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miércoles, 9 de abril de 2025

> I Salón Peñín de Vinos de Aragón


Desde luego fue un gran evento este Salón Peñín de los Vinos de Aragón, con un excelente resultado para  ser la primera vez que se realizaba en tierras aragonesas. Aunque experiencia no les falta, es indudable la capacidad organizativa del personal de Peñín en estos menesteres, lo cual sin duda estuvo favorecido por el decidido y firme respaldo que el Gobierno de Aragón -a través de la Dirección General de Innovación y Promoción Alimentaria del Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación- prestó desde el primer momento promoviendo la celebración de esta jornada -sin coste alguno para las bodegas ni para los asistentes- y cediendo además el bonito marco de la Sala Goya del propio Departamento, que si bien por momentos pudo resultar algo angosta, dio sobrada respuesta a las expectativas de todos.


El proceso de inscripción a través de la página web de la Guía Peñín resultó bastante sencillo. El hecho de tratarse de un evento destinado en exclusiva a profesionales del sector agilizó mucho las cosas, si bien se produjeron ciertas situaciones incómodas al limitar la organización el número total de inscripciones, denegando algunas solicitudes incluso a personas acreditadas con anterioridad para otros eventos organizados por Peñín. No obstante, una vez vistas las dimensiones de la sala cedida por el Gobierno de Aragón, esa limitación en las inscripciones cobra todo su sentido. Del mismo modo, alguna bodega un tanto distraída en los trámites también se quedó sin representación. Es muy probable que haya más oportunidades en el futuro, sin ir más lejos el próximo mes de Octubre -en día y lugar aún por concretar- mes en el que está previsto repetir este evento en Madrid, perfecto escaparate para dar a conocer los vinos aragoneses a España y al mundo.


De modo que en el último lunes del mes de Marzo, abrió sus puertas el I Salón Peñín de los Vinos de Aragón. Medio centenar de bodegas con más de 200 referencias recibieron a sumilleres, profesionales del sector y prensa especializada. Conocedores como somos de muchos de los vinos aragoneses, centramos nuestra atención -a lo largo de las seis horas que duró la muestra- en aquellos vinos menos habituales o con ediciones más limitadas, así como en algunas bodegas por descubrir, sin olvidar las nuevas añadas de vinos ya catados con anterioridad, porque siempre es aconsejable seguir su trayectoria y evolución. Dividimos la jornada en mañana y tarde, destinando la primera parte a catar espumosos -siempre nos gusta comenzar con burbujas- blancos y rosados, dejando la segunda mitad exclusivamente para vinos tintos. Intentamos en la medida de lo posible, realizar la cata por variedades, lo cual nos obligó a numerosas idas y venidas desde un stand a otro, así como unas cuantas disculpas con los representantes de las bodegas al declinar sus invitaciones para catar otros de sus vinos.


Detallaremos a continuación nuestras notas de cata y opiniones acerca de los vinos que tuvimos ocasión de analizar, la mayoría de manera algo apresurada, pero el formato showroom del evento no permitía hacerlo de otra forma. Como hemos dicho, iniciamos nuestro recorrido entre burbujas -quizás el tipo de vinos aragoneses menos apreciados- en el stand de Finca Valonga catando su TERESA 2022, espumoso monovarietal de Chardonnay con 11 meses de crianza en botella, equilibrado, agradable y con el carbónico bien integrado. Interesante. Lo enfrentamos -cruelmente- con unos de los mejores espumosos aragoneses, el REYES DE ARAGON RESERVA BRUT NATURE de Bodegas Langa, Chardonnay y Macabeo con 20 meses en botella, cremoso, complejo y muy elegante.


Continuamos con los más bien escasos monovarietales de Sauvignon Blanc, una variedad poco cultivada en tierras aragonesas, siendo en la DO Somontano donde más arraigo parece haber experimentado. De allí catamos dos vinos, el BRESQUE SB 2023 de Bodegas Valdovinos -sin crianza, muy varietal en nariz, herbáceo y tropical a partes iguales, atractivo en nariz aunquealgo más cálido de lo esperado en boca- y el SOMMOS COLECCIÓN SB 2023 de Bodega Sommos, igualmente sin crianza, mineral, cítrico, fresco y con mejores sensaciones en boca que en nariz. Misma variedad, misma zona, similar elaboración y dos vinos completamente diferentes. La altitud y el tipo de suelo parecen marcar las diferencias. Curioso.


Más sencillo nos resultó localizar unos cuantos monovarietales de Macabeo, variedad abundante en Aragón aunque no terminamos de creer en ella, pues seguimos pensando que no tiene la voluptuosidad en nariz de otras castas blancas y que en boca son vinos poco expresivos. Nada más lejos de la realidad. Y para muestra, el ALBADA 2024 de Virgen de la Sierra (DO Calatayud) -Macabeo sin crianza, frutas de pepita y de hueso, muy aromático y limpio. Agradable, completo y muy versátil- y también su vecino, el BALTASAR GRACIAN EL ORÁCULO 2022 de Bodegas San Alejandro (DO Calatayud), Macabeo también sin crianza, muy varietal en nariz, graso y sabroso en boca. Excelente, posiblemente nuestro favorito de todos los monovarietales de Macabeo catados. El MICROCÓSMICO 2023 de Bodegas Frontonio (IGP Valdejalón), igualmente Macabeo sin crianza, nos resultó más frutal que floral, grácil, poco voluminoso y mejor en nariz que en boca, algo más de volumen le vendría bien. Muy diferente, por procedencia geográfica y por incorporar otra variedad blanca como la Alcañón, nos pareció el blanco LA MALPREGONA 2021 de Origen Viticultores (DO Somontano) Macabeo y Alcañón sin crianza, fresco y herbáceo, con marcada acidez y tensión. Agradable, ligero, muy correcto para copeo, de trago largo, sorprendentemente joven a pesar de tratarse de una añada algo atrasada, mérito de la acidez que aporta la Alcañón y que le confiere una guarda excepcional. Nada que ver con los anteriores, por intenso, poderoso incluso algo apabullante por sus notas de crianza,  el ANAYON MACABEO BLEND de Grandes Vinos y Viñedos (DO Cariñena) se trata de un ensamblaje de 4 añadas de Macabeo con crianza en diferentes tipos de roble -francés, americano y navarro- con tiempos de permanencia en barrica sin concretar. Un vino casi anecdótico, casi experimental. Muy gastronómico, sólo disponible en formato magnum y claramente destinado para hostelería. Para conocerlo.


Con la Garnacha Blanca nos sucedió todo lo contrario. Esta variedad que hasta hace unos años estaba casi desaparecida, en la actualidad sigue incrementando el número de hectáreas cultivadas y la oferta comercial de vinos elaborados con ella es amplia y variada. Predominan los monovarietales, como LAS MARGAS BLANCO 2023 de Bodegas Bodem (DO Cariñena) -Garnacha Blanca, sin crianza, con notas de frutas de pepita, flores blancas y tomillo, cremoso y amable en boca- y también el LIBRE Y SALVAJE 2022 de Bodegas Libre y Salvaje (DO Cariñena) con sutiles notas de crianza, fruta de pepita, flores amarillas y pimienta blanca. Redondo, largo, elegante. Sin duda la mejor Garnacha Blanca de la muestra. En el mestizaje de Garnacha Blanca ensamblada con otras variedades catamos el XADO 2024 de Mas de Torubio (IGP Bajo Aragón) ensamblaje con Sauvignon Blanc -correcto, alegre y fresco- también su hermano mayor el LO POU BLANCO 2023 -monovarietal, cariñoso,amable y graso- así como el OXTE BLANCO 2024 de Bodegas Bodem (DO Cariñena) Garnacha Blanca y Macabeo sin crianza, con notas de frutas de pepita y herbáceos, prácticamente recién embotellado, todavía algo nervioso y que con certeza mejorará en botella.

Siguiendo con nuestra búsqueda de otras Garnachas Blancas, dimos con el stand de Mas de Llucía (IGP Bajo Aragón), bodega boutique del Matarraña de la que no teníamos conocimiento y que forma parte de un complejo enoturístico en el que destaca un hotel de lujo llamado Torre del Marqués. Elaboran vinos blancos y tintos, aunque con las prisas habituales en este tipo de eventos, sólo pudimos catar sus dos blancos, LAS TRES HERMANAS 2023 monovarietal de Garnacha Blanca con 4 meses de crianza en roble francés -intenso, gastronómico, muy maduro, cálido e incluso algo tánico- y LO FOC 2023 Garnacha Blanca y Macabeo, con sutiles notas de madera y frutas de pepita, muy correcto aunque sin llegar a enamorar.

Y para concluir nuestro viaje durante la mañana, una última Garnacha Blanca vinificada como si fuera tinta, manteniendo el mosto en contacto con los hollejos y realizando remontados -lo que viene a ser un orange wine tan de moda últimamente- concluyendo por si fuera poco con una crianza en barrica de roble francés durante  6 meses. Nos referimos al PALMERI EVA 2022 de Bodegas Palmeri Sicilia (DO Campo de Borja), una bomba nuclear de aromas concentrados que requiere de varias horas para descubrirlos -algo imposible en un evento como el que nos ocupa- opulento, grande, inmenso, licoroso, indescriptible e incluso puede que desmedido. Nos vimos claramente desbordados durante su cata y nos rendimos ante la fuerza de la naturaleza de Eva.


Durante la segunda mitad de la jornada, el protagonismo fue para los tintos, mayoritariamente garnachas -lo más habitual en el viñedo aragonés- aunque algún verso libre tuvimos oportunidad de catar. Primera escala en el stand de Bodegas Gil Pejenaute (DO Campo de Borja) para conocer sus tres vinos monovarietales de Garnacha procedente de 7 hectáreas de viñedo a 800 metros de altitud en la localidad de Tabuenca y elaborados con todo el mimo que un viticultor experimentado como Javier Gil puede desplegar. Su vino de inicio de gama es el TABUCA 2022 Garnacha sin crianza, frutal, floral y fresco, un vino muy atractivo. Su hermano mayor, el PILAR DEL CERRO 2023 se elabora con las uvas de una sola parcela y realiza crianza en un depósito ovoide de gres, prometedor aunque todavía falto de redondeo y complejidad. Finalmente, LAS PARADAS 2020 alcanza la cima dentro del catálogo de la bodega, igual que los anteriores se trata de un monovarietal de Garnacha con crianza en barrica de roble francés, muy perfumado -frutas rojas, granada y monte bajo- fino, elegante y complejo. Una maravilla.


Nuestra innata curiosidad nos hizo recalar en el stand de Bodegas La Cerrada (DO Calatayud) propiedad de los hermanos Javier y Jesús Temprado con más de dos décadas de experiencia en la elaboración de vino. En realidad la bodega inició su actividad comercial hace relativamente poco tiempo -desde el año 2019- apostando por la elaboración más tradicional de monovarietales de Garnacha procedente de las parcelas de viñas viejas en Morata de Jiloca con las que la familia Temprado lleva elaborando sus vinos desde hace más de un siglo. Catamos del tirón, uno tras otro, los cuatro tintos que acertadamente comercializan con el nombre de Vinos Atrevidos -1931 NATURAL 2019, 1931 NATURAL 2020, DORA PEÑIN NATURAL 2019 y MARIA LA BALTASARA 2020- cada uno de ellos procedente de un viñedo diferente, elaborados sin intervención y sin adición de producto alguno, de carácter un tanto rústico, frescos, frutales y herbáceos, nada dóciles aunque no violentos, moderadamente astringentes, vinos de los de toda la vida y -según nos dijeron los hermanos Temprado- "vinos como los que le gustaban a nuestro abuelo". Sus elaboraciones se salen de los gustos comerciales habituales, apostando por la tradición, la honestidad y la sinceridad. Una propuesta muy meritoria y diferente. Nuestra más sincera enhorabuena.


A media tarde optamos por hacer una breve pausa de descanso entre los tintos y dicho inciso nos llevó hasta el stand de Bodega Tío Nicasio, proyecto empresarial de la localidad de Castejón de Valdejasa con diversas facetas dentro del sector agroalimentario: cereal, almendra, aceite de oliva, escabechados y vinos. Hace unos cuantos años empezaron a comercializar -con poco éxito- dos tintos rudos, agrestes y difíciles, que a punto estuvieron de forzar el abandono de la elaboración vinícola. Por fortuna, un reciente cambio en la dirección técnica -a cargo ahora de Juanma Gonzalvo- ha servido para reconducir la situación hacia vinos más modernos y agradables. Tal es el caso del VALDEJASA ROSADO 2023 -color rosa tenue, actual y atractivo, con aromas a frutillos rojos, frutas de hueso, marcada acidez y final agradable- y el tinto LAS VIÑAS HUÉRFANAS TINTO, una Garnacha honesta, vino de viña mestiza, mayoritariamente Garnacha, pero que convive con otras variedades tintas e incluso alguna blanca, frutas rojas, chucherías y lácticos. Comercializan dos tintos más, ambos con permanencia en barrica, que todavía guardan cierto parecido con aquellos otros que se dejaron de elaborar. Sólo el tiempo dictaminará cuál de las dos líneas es la más acertada.

Sin cambiar de enólogo -aunque sí de bodega- catamos la gama básica Terrai Viñas Viejas OV (old vines) de Bodegas Covinca (DO Cariñena) que agrupa tres monovarietales -Cariñena, Garnacha y Tempranillo- identificables cada uno de ellos por la última letra de su nombre. TERRAI OVC  es un 100% Cariñena con crianza de 6 meses en roble francés, rico en flores azules y guindas, fresco, algo licoroso aunque no cálido, muy original. TERRAI OVG es un monovarietal de Garnacha con 3 meses de breve paso por barrica de roble americano y francés, todo frutas rojas, vainilla y caramelo, muy correcto aunque menos sorprendente que el anterior. Finalmente TERRAI OVT se elabora con Tempranillo y tiene idéntica crianza que Terrai OVG, destacando en nariz las ciruelas y las moras, resulta suavemente especiado y con tanino presente pero nada molesto. Grata sorpresa, particularmente el Terrai OVT, rara avis este resultón Tempranillo entre tanta Garnacha. Los tres muy correctos -con esa suave crianza en barrica de roble nada invasiva y tan respetuosa con la variedad- y con una excelente relación calidad-precio.

El reencuentro con José Antonio Ibarra -meses después de aquella inolvidable jornada en Daroca- resultó tan agradable como inesperado. Locuaz y cercano como siempre, nos animó a catar los vinos elaborados por su hija Patricia, galardonada con el premio al mejor expediente en Enología en el año 2021 por la Universidad de La Rioja. Dos tintos monovarietales (DO Calatayud) de producción muy limitada han sido los primeros en ver la luz con la firma de Patricia Ibarra. El SEGEDA GARNACHA nos regaló una macedonia de frutas rojas y hojas de menta en nariz, fino, redondo, sutil y fresco en boca, un vino muy disfrutón. Por el contrario, el perfil del SEGEDA SYRAH  nos llevó más a frutas negras -moras, cassis- potente, intenso y mineral en boca, un vino que apunta muy alto y ganará aún más en botella. Para no perder de vista, una pena que haya tan pocas botellas.


Llegado este punto, decidimos tomarnos un respiro y acercarnos a catar tres tintos de la IGP Bajo Aragón que ya son viejos conocidos nuestros. LO POU TINTO 2023 de Bodega Mas de Torubio (Cretas) -monovarietal de Garnacha Peluda con delicada crianza en barricas de roble y tinajas de arcilla- se manifestó muy aromático y fragante, aunque algo nervioso, marcada acidez y ligeramente descompensado en boca, tal vez algo falto de redondeo en botella. Sin embargo, el tinto top de la misma bodega -LA CLOTA 2022-  ensamblaje de Garnacha Peluda, Merlot y Cabernet Sauvignon con crianza durante 10 meses en roble francés y americano, nos pareció redondo, equilibrado y sabroso, un vino magnífico año tras año y con una excelente relación calidad-precio. Por último, el TEMPORE DERECHERO de Bodegas Tempore (Lécera) monovarietal de esta casta tinta casi extinguida con una crianza de 6 meses en barricas de roble francés, se mostró floral, fresco, ligero, aéreo, moderno, un vino muy especial, casi a medio camino entre una Garnacha de clima frío y una Pinot Noir de clima templado. Bien es verdad que fue más de nuestro agrado la añada anterior -con aquel ataque ligeramente abocado en el primer sorbo- pero al parecer la climatología afecta notablemente a la Derechero. Ventajas e inconvenientes de tener el único vino en el mercado elaborado con esta variedad.


Para continuar, catamos tres tintos más que no conocíamos. ALBADA PARAJE LA CAÑADILLA 2022 de Bodegas Virgen de la Sierra (DO Calatayud) es una Garnacha fina de altura con una pizca de Monastrell y Provechón, fresca, mineral y moderna, todo frutas rojas y hierbas aromáticas, de edición muy limitada. QUERENCIA DESEYA 2022 de Bodegas San Alejandro (DO Calatayud) se elabora íntegramente con Garnacha y entrega en nariz frutas rojas -cerezas, arándanos, guindas- sobre un recuerdo de monte bajo, muy agradable y bien diseñado. Por último, TINAJAS ANTIGUAS 2019 de Bodegas Libre y Salvaje (DO Cariñena) es un ensamblaje de Garnacha y Cariñena con crianza en tinajas de barro durante 24 meses. Frutas rojas, laurel y mina de lapicero, en nuestra opinión algo incómodo y extraño, muy original, pero debemos confesar que dicho material de crianza siempre se nos hace un tanto cuesta arriba. A reevaluar.


Y como broche final, nos dimos la satisfacción de catar los tres tintos monovarietales de más alta gama de Bodegas Enate (DO Somontano), una experiencia que nunca antes habíamos tenido la oportunidad de hacer. Misma añada 2021 para tres magníficos ejemplares de las tres variedades tintas internacionales más reconocidas, con generosas permanencias en barrica. Grosellas negras, eucalipto y minerales en el ENATE SYRAH-SYRAZ, intenso y con taninos aún presentes que se pulirán en botella. Algo parecido le sucede al ENATE CABERNET-CABERNET -frutas negras, mentolados y cacao- con mucha vida en botella por delante. Para terminar, con el ENATE MERLOT-MERLOT se alcanza la plena elegancia, un vino soberbio que recuerda a mermelada de moras y especias.


En resumen, una jornada excelente con una organización magnífica. Esperamos que siente precedente y que esta primera edición haya resultado del agrado de todo el mundo. Por el momento, parece firme la decisión de repetir el evento en Madrid el próximo mes de Octubre. Que se convierta en un referente en el panorama vitivinícola nacional parece sólo cuestión de tiempo.

Vayan desde aquí nuestros mejores deseos para que así sea. 



lunes, 29 de mayo de 2023

> Cariñena, la uva del futuro




Al parecer comienzan a detectarse signos de cierto cansancio en el pujante comercio de los vinos elaborados con la variedad Garnacha. No se trata de nada nuevo en este inquieto y nunca del todo satisfecho mercado mundial del vino,  de hecho ya sucedió en la última década del siglo XX con la hasta entonces exitosa variedad Tempranillo. El acceso de nuevos consumidores -más jóvenes, más formados y más innovadores- sin duda obliga a los productores a renovarse y a buscar detalles diferenciadores que les permitan captar a esos potenciales clientes ansiosos por descubrir vinos nuevos y variedades de uva que les sorprendan.


De manera que soplan vientos de cambio en el seno de la DO. Cariñena, una zona geográfica donde confluyen todos los factores necesarios para emprender esta labor renovadora. Cariñena es el nombre de la localidad y el de la comarca, también se llama así la Denominación de Origen, pero lo mejor de todo es que existe una variedad de uva homónima, aunque curiosamente donde menos éxito comercial y de cultivo ha tenido es en tierras aragonesas. Numerosas sinonimias pueden encontrarse para este cepaje tinto de origen genuinamente aragonés -Mazuela, Mazuelo, Samsó, Carignan- históricamente denostado por los viticultores, en parte por proporcionar vinos con bajo grado alcohólico, característica negativa hasta hace unos años pero que gana atractivo y adeptos a partes iguales en la actualidad. 


Desde el punto de vista agronómico, la Cariñena es una variedad poco exigente. Posee una buena resistencia al estrés hídrico, se adapta bien a los vientos intensos y se desarrolla satisfactoriamente en suelos pedregosos y poco fértiles. Moderadamente sensible a las infecciones fúngicas, particularmente al oidio, no suele verse afectada por las demás plagas. Su generosa productividad permite obtener buenos rendimientos por hectárea, apenas sin perder en sus vinos color, acidez y taninos, sin duda sus principales virtudes. Resulta asimismo muy versátil y permite la elaboración de tintos jóvenes, tintos destinados a crianza en roble, rosados e incluso blanc de noirs. Gracias a su acidez y a su carga tánica, una vez embotellados los vinos elaborados con Cariñena son longevos y aptos para guarda prolongada, suponiendo así un buen colchón económico -casi un plazo fijo- para las bodegas elaboradoras.


En la actualidad tan sólo 700 hectáreas de esta variedad están contabilizadas en la DO. Cariñena, una superficie irrisoria si se compara con las casi 5000 hectáreas ocupadas por la Garnacha. Ciertamente no todos los suelos son favorables para la variedad Cariñena y en ese sentido en el año 2018 el Consejo Regulador encargó un estudio edafológico a la empresa Groupe ICV de Montpellier (Francia) que se ha prolongado durante cinco años, con la finalidad de elaborar un mapa con los tipos de suelos mayoritarios en la denominación de origen para finalmente definir seis unidades de terroir diferentes. El estudio se está completando en la actualidad con el seguimiento vegetativo de las vides en 100 parcelas controladas y con la realización de vinificaciones experimentales, tanto en pequeños volúmenes como a escala semi-industrial. Los vinos resultantes serán evaluados por los técnicos del Consejo Regulador y -según se ha hecho público recientemente- también serán analizados por el Departamento de Química Analítica de la Universidad de Zaragoza, todo ello en el marco de un acuerdo tripartito con el Gobierno de Aragón. El objetivo es proporcionar a viticultores y bodegueros información científica verificada que les facilite la toma de decisiones a la hora de decidir las variedades de uva a plantar.


Acerca de todo ello se habló en un acto organizado por el Club de Amigos Vinos de Aragón que bajo el título "Redescubriendo la Cariñena" se celebró hace unos días en el patio central de estilo renacentista del edificio corporativo del Grupo San Valero y que concluyó con la cata de ocho vinos elaborados con esta variedad de uva que aspira a protagonizar un papel esencial en el futuro de la DO. Cariñena. 

Detallaremos a continuación nuestras notas de cata, opiniones y puntuaciones personales de los vinos analizados.


HACIENDA  MOLLEDA 2021
Bodegas Hacienda Molleda (Tosos). 100% Cariñena. Sin crianza en roble. Rojo cereza de capa media plus con ribete violáceo. Flores azules y frutas rojas. Algo cálido en boca. Acidez media plus. Marcada astringencia y un amargor final herbáceo demasiado presente. Quizás un breve paso por barrica le vendría bien. Puntuación 78/100

FINCA MARIMÚ 2021
Bodegas Care (Cariñena). 100% Cariñena. Crianza de 12 meses en roble francés. Rojo picota de capa alta con ribete granate. Ligero ataque reductivo. Grosellas negras, moras y un recuerdo a tierra húmeda y a hongos. Acidez y astringencia medias. Gana considerablemente con el paso del tiempo en copa y con su oxigenación. Muy correcto. Puntuación 86/100



TERRAI ROBLE 2020
Covinca (Longares). 100% Cariñena. Crianza de 3 meses en roble francés y americano. Rojo cereza de capa media con ribete rubí. Buena intensidad aromática. Frambuesas, moras y grosellas rojas. Caramelos de fresa y chucherías. Hoja de tomate, hierbabuena y laurel. Generosa acidez. Poco voluminoso en boca. Postgusto medio, muy fresco a pesar de su 14,5% alcohol. Lineal, directo, fácil y crujiente. Puntuación 87/100

ANAYÓN  CARIÑENA 2020
Grandes Vinos y Viñedos (Cariñena). 100% Cariñena. Crianza de 10 meses en roble francés. Rojo picota de capa alta con ribete granate. Ligeramente cerrado de inicio. Frutas negras, lácticos, balsámicos y suaves tostados. Férrico, ácido y cremoso. Largo postgusto. Francamente interesante. Puntuación 91/100


GABARDA SELECCIÓN 2020
Bodegas Luis Marín (Cariñena). Cariñena y Garnacha (85-15). Crianza de 10 meses en roble francés. Único vino no monovarietal catado en la jornada. Rojo picota de capa media plus con ribete violáceo. Moras, grosellas y hierbas aromáticas. Ataque adulzonado en boca, tal vez el glicerol. Acidez contenida. Muy completo y redondo. Longitud media plus. Puntuación 90/100
 
VINOS DEL VIENTO CARIÑENA 2019
Cooper Cellars (Pozuelo de Aragón). 100% Cariñena. Crianza de 12 meses en roble francés y americano. Rojo picota de capa media plus con ribete malva. Frutas rojas y negras. Eucalipto, cedro y regaliz negro. Acidez y astringencia controladas. Algo tímido en nariz, pero excelente en boca. Diferente y sabroso. Puntuación 90/100

MENGUANTE CARIÑENA 2019
Viñedos y Bodegas Pablo (Almonacid de la Sierra). 100% Cariñena. Crianza de 10 meses en roble. Rojo picota de capa alta con ribete malva. Yogur de moras, mermelada de ciruelas y guirlache. Balsámicos y regaliz negro. Elegante y complejo. Algo más voluminoso y cálido de lo esperado. Posiblemente el vino más completo de toda la cata. Puntuación 92/100

PARTICULAR CARIÑENA 2017
Bodegas San Valero (Cariñena). 100% Cariñena. Crianza de 6 meses en roble americano. Rojo picota de capa media con ribete granate que insinúa teja. Frutas rojas muy maduras y negras a medio madurar. Yogur de fresa y suaves tostados. Sanguíneo y cárnico. Acidez media plus. Moderada astringencia. Alegre y fresco. Sorprendentemente joven a pesar de su breve periodo de crianza y su larga permanencia en botella. Puntuación 88/100

No hay tiempo que perder. Los cambios en el mercado están a la vuelta de la esquina y la Cariñena debe desempeñar un papel absolutamente capital en el devenir del viñedo cariñenense. Esperemos que en este asunto no suceda como en tantas otras ocasiones y que Aragón llegue a tiempo de sumarse con decisión a las nuevas tendencias. 

Cariñena, la uva del futuro.


miércoles, 9 de diciembre de 2020

> Navascués, el apellido del vino



La familia Navascués es sinónimo de la elaboración de vinos de calidad desde hace medio siglo en Aragón, más o menos la época en que Jesús Navascués decidió abandonar su Fuendejalón natal para cursar estudios de enología en Utiel-Requena. Y no le fue nada mal su estancia por aquellas tierras, pues regresó con su título de enólogo en el bolsillo y felizmente casado. Cariñena fue el lugar elegido por la pareja para iniciar su vida en común y la actividad profesional de Jesús como asesor de varias bodegas en numerosos lugares de España. A los años nacieron sus hijos -Mariano y Jorge- cuyas carreras profesionales han seguido los firmes pasos de su padre y también de su abuelo.

Con Mariano Navascués (izda) Dic. 2018
Con Mariano Navascués (izda) Diciembre 2018

De Mariano Navascués podría decirse que es como una navaja suiza, un profesional multiusos al que todos querríamos tener a mano. Presentador de televisión, comunicador, articulista, diseñador de campañas de promoción y muchas cosas más, desarrolla su principal actividad en el campo de la comunicación aunque no pierde de vista sus orígenes bien enraizados con el mundo del vino, algo imposible de olvidar si eres hermano, hijo y nieto de enólogos. Mariano tiene la deliciosa habilidad de conseguir en segundos que alguien a quien le acaban de presentar tenga la sensación de conocerlo de toda la vida. Y lo afirmamos sin miedo a equivocarnos, porque es exactamente lo que nos sucedió el primer día en que coincidimos. Su cercanía, su fluida conversación y su indudable encanto conquistan a cualquier interlocutor. Con Mariano hemos compartido agradables charlas y un indeterminado número de botellas de vino en el curso de unas cuantas catas y eventos. También le estamos más que agradecidos por haber contado con nosotros para alguna colaboración televisiva y por convertirse en el nexo de unión que nos ha abierto las puertas de algún que otro medio de prensa escrita especializada. Medio en broma, medio en serio y recordando la letra de aquel bolero, si Mariano Navascués nos dice ven, lo dejamos todo...

Jorge Navascués entre barricas

Su hermano Jorge estudió enología y tomó el relevo de su padre con quien trabajó en la asesoría de numerosas bodegas en Aragón y en otras regiones. En la actualidad su actividad profesional está centrada en la dirección técnica de dos bodegas pertenecientes al grupo CVNE, Viñedos del Contino en DOc. Rioja y Virgen del Galir en DO. Valdeorras. No obstante, la verdadera pasión de Jorge -convencido defensor del potencial vitivinícola aragonés y particularmente de la DO. Cariñena donde tantas vendimias lleva a sus espaldas- siempre ha sido elaborar sus propios vinos con las variedades de uva autóctonas de esta zona. Lleva varios años trabajando en ese sentido, aunque los inconvenientes que conlleva no disponer de bodega ni de viñedo en propiedad, le han supuesto alguna traba en el pasado. Su buena reputación y sus magníficas relaciones personales con todo el mundo del vino parecen estar despejando esas dudas, porque de unos años a esta parte, para cualquier viticultor es un honor que con sus uvas elabore Jorge Navascués alguno de sus vinos.

Vinos de Jorge Navascués

Cutio y Mancuso son los dos proyectos en que se agrupan los vinos de Jorge Navascués. El primero de ellos, con ese vocablo aragonés que significa "para siempre", son sus dos vinos de entrada de gama. Un blanco y un tinto, ambos sin crianza, se elaboran con castas tan apegadas al viñedo aragonés como la Macabeo, la Garnacha y la Cariñena. Recientemente ha sido modificada su presentación en botella y su etiqueta, mucho más borgoñona y comercial, aunque a nosotros nos gustaba la anterior, quizás por lo que tenía de significado. Ambos son vinos de una inmejorable relación calidad/precio y el buen hacer profesional de Jorge garantiza un excelente producto final. Por el contrario, Mancuso representa un nivel superior. Hasta la fecha agrupa cuatro vinos, todos ellos monovarietales, elaborados con las mismas variedades de uva señaladas con anterioridad. De presentación imponente, etiqueta limpia y atractiva, botella borgoñona, corcho natural de gran calidad y lacradas a mano. Al margen de estos dos catálogos, ha sido la voluntad de Jorge la elaboración de un vino que hiciera honor a la tierra de su madre. Así ha visto la luz La Pinada, un monovarietal de Bobal elaborado en Utiel-Requena del que la 2018 ha sido la primera añada.


Tuvimos el privilegio de ser invitados a una cata privada de todas estas joyas, realizada además en la propia bodega en que son elaboradas y dirigida ex aequo por ambos hermanos Navascués. Detallaremos a continuación nuestras notas de cata.


CUTIO BLANCO 2018
100% Macabeo. Flores blancas, manzana y piña madura. Hinojo y anís estrellado. Recuerdos de hierbas aromáticas y crema pastelera. Mineral y sabroso. Noble acidez. Un vino directo y un excelente representante de los macabeos aragoneses, en ocasiones algo acomplejados por otros cepajes extranjeros.

Etiqueta anterior del Cutio Tinto

CUTIO TINTO 2018
Garnacha y Cariñena en proporciones desconocidas. Bienvenida de fruta roja y continuación de frutas negra, con recuerdos vegetales. Regaliz rojo. Especiados, pimienta negra y café con leche. Final medio. Más complejo que en añadas previas aunque igual de franco en su paso por boca.



MANCUSO 2018
100% Garnacha. Elaborado a la antigua usanza en depósitos de hormigón, de ahí el color gris de su etiqueta. Fruta roja y monte bajo. Equilibrado y redondo. Un vino sincero y honesto, que representa a los vinos tradicionales de Almonacid de la Sierra. Un recuerdo a los vinos que se destinaban al autoconsumo en cada familia y que se elaboraban en alguna de las 200 bodegas subterráneas que llegó a haber en la localidad, muy parecidas a la que en la actualidad utiliza Jorge para elaborar y criar sus vinos.


MAS DE MANCUSO MACABEO 2016
100% Macabeo. Flores marchitas, manzanas asadas y mieles sobre un fondo de ebanistería. Algún recuerdo de crianza, de trabajo sobre lías o ambas cosas. Estructurado y elegante. Un blanco de categoría y que a pesar de su edad conserva una generosa carga frutal y una acidez fresca y amable. 

MAS DE MANCUSO GARNACHA 2017
100% Garnacha. Fruta roja y negra. Lácticos y especias. Fino y elegante en boca. Estupendo ahora mismo, pero prometedor en su evolución.


MAS DE MANCUSO GARNACHA 2016
100% Garnacha. Fruta negra acompotada, mermelada de ciruelas y chocolate con leche. Algo licoroso, recuerda a los bombones Mon Cheri. En un excelente momento.

MAS DE MANCUSO CARIÑENA 2018
100% Cariñena. Fruta roja y mentolados. Fondo vegetal. Carnoso y frutal. Acidez y astringencia presentes. Sorprendente por su amabilidad en paso por boca, más aún teniendo en cuenta su juventud y que no ha sido sometido a crianza en roble. Probablemente el mejor y más equilibrado monovarietal de Cariñena que hayamos catado. Para no perderlo de vista.


LA PINADA 2018
100% Bobal. Frutas rojas, flores azules y café con leche. Marcada acidez y astringencia notable. Delgado en boca. Ligero amargor final. Alejado de nuestros gustos, aunque tenemos la certeza de que Jorge conseguirá más pronto que tarde desentrañar los secretos de esta difícil variedad de uva mediterránea.

Interior de una bodega tradicional de Almonacid

Poco más se puede añadir, aparte de reiterar nuestro agradecimiento por haber sido partícipes de esta cata privada. Seguiremos con gran interés el impecable trabajo de Jorge Navascués de ahora en adelante, quizás uno de los mejores enólogos aragoneses en el panorama actual. Nadie está en mejor disposición para transmitir su proyecto que el propio elaborador y la permeabilidad de quien le escucha es aún mayor -como fue el caso- si las explicaciones se realizan en el corazón de la propia bodega. 

Sin embargo, todo este esfuerzo desconocido de elaboradores que se empeñan en darle valor a territorios ignorados, merece ser difundido. Y en el desempeño de esa labor de difusión, será el momento en que si Mariano Navascués "nos dice ven", lo dejaremos todo...



jueves, 12 de diciembre de 2019

> El hombre que susurraba a las Garnachas...



Existen múltiples teorías relativas al origen de la Garnacha. El este de España, el sur de Francia e incluso Cerdeña se han postulado como los lugares de nacimiento de la variedad de uva más representativa de la cuenca mediterránea, porque su distribución geográfica actual no puede separarse de sus raíces históricas, hondamente ancladas a los territorios que hace cinco siglos conformaron los dominios de la Corona de Aragón. Por si ello no fuera suficiente atractivo, las numerosas subvariedades que engloba -blanca, tinta, gris, peluda, tintorera- han conseguido que más de un enólogo se enamore perdidamente de ella.



Este es el caso de Carlos Rubén Magallanes, natural de Ponferrada (León), tierra de soberbios cepajes -Mencías y Godellos- que sin embargo no fueron suficientemente acreedores de su amor. Tras una dilatada carrera como director técnico en varias bodegas en tierras aragonesas, tiempo durante el cual creció su pasión por la variedad de uva que hoy nos ocupa, decidió hace no mucho embarcarse en un proyecto global capaz de integrar las mejores Garnachas de ambos lados de los Pirineos. Para ello se alió con un empresario belga llamado Mark Schiettekat, responsable de la compañía Master Winemakers elaboradora de vinos en Europa, América y Sudáfrica. Fue un flechazo instantáneo, un triángulo amoroso perfecto entre Rubén, Mark y su adorada Garnacha. En realidad se trata de un proyecto personal de Carlos Rubén -su nombre y su firma figuran en etiquetas y corchos- aunque la idea original fuera de Mark. Incluso el sobrenombre La Voz de la Garnacha está tan bien traído que nos hace dudar si dicha voz es la de Carlos Rubén o la de la propia uva. En su página web se detallan los inicios del proyecto, las fichas técnicas de cada vino que elabora e incluye algunos breves vídeos protagonizados por el propio enólogo, casi siempre relacionados con el tortuoso viaje que le lleva de un lado para otro en busca de las garnachas perfectas. La grave voz de Carlos Rubén es el hilo conductor de todos ellos: sus reflexiones y pensamientos, sus preocupaciones y luchas internas no hacen sino traducir a palabras lo que las uvas le dicen a diario, él pone voz a los viñedos y al paisaje, se comunica con ellos, es el hombre que susurra a las Garnachas...

Los vinos protagonistas en orden de cata

El catálogo del proyecto es de por sí extenso -nada menos que 14 vinos- y en él hay de todo: tres vinos blancos, un rosado, un espumoso y nueve vinos tintos. La procedencia de las uvas es diversa -Aragón, Cataluña y Francia son los territorios con mayor representación- aunque los vinos parcialmente elaborados con uvas de Madrid y Manchuela fueron de los tintos mejor valorados por nosotros durante la cata. También los ensamblajes con uvas francesas -tintas y blancas- resultaron muy satisfactorios. En futuras añadas el número de botellas de cada referencia puede variar así como la procedencia de las uvas, en una decidida apuesta por los vinos denominados multiterroir, una nueva y moderna corriente que va a dar mucho que hablar y que escribir en los próximos años.

Detallaremos a continuación nuestras notas de cata y opiniones sobre los vinos protagonistas. Incluiremos también una calificación basada estrictamente en nuestras valoraciones personales, atendiendo exclusivamente a nuestros gustos y preferencias.

BASSIN BRUT
Espumoso resultado de la mezcla de Garnacha Blanca de Terra Alta (Tarragona, España) y de Béziers (Languedoc-Roussillon, Francia) elaborado siguiendo el método Charmat con segunda fermentación en depósito. 25000 botellas con una preciosa imagen. Amarillo pálido. Fresco, cremoso y amable en boca, con un carbónico bien integrado y nada agresivo. Excelente competidor de algunos espumosos italianos, con la novedad añadida de la variedad de uva empleada. Calificación 9/10


VIDA LIBRE BLANCO 2018
100% Garnacha Blanca de Terra Alta (Tarragona, España). Tapón de rosca y etiqueta vintage muy atractiva. 14000 botellas. Amarillo verdoso. Frutas de pepita. Algo corto en nariz, poco voluminoso en boca, mucho mejor en el postgusto. Comercialmente defendible, aunque algo fuera de rango por precio. Calificación 5/10


GARNA CHA-CHA-CHA 2018
100% Garnacha Gris del Alto Ampurdán (Gerona, España). Etiqueta desenfadada, atractiva y muy actual. 6000 botellas que no tardarán en desaparecer. Amarillo oro rosa. Manzanas asadas, flores marchitas y regaliz de palo. Complejo e interesante. Boca plena y sabrosa. Parece llevar trabajo sobre lías o permanencia en roble, pero no es así. Voluminoso y largo. Un resultado magnífico, con la exclusividad que aporta la escasas hectáreas disponibles de la variedad de uva utilizada. Éxito asegurado. Calificación 9/10

LA CUNA BLANCO 2017
100% Garnacha Blanca de Terra Alta (Tarragona, España) con permanencia de 30 días sobre sus lías. 15000 botellas. Amarillo trigueño. Frutas de pepita y pétalos de flores (rosa y jazmín). Brioche y panadería. Muy completo en boca, cremoso y muy gastronómico. Fiel reflejo de la variedad. Será interesante observar su evolución en botella. Competitivo. Calificación 7/10


PUNTO G ROSÉ 2018
Garnacha de Cigales (Castilla y León, España) con un pequeño aporte de Garnacha de Cariñena (Zaragoza, España). Elaborado mediante sangrado directo sin maceración. 13000 botellas. Juguetona etiqueta laberíntica que hace referencia al nombre del vino, un acierto comercial que dará para mucha conversación. Bonito color rosa pálido, afrancesado y actual. Frutillos rojos, golosinas, flores azules y mentolados. Tal vez demasiado fluido en su paso por boca. Ligero amargor final. Sofisticado, sugerente y muy vendible. Una botella más voluptuosa le vendría bien. Calificación 7/10


VIDA LIBRE TINTO 2018
100% Garnacha de Calatayud (Zaragoza, España). Tapón de rosca y etiqueta vintage muy atractiva. 70000 botellas. Rojo cereza de capa media con ribete rosado. Frutas rojas, yogur de frambuesas, especiados y recuerdos vegetales. Algo carente de estructura y un poco corto en postgusto. Un  ligero amargor final nubla el conjunto. Sorprende su ligereza, no parece de Calatayud, recuerda más bien a Gredos, a Somontano y a otras garnachas más frescas y septentrionales. Alejado de nuestros gustos. Muy en la línea de su hermano blanco, comercialmente es muy defendible. Calificación 6/10


LA CUNA TINTO 2016 "ENTRE VECINOS"
100% Garnacha procedente a partes iguales de las tres denominaciones de origen zaragozanas (Calatayud, Cariñena y Campo de Borja). Sin crianza. En realidad fue el primer vino que se diseñó para este proyecto, de ahí procede su nombre. 30000 botellas. Etiqueta ovalada muy similar a la de su mellizo blanco, con el que puede funcionar muy bien como pareja en las cartas de vino de los restaurantes. Rojo cereza de capa media con ribete malva. Frutas rojas maduras, algunas especias dulces y hoja de tomate. Equilibrado y muy comercial. De un estilo más previsible que el vino anterior, menos transgresor, probablemente más destinado al mercado nacional que a la exportación. Vino icono del proyecto. Calificación 8/10


DOBLE CUERPO 2018
Garnacha Tintorera de Manchuela (Castilla-La Mancha, España) y Garnacha de Calatayud con crianza. 7000 botellas. Etiqueta cinematográfica que recuerda a los antiguos anuncios de Cinemascope. Rojo cereza de capa media con menisco malva. Explosión de frutas rojas maduras, casi en mermelada, guindas al marrasquino y un punto de chocolate. Astringencia moderada, con buen equilibrio acidez-alcohol. Impecable elaboración. Junto con el espumoso, se trata del vino más tecnológico de todo el catálogo. Una apuesta segura, para todos los públicos. Calificación 9/10


EL CLÁSICO 2017
Ensamblaje de Garnacha de Madrid y del Penedés (Barcelona, España). 6000 botellas. Con crianza en barrica. Etiqueta un tanto anodina que contrasta con el nombre tan peculiar y futbolero de los partidos entre Real Madrid y FC. Barcelona. Rojo picota de capa media con ribete granate. Cerezas, tabaco, hebras de azafrán y bombones After Eight. Potente y equilibrado. Muy gastronómico. Excelente en este momento, ya con cierta evolución. Dudamos de sus posibilidades de guarda. Calificación 9/10


SUSPLAU 2017
Combinación de Garnacha de Montsant (Tarragona, España) y de Estagel (Languedoc-Roussillon, Francia). 15000 botellas. Muy bonita presentación con la etiqueta y la cápsula inspiradas en la obra de Gaudí. Rojo cereza de capa media con ribete violáceo. Ciruelas y cerezas. Recuerdos sanguíneos, férricos y minerales. Crujiente y fresco. Interesante. Calificación 8/10


SIN DUDA 2017
100% Garnacha de Calatayud. 25000 botellas. Única presentación en borgoñona de todo el catálogo con etiqueta que parece pintada a carboncillo representando el tronco retorcido de una cepa. Rojo picota de capa media-alta con ribete malva. Frutas rojas y negras, con un fondo de azúcar quemado y pimienta. Algo sobremadurado. Tiene de todo y en generosas cantidades, si acaso algo alcohólico. Un buen ejemplar del territorio bilbilitano, un poco agreste en cata técnica, pide acompañamiento gastronómico en abundancia. Calificación 7/10


ANTONIO ANTONIA 2017
Ensamblaje de Garnacha del Priorat (Tarragona, España) y de Maury (Languedoc-Roussillon, Francia) con crianza durante 6 meses en barrica nueva de roble francés. 6000 botellas. El diseño de la etiqueta tiene defensores y detractores a partes iguales, pero nadie está en condiciones de juzgar los gustos de los demás. Rojo picota de capa media-alta. Frutas rojas y negras. Especias dulces. Acidez media y astringencia media-alta. Es el vino más personal de todos -Antonio y Antonia eran los nombres de los padres de Rubén- y por ello no puede faltar en el catálogo. Preciosa historia humana que condensa toda una vida en unas cuantas botellas de vino. Imprescindible. Calificación 7/10


Parcela Ünica 2018, todavía sin etiqueta


PARCELA ÚNICA ECOLÓGICO 2018
100% Garnacha de Ainzón (Zaragoza, España) sin crianza, elaborado con uvas procedentes de un solo viñedo. 2400 botellas numeradas en la cápsula. Etiqueta todavía sin diseñar. Primer representante de un futuro nuevo catálogo de más vinos bajo el concepto parcela única. Rojo picota de capa alta con menisco violáceo. Ataque de esmalte de uñas y resina que se disipa al oxigenar. Frutas negras muy concentradas. Astringencia alta, falto de redondeo en botella. Quizás es pronto para su comercialización. Prometedor. Para guardar y reevaluar. Sin calificar.



A los organizadores de esta gigantesca cata técnica debió parecerles excesivo incluir un decimocuarto vino -probablemente 13 fue un número suficiente- de modo que se quedó en el tintero el último y más raro de todos, concretamente un tinto semidulce llamado Mil Gotas, elaborado con garnacha de vendimia tardía del Priorat (Tarragona, España). Nos quedamos con las ganas de catarlo, así que haremos todo lo posible para asistir a  la presentación pública del proyecto dentro de nada.

Hasta entonces continuaremos recordando el buen hacer de Carlos Rubén cada vez que probemos uno de sus vinos, y no debería sorprender a nadie que -prestando la suficiente atención- en nuestra mente percibamos el sonido de su voz, siempre susurrando a las Garnachas.