidad. Etiqueta tipo vintage en papel apergaminado y caligrafía de los años 40 del pasado siglo. Muy atractiva. Visualmente es de un color rojo cereza de capa media-alta con ribete granate. Lágrima abundante de pigmentación media. Potente nariz de frutas negras maduras con notas balsámicas y mentoladas con recuerdo de vainilla. Mermelada de ciruelas, café  y caja de puros. En boca es redondo, con volumen, muy integrado y equilibrado, untuoso, una delicia. Taninos muy finos y dulces, apenas detectables. Buen trabajo el de los 20 meses de barrica. Final de especias blancas y eucalipto. Postgusto largo, eterno e inagotable.


Picoteo después de la cata


Pusimos el broche final a este entretenido evento, degustando una selección de embutidos que amablemente aportaron los asistentes. Y para no hacer corto de vino, se descorchó un Baltasar Gracián Garnacha Viñas Viejas de DO. Calatayud, posiblemente el mejor monovarietal de dicha casta autóctona en tierras aragonesas, cedido amablemente por uno de los presentes (gracias, Julio). Un vino opulento, poderoso, de capa altísima, menisco malva y lágrima bien tintada. Explosión de frutas rojas en nariz, mineralidad y tostados. En boca es casi masticable, con taninos presentes pero bien domados, que acompañan sin estorbar. Mermelada de frutas negras, con un fondo sutil de la crianza en barrica de roble durante 10 meses, con ese aporte de caramelo, café y chocolate que ha llevado a este vino a lo más alto del panorama enológico nacional e internacional, muy por encima, en nuestra humilde opinión, de otras garnachas aragonesas quizás un poco sobrevaloradas. 



Abril muy colaboradora y dispuesta en todo momento


Nos despedimos, como siempre con algo de tristeza, reiterando al anfitrión nuestros más sinceros agradecimientos, con la absoluta certeza de que más pronto que tarde repetiremos la experiencia, posiblemente con una cata ciega de tintos monovarietales, elección que resultó mayoritaria en las encuestas cumplimentadas por los asistentes. De manera que, si la actividad resultó suficientemente satisfactoria, regresaremos en el futuro a casa de Manuel y sus felinos compañeros de piso.

Hasta la próxima...



Mina prefirió no participar, pero no perdió detalle desde su escondite

jueves, 30 de julio de 2015

> Cata de Bodegas Juan Gil







En la actualidad, Juan Gil Bodegas Familiares es un conglomerado de varias bodegas repartidas por toda la geografía española, al frente del cual se sitúa la cuarta generación de bodegueros de esta familia murciana, propietaria de viñedos desde el principio del siglo XX. El próximo año celebrarán el centenario de la creación de su bodega primigenia en Jumilla.

De un modo u otro, la familia Gil siempre ha estado vinculada al mundo del vino, si no como elaboradores, como viticultores o incluso desempeñando labores de administración de cooperativas. Sin embargo fue en el año 2002 el momento de su verdadero despegue comercial. Tras la adquisición y remodelación empresarial de la Bodega El Nido, joya de la corona del grupo a día de hoy, se sucedió la asociación con otros dos grupos bodegueros (Jorge Ordoñez y Avante Selecta), joint venture que a lo largo de diez años permitió la introducción de sus vinos en el selecto y cada vez mejor informado mercado norteamericano. Tras un decenio más que exitoso, se produjo un inevitable distanciamiento entre las partes, situación que derivó en intercambios de bodegas y permutas de nombres comerciales.


Distribución de bodegas. Fuente: gilfamily.es


A día de hoy, Juan Gil Bodegas Familiares cuenta con instalaciones propias en diferentes zonas geográficas, deliberadamente alejadas de las denominaciones de origen más conocidas, ya que una de las premisas de la empresa es la búsqueda de estilos definidos de vino y la elaboración a su vez de vinos con personalidad, originales, poco habituales, con tipicidad y siempre primando la calidad del producto final. Jumilla, Almansa, Montsant, Calatayud, Rueda, Castilla-León y Rias Baixas son las DO en las que la empresa está asentada, por ahora... Su equipo de enólogos está integrado por personal autóctono y por profesionales punteros de categoría internacional, la mayoría  de ellos australianos, que realizan visitas a las bodegas del grupo durante la floración, durante la vendimia y por supuesto durante todo el proceso de vinificación. El grupo cuenta con viñedos propios pero también adquiere uva a otros viticultores, siempre con compromiso de compra, y desde luego con el objetivo de mantener una elevada calidad, lo cual se traduce en vinos de alto standing, vinos de cierto precio, no al alcance de cualquier consumidor.


Vinos protagonistas de la cata


Fuimos invitados a participar en una cata de este grupo bodeguero organizada por Tomevinos. Nuestro desconocimiento más absoluto acerca de esta bodega, salvo por las referencias leídas acerca de sus vinos más premiados, nos animó a acudir. Comenzamos probando el Shaya, blanco joven de la vallisoletana DO. Rueda, monovarietal de Verdejo, elaborado por la bodega del mismo nombre. Vinificado en depósitos de acero inoxidable, aunque una pequeña parte realiza fermentación en barrica, importantísimo detalle como veremos a continuación. Botella borgoñona con etiqueta entre bucólica y soñadora, extraña pero atractiva. Visualmente es de un color amarillo pálido, pajizo más bien, apenas sin ribete. En nariz  a copa parada recuerda de inicio a talco y algodón, dejando aparecer al oxigenarse las frutas tropicales y los albaricoques. De tacto untuoso y algo glicérico gracias a ese paso por barrica, resulta atractivamente mineral y delicadamente ácido. Postgusto largo, algo cálido por su contenido alcohólico, levemente amargo. Típico verdejo, pero de nivel...



Shaya y Shaya Habis

Subimos un escalón pasando a catar el Shaya Habis, también 100% Verdejo pero con crianza en barrica de roble durante 8 meses. Botella borgoñona de gran calidad y etiqueta en la línea de su hermano menor. Amarillo brillante con ribete verdoso. Su fase nasal es una delicia: complejo, sutil y elegante. Cítricos, flores blancas, nata y mantequilla. Acompaña un fondo de ebanistería, con un recuerdo de madera nueva, tenue y agradable. En boca es amplio, con predominio de frutas amargas bien equilibradas con la acidez. Con sinceridad, no parece un Verdejo, recuerda más a un bien elaborado Chardonnay. Sin duda, un vino sensacional.



Etiqueta del Entresuelos


Resistiéndonos a apurar la copa del Shaya Habis, pasamos a degustar el primero de los tintos. El Entresuelos es un monovarietal de Tempranillo (¿o es Tinta de Toro?) elaborado por Bodegas Tridente a pocos kilómetros de Zamora. Es etiquetado bajo la IGP (Indicación Geográfica Protegida) Vinos de Castilla-León, sutilmente "trasladado" de la zamorana DO. Toro, quizás de forma deliberada para "minimizar" la vinculación con los potentes vinos de dicha denominación y favorecer de esa manera su comercialización. Se presenta en botella bordelesa troncocónica casi negra, con una etiqueta..., bueno, que cada uno juzgue y opine. En nuestra modesta opinión es absolutamente indescriptible. Según nos informaron, cada bodega del grupo cuenta con su propio diseñador, de esa manera se logra aún más otorgar personalidad a la etiqueta de cada vino, a costa de perder imagen corporativa del grupo bodeguero, como demostración fidedigna de que lo verdaderamente importante son los vinos, no la empresa ni la bodega.





El Entresuelos podría catalogarse como un roble, un semicrianza, ya que después de la maceración y fermentación de la Tinta de Toro (perdón..., la Tempranillo) en depósito de acero inoxidable, permanece en barrica de roble francés durante 6 meses. Visualmente el resultado es un vino de color rojo picota de capa media-alta con ribete rubí y lágrima pigmentada. Ataque algo alcohólico en nariz que deja paso a frutas negras, café y regaliz. Muy intenso y protéico. Recuerdos de pimiento y humus a copa parada. En boca está bien estructurado, de astringencia media y acidez interesante. Postgusto un poco corto. Es un vino con potencial de guarda, evolucionará bien en botella, a diferencia de los robles de Ribera del Duero, la mayoría de ellos de consumo inmediato más que aconsejable. Interesante vino.



Imagen promocional del Tridente Tempranillo



Concluimos la noche con la cata del Tridente Tempranillotambién monovarietal de Tempranillo (¿?) elaborado por la misma bodega que el vino anterior. Como curiosidad añadiremos que se elaboran otros dos Tridentes más, un Tridente Prieto Picudo y un Tridente Mencía, monovarietales de dichas casta autóctonas. El vino que nos ocupa se diferencia del Entresuelos en la duración de la maceración-fermentación alcohólica, algo más prolongada en el caso del Tridente, y también en que la fermentación maloláctica se realiza en este caso en barrica. La crianza posterior en barrica de roble francés es también más larga y se extiende hasta los 15 meses. Botella y etiqueta de diseño muy en línea con el anterior.

Una vez en la copa, el Tridente Tempranillo se muestra de color rojo cereza con ribete entre granate y malva, de capa alta y lágrima pigmentada de rápida caída. Fase nasal con predominio de la fruta roja muy madura, en compota. Cacao y especias. Muy seductor en nariz. En boca es potente y muy complejo, de astringencia marcada (barrica nueva?), carnoso y de gran volumen, casi masticable. Largo final con recuerdo de canela y torrefactos. Imprescindible maridarlo con alimentos grasos y platos contundentes. Para pertenecer a la IGP Castilla-León, hay que ver cómo nos recuerda a los vinos de la DO. Toro.

Bodegas Juan Gil. Una familia de honda tradición vitivinícola, arraigada en Murcia pero con múltiples ramificaciones nacionales e internacionales, elaboradora de vinos originales y únicos, que parecen ser una cosa y son otra bien diferente. Verdejos que se asemejan a Chardonnays, Tempranillos que recuerdan a Tintas de Toro, etiquetas impensables, nombres extraños.

Si se trata de sorprender, conquistar y seducir al consumidor, el objetivo se ha logrado.



lunes, 6 de julio de 2015

> No limits...


Imagen promocional del evento



Parece más que evidente que en los próximos años la gran batalla comercial en el sector del vino se librará en la conquista del mercado joven, más concretamente en el rango de los 20-30 años de edad. En ese sentido, las bodegas más vanguardistas y abiertas a la introducción de elementos basados en las nuevas tecnologías, llevan cierta ventaja sobre las más tradicionales.

Tuvimos ocasión el pasado mes de Mayo de asistir en Tomevinos a la presentación de una curiosa iniciativa tecnológica de la Bodega Grandes Vinos y Viñedos, perteneciente a la zaragozana DO. Cariñena, acción publicitaria recientemente dada a conocer en el Salón Gourmet de Madrid, en la que vino a ser la privilegiada primera demostración de la misma en una vinoteca en España. Una hiperexperiencia basada en realidad virtual diseñada por la joven empresa aragonesa Deusens Technologies, muy conseguida pero todavía un poco pendiente de implementar, que persigue potenciar la comunicación de la bodega y, lo que es más importante, aproxima el mundo del vino a los consumidores más jóvenes. 




Dos capturas de la hiperexperiencia. Fuente: marketingyvino.com


Unas gafas de realidad virtual y unos auriculares con música clásica nos sitúan abordo del simulador de una montaña rusa que sobrevuela las viñas y desciende al subsuelo de la sala de barricas. La sensación al tomar la primera curva no puede ser más impactante. El resultado visual está muy logrado, gracias al estupendo juego de luces (sol, penumbra, oscuridad). Lástima su breve duración, menos de 90 segundos. Quizás sea mejorable el aspecto sonoro y dando un paso más, teniendo en cuenta que hablamos de vino, si se nos permite, tal vez se podría completar la experiencia con algún elemento de aromaterapia. Ahí queda el desafío para la gente de Deusens...

Grandes Vinos y Viñedos es una bodega puntera en tecnología (embotelladora, reciclado, protección medioambiental) y en esta ocasión ha demostrado serlo también en el campo de la publicidad. Los más de 20 millones de botellas elaboradas cada año, se agrupan en múltiples y variadas gamas y familias de vinos, una para cada público, una para cada sector. Objetivos comerciales diversos, obligan a distintos productos, etiquetados y presentaciones. La posterior cata con la que se completó la hiperexperiencia nos dio la oportunidad de probar vinos de tres gamas diferentes de la bodega.


Vinos protagonistas de la cata

El Circo Chardonnay 2014
100% Chardonnay. Visualmente es amarillo pajizo muy tenue. En nariz predominan las flores blancas marchitas, los cítricos (lima) y el plátano. Muy aromático pero de abanico poco amplio. De tacto cremoso (yogur de limón). Algo alcohólico, muy "cariñena". Punto salino. Postgusto largo. Decepciona un poco, en relación a otros chardonnays.

El Circo Merlot 2014
100% Merlot. De capa media alta y ribete granate. Lágrima media, lenta y pigmentada. En nariz resulta algo cárnico y proteico a copa parada. Atractivamente mentolado (eucalipto, fresno) y ligeramente ácido. Ciruelas y grosellas en compota. Pimentón dulce. Astringencia media. Un merlot nada habitual.


Beso de Vino Selección y su inconfundible etiquetado.

Beso de Vino Selección 2014
85% Syrah+15% Garnacha
Destinado a exportación. Tapón de rosca microperforado. 3 meses de barrica. Botella bordelesa de color verde. Vistosa y original etiqueta de Kukuxumusu, con destacada presencia de "Antonio, el toro". Picota de capa media-alta con ribete rubí. Abundante lágrima muy pigmentada. A copa parada, explosión de frutas rojas, petit suisse de fresa. Regaliz negro. Lácteos. Eucalipto. Azúcar quemado, caramelo. Nata. Riquísima fase nasal. En boca se revela un puntito astringente de entrada. Nada pesado. Postgusto a caramelo de mora. Muy gastronómico.

Tuvimos ocasión de catar dos vinos más, el Corona de Aragón Rosado 2014 y el Corona de Aragón Tinto 2014, cuyas notas de cata ya detallamos en una entrada anterior.


Michael Cooper durante la cata.

Entre los asistentes al evento, nos llamó la atención la presencia de varios dibujantes, verdaderos artistas, versátiles y polifacéticos, ya que fueron capaces de crear en minutos auténticas maravillas gráficas a la vez que cataban los vinos, mientras que los demás nos dedicábamos en exclusiva a lo segundo. Su interesante blog De Vuelta con el Cuaderno se puede visitar aquí. 

De la más vanguardista tecnología digital a la tradición y el encanto de los lápices de colores y los pinceles. Así es el inabarcable mundo del vino, un constante bucle temporal que logra encontrar impensables nexos de comunión entre personas aparentemente muy diferentes entre sí. 


Los artistas con sus creaciones

martes, 9 de junio de 2015

> Cata a ciegas de crianzas riojanos en Tomevinos







Sin lugar a dudas, los vinos riojanos más demandados y por tanto los más ampliamente consumidos son los crianzas, una categoría creada por la DOc. Rioja para dar amparo y, por qué no decirlo, también cierto prestigio nominal a aquellos vinos tintos a los que se les ha sometido a una estancia en barrica antes de su comercialización. La importancia y el peso de Rioja en el mercado nacional e internacional hicieron que otras denominaciones de origen rápidamente adoptaran asimismo este calificativo como un mecanismo de competencia con la exitosa denominación de origen riojana.

Las características que el consejo regulador de la DOc. Rioja exige para que un vino pueda ser calificado como crianza son estrictas y algunos productores opinan que las posturas del consejo regulador son abusivas e incluso algo inmovilistas. Las variedades de uva autorizadas son Tempranillo, Graciano, Mazuelo y Garnacha Tinta. Las técnicas de vinificación deben ser las permitidas por el consejo, las barricas deben ser de roble, con capacidad para 225 litros, barricas conocidas como bordelesas. La permanencia mínima en barrica debe ser de 12 meses, con posterior redondeo en botella durante un mínimo de 12 meses más antes de su comercialización. 



Como puede deducirse, se trata de normas muy rígidas, que sin embargo son abrazadas sin dudarlo por la inmensa mayoría de los productores, con la única finalidad de poder beneficiarse del deseado calificativo de crianza otorgado por el consejo regulador de DOc. Rioja, designación que por sí misma es capaz de abrir numerosos mercados. Aquellos elaboradores, digamos más díscolos, con las normas de la DOc. Rioja, han optado por comercializar lo que se conoce como "vinos de autor", un concepto actualmente algo agotado que ha sido su única salida para reinventarse y liberarse del encorsetamiento impuesto por el consejo regulador.



Vinos protagonistas de la cata

Una vez más fue en Tomevinos el lugar donde pudimos disfrutar de una cata a ciegas de cinco crianzas riojanos, todos ellos en un rango de precios comprendidos entre los 5 y los 8 Euros. Tres vinos monovarietales de Tempranillo y dos vinos con presencia mayoritaria de la uva reina riojana, aunque ensamblada con Graciano, Mazuelo y Garnacha en un pequeño porcentaje, constituyendo un coupage muy habitual en esta DO. El procedimiento fue el habitual en este tipo de catas: de antemano se sabían los vinos a catar pero no el orden de servicio de los mismos. Y con esas reglas, comenzó el juego...

Detallamos a continuación los vinos catados.

Hacienda López de Haro Crianza
Bodega Clássica (San Vicente de la Sonsierra)
Tempranillo, Graciano y Garnacha Tinta.
18 meses en barrica de roble francés y americano.
Picota de capa media. Ribete granate que insinúa teja. Ataque alcohólico. Muy intenso en nariz. Astringencia media-alta (madera nueva?). Largo postgusto (pimienta). Final ligeramente amargo. Tal vez demasiado ácido.

Ramón Bilbao Crianza 
Bodegas Ramón Bilbao (Haro)
Tempranillo 100%
14 meses en barrica de roble francés y americano.
Rojo algo violáceo de capa media-alta. Estrecho y poco expresivo en nariz. Recuerdo de bosque húmedo y desván. Fruta madura, algo escondida. Medianamente astringente (sobreextracción?) Proteína, y carne. Aromas fermentativos, algo incómodos.

Dinastía Vivanco Crianza 
Bodegas Dinastía Vivanco (Briones)
Tempranillo 100%
Maloláctica en tinos de roble francés. 16 meses en barrica de roble francés y americano.
Rojo cereza de capa media alta con ribete granate. Brillante y limpio. Suavemente alcohólico. Riqueza aromática media-alta. Muy interesante. Bastante especiado (canela, clavo). Muy redondo y elegante.

Azpilicueta Crianza
Bodegas Azpilicueta (Fuenmayor)
Tempranillo, Graciano y Mazuelo
12 meses en barrica de roble francés y americano.
Picota de capa media y ribete granate. Ligeramente alcohólico pero muy correcto. Nariz de intensidad media. Carne ahumada. Especias dulces (pimienta, canela). Suavemente astringente.

Viña Pomal Crianza 
Bodegas Bilbaínas (Haro). 
Tempranillo 100%
12 meses en barrica de roble americano.
Rojo picota de capa media-alta con ribete granate. Ataque algo alcohólico y acidez media. Vainilla, tostados. Algo reductivo (sudor, champiñón). Limpio. Fruta madura. Entrada dulce. Final amargo.





Finalizada la cata ciega de los cinco vinos, se nos reveló a los asistentes la identidad de cada uno de ellos. Todos tuvimos la oportunidad de autoevaluarnos como catadores-identificadores de vinos. Particularmente podemos decir que nos dimos por satisfechos con nuestras votaciones, aunque bastante alejados del pleno. Sin embargo, el consenso fue total entre todos los presentes al hacer pública la clasificación final de los vinos, en función de nuestros gustos y preferencias. El claro vencedor fue el Dinastía Vivanco Crianza, curiosamente el vino más caro de los catados, seguido a cierta distancia por el Azpilicueta Crianza. Entre el tercer clasificado y el cuarto casi se produjo un empate técnico, de manera que se acordó otorgar el último escalón del podium al Viña Pomal Crianza, quedando el Ramón Bilbao Crianza relegado al cuarto puesto. De nuevo se produjo una decisión unánime para dejar en quinta posición al López de Haro Crianza, probablemente algo lastrado por ser el vino más económico de los cinco.

Interesantísimo resultado, especialmente si se tiene en cuenta el estrecho rango de precios de los vinos catados, confirmando que pequeñas diferencias en lo económico tienen su traslación en las características de cada vino.

No siempre, pero en algunas ocasiones, el vino más caro resulta ser el mejor. En esta cata, así fue...







domingo, 24 de mayo de 2015

> Blancos peculiares de Aragón











Tradicionalmente en Aragón los vinos blancos se elaboraban con Garnacha Blanca, variedad prácticamente omnipresente en cada viñedo familiar. En la década de los 70, tal vez por emular a la vecina y exitosa denominación de origen de La Rioja, se comenzaron a elaborar blancos con Viura (denominada Macabeo en tierras aragonesas). La creación de la DO. Somontano en los años 80 y la adopción por parte de la misma de variedades blancas de una clara vocación internacional, nos permitió conocer y aceptar como propios, blancos elaborados con Chardonnay, Gewürztraminer o Riesling. El éxito comercial de estos últimos, "invitó" a muchos productores a abandonar las castas más tradicionales, algo menos dóciles a la hora de trabajar con ellas y en aquel entonces considerablemente menos sencillas de vender. Tan sólo algunos románticos, tozudos y firmes viticultores aragoneses, mantuvieron sus viñas de Garnacha Blanca, Alcañón o Robal. En la actualidad, estos proyectos empresariales, la mayoría de ellos traducidos en pequeñas bodegas casi artesanales, se han convertido en verdaderas joyas enológicas.


Michael Cooper presentando a Balbino Lacosta



La original y arriesgada propuesta de cata de Tomevinos el pasado jueves consistió precisamente en el descubrimiento de vinos blancos elaborados en Aragón pero lo suficientemente alejados de los cánones más comerciales como para tener una personalidad propia. Para ello disfrutamos de la presencia y la oratoria de Balbino Lacosta, todo un maestro en la materia, enólogo, divulgador y excelente conversador. Durante más de dos horas de cata nos condujo por la geografía aragonesa en busca de los vinos blancos más sorprendentes. 

Comenzamos con un vino muy aragonés, con un carácter honesto y directo, sin dobleces. El Baltasar Gracián Blanco de Bodegas San Alejandro (DO. Calatayud) elaborado íntegramente con Macabeo recordó en nariz a flores blancas y amarillas, ciruelas, retama e hinojo. Ataque seco en boca, escasamente dulce y moderadamente ácido. Final suavemente amargo, imposible de confundir con un Verdejo, tan actual y tan de moda. Bien equilibrado y refrescante, con un puntito salino. Un vino algo tecnológico y bastante comercial. Correcto punto de partida para esta cata.

Continuamos con el Mi Blanco de Bodegas Villa d´Orta (DO. Somontano), joven y pequeño proyecto empresarial en Huerta de Vero. Mayoritariamente Chardonnay, incorpora un 15% de uva Macabeo. La nota diferencial radica en la fermentación en barrica, técnica que permite obtener vinos blancos menos ácidos y con más cuerpo. Muy perfumado en fase nasal, predominan las frutas (piña, cítricos, manzana, melocotón). En boca la entrada es ligera, muy envolvente y elegante, apenas ácido, bien estructurado, con un final de mantequilla y praliné. Muy interesante.


Blancos protagonistas de la cata


Con el siguiente vino nos trasladamos al sureste de la provincia de Teruel, concretamente a la comarca del Matarraña, donde se asienta la bodega autora del Lagar d´Amprius Gewürztraminer, monovarietal de dicha uva bien adaptada al somontano oscense y en incipiente proceso de introducción en tierras turolenses. La fase nasal requirió de una intensa labor de agitación en copa para oxigenar un vino con esos aromas reductivos, terpénicos y de hidrocarburo tan habituales en los Gewürztraminer de corte alsaciano. Una vez abierto, salieron los cítricos, las frutas tropicales, las rosas y la miel de acacia. También sus notas más especiadas (pimienta blanca, nuez moscada, clavo?). En boca se mostró untuoso y graso, con una acidez que acompaña sin molestar, muy diferente a otros Gewürztraminer, por ejemplo el de Viñas de Vero, con acidez más marcada y más próximos al estilo alemán.



Pizarra Blanca. Bodegas Vinae Mureri


Regresamos a tierras zaragozanas para catar el vino más sorprendente de la noche. El Pizarra Blanca de Bodegas Vinae Mureri (VT. Ribera del Jiloca) se elabora con tres variedades autóctonas. La mayoritaria es la Garnacha Blanca, pero en el coupage entran también la Macabeo y la Robal. Esta última es una casta prácticamente en peligro de extinción: no existen viñedos de ella, tan sólo algunas vides aisladas siempre en vecindad de otras vides tintas. En las empinadas laderas de Murero donde se asientan los viñedos de Vinae Mureri, se conservan algunas vides desperdigadas de Robal, las cuales vendimiadas a mano y transportadas cuidadosamente en cajas se utilizan en la elaboración de este vino tan peculiar del que tan sólo se producen 9000 botellas. En nariz es muy expresivo: albaricoques, manzanas asadas, hoja de tilo, cítricos, miel, almíbar... En boca resulta muy mineral, recuerda a la pizarra, la arcilla y la tiza. Ideal para acompañar platos agridulces. Un vino muy curioso e interesante. Con personalidad. 

Muy original también nos resultó el Ruberte Moscatel Seco, vino casi experimental de producción más que limitada a 3000 botellas elaborado por Bodegas Ruberte (DO. Borja). Muy llamativo en nariz como todos los Moscateles (almíbar, miel, higos, pasas, mosto), transita suavemente en boca hacia un inesperado final seco, nada habitual en vinos elaborados con esta conocida uva blanca tradicionalmente dulce. Tal vez carente de algo de cuerpo, tiende a decaer a mitad de su paso por boca. Algo le falta, pero promete. Se sugirió un maridaje con sushi o tempura de verduras.


Concluimos este recorrido por los blancos aragoneses más desconocidos con uno que no lo es tanto. El Baltasar Gracián Blanco de Hielo es un éxito de ventas cada año. Monovarietal de Macabeo de vendimia tardía, aproximadamente en Noviembre, se elabora con las uvas procedentes de los viñedos más elevados de la bodega, situados entre 700 y 1000 metros de altitud. Atractiva botella bordelesa de color azul y moderna etiqueta. Predominio de los aromas a frutas tropicales, sobre todo plátano. Extremadamente agradable de beber, es casi un refresco. Precedido por su fama, quizás esperábamos más de él.


Balbino Lacosta, concluyendo la cata


Como colofón a esta entretenida cata, probablemente la más original a la que hemos asistido, Balbino Lacosta nos propuso a modo de juego, la realización de unos test mediante preguntas y respuestas. El primero de ellos versó acerca de hechos históricos relacionados con el mundo del vino, desde el Antiguo Testamento hasta el siglo XVII, pasando por el descubrimiento de América y la época de los conquistadores. Todo muy curioso. El segundo test resultó aún más original, acerca de diversas palabras autóctonas aragonesas vinculadas al vino y su consumo. Pudimos averiguar el significado de vocablos tales como "corito", "garapitero", "colodra" o "cantarada". Instructivo y sorprendente. Balbino Lacosta en estado puro.

Larga se nos va a hacer la espera hasta la próxima cata de Balbino Lacosta a la que podamos asistir. 

Gracias, maestro...